La última vez que estuve en una fiesta, mis manos sangraban y la mayor parte del tiempo la pase encerrada en un baño. Hoy sería distinto. Hoy no quería ser una víctima de mi propio destino. Bebo un sorbo de mi cerveza y muevo la cabeza al ritmo de la música. A mi lado, Melissa observa a todos con los ojos entrecerrados. Me rio.
—La rubia definitivamente quiere cogerse al de camiseta blanca —señala a una pareja que baila muy cerca—. Y él la quiere desnudar ahí mismo.
—¿No puedes decirme algo más interesante? —pregunto aburrida.
—No te imaginas de lo que me estoy enterando ahora mismo.
Quiero preguntarle pero supongo que es algo que no me interesa, así que no le presto atención. Veo a Elizabeth bailando con Cassie, mientras que Madison hablaba con Justin y los demás estaban en la cocina. Ninguno conocía a Melissa, por eso cuando la presenté, todos estaban confundidos pero luego de un par de copas y algo de marihuana, la aceptaron. La única persona que parecía no conectar con ella era Elizabeth, quien a pesar de estar bailando con Cassie, lanzaba un par de miradas a nuestras direcciones.
—¿A qué hora sucede todo? —pregunto cambiando el tema.
—A media noche.
Asiento en respuesta. Eran las once, así que faltaba una hora. Lamento que mis amigos vayan a pasar un mal rato, pero la fiesta iba a terminar temprano. Melissa me da un codazo cuando entra Noah y debo sonreír cuando camina hasta nosotras. Había olvidado que venía.
—Estás hermosa —asegura dando un beso en mi mejilla.
—Y tú luces muy apuesto.
Me invita a bailar una que otra canción y acepto para matar el tiempo. Lo admitía, Noah era lindo y demasiado agradable, pero quizás yo no era lo que necesitaba en estos momentos. Era todo lo opuesto a calma y no podía traerle caos a su vida.
Melissa me sonríe con malicia y puedo apostar todo lo que está viendo en la cabeza de Noah. En un movimiento que me toma por sorpresa, sujeta mi mano y me acerca a su cuerpo, sintiendo algunas caricias en mi espalda descubierta. Vale, que yo tenga miles de dudas no quiere decir que no pueda divertirme un rato. Me estaba contradiciendo pero también soy un poco humana.
Alguien nos empuja cuando pasan por nuestro lado y por supuesto que es Demonic, a su lado se encuentra Victoria y ambos caminan hasta donde están las bebidas. Respiro un par de veces para ignorar su presencia y sigo bailando con Noah, solo hasta que siento como mi cuerpo siente una sensación extrañaba y debo ver a Melissa. Está sintiendo lo mismo que yo.
Dejo a Noah en la pista de baile y salgo rápidamente al jardín. Melissa ya está allí. Veo a mi alrededor y todos siguen bailando, como si nada estuviera pasando.
—¿Es la presencia de Demonic y Victoria? —pregunto.
—Es algo más —asegura ella mirando a todos lados—. Es como...
—Alguien del bajo mundo —susurro.
—¿Cómo se atreven a venir?
Empiezo a buscar, no sé a quién, pero estoy buscando por toda la fiesta. Tropiezo con una persona y me quedo sin aliento al ver que es Demonic. También lo ha sentido. Intento ignorar el roce de nuestras manos pero es imposible, él se da cuenta y toma un poco de distancia.
—Tú sabes quién es —aseguro y él asiente—. ¿Debo preocuparme?
—Sé lo que estás haciendo con Melissa y no, no te preocupes.
—Es necesario.
—Es peligroso.
—Peligroso es que alguien ande con Mortalis por allí. El policía sabe algo.
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DEMONIC - EL ORIGEN (1)
FantasíaUnas notas peligrosas. Un juego macabro. Una fiesta que los arruinó el año pasado. Y un asesino justiciero que desea acabar con quienes hicieron algo malo. ¿Podrán detener todo el caos que se viene? Esto es solo un borrador de la historia, aun tiene...
