Sin embargo, Lindsay me arrastro en un juego con el propósito de "animarme" un poco, con la excusa de que era su cumpleaños y no podía decir que no, me hizo beber cinco shots de vodka, y para rematarlo, sin oportunidad de tomar un poco de sal o morder un limón.
Por un momento solo le decía que su plan no había funcionado, porque me sentía igual que hace diez minutos. Lindsay solo se rio de mí, y fue a atender sus demás invitados.
Sentía el ardor en la garganta de tomar licor tan fuerte, y tenía el propósito de ir por una botella de agua a la cocina. Cuando baje del taburete donde estaba sentada, mi mundo se tambaleo. Literalmente, de un lado a otro. Respire profundo y trate de llegar a la cocina, pero la veía muy lejos y el agua no sonaba tan atractiva ya. Sin embargo, no quería estar en la sala de estar así de inestable.
Entonces, culpando al alcohol, me dirigí en busca del cuarto de Luka. Él no estaba aquí, solo quería curiosear un poco. El cuarto de una persona decía mucho. Nunca antes había estado en el apartamento de Luka, solo esta vez. Y si tenía la oportunidad de echar un vistazo, no la desaprovecharía.
Entre en el largo pasillo de lo que suponía eran las habitaciones, dos a cada lado y una al final. Utilizando la lógica me fui a la del final. Abrí la puerta negra, girando la perilla dorada y entré. La habitación estaba iluminada con una tenue luz dorada. Y su inconfundible esencia me golpeo. Respire más profundo.
Pisos de mármol negro, una sola pared gris que se encontraba a mis espaldas y tres de vidrio que conformaban la gran habitación. Tenía un sillón negro de aspecto cómodo con una mesa de té con patas doradas, al lado de una estantería. Yo también tenía afición a la lectura, solo que dudaba que Luka leyera lo mismo que yo así que me acerque a echar un ojo, la mayoría de los libros estaban en ruso, y los otros que entendía. Eran puros clásicos, aburrido. No me juzguen, había heredado el amor a la lectura de mi madre, pero odiaba los clásicos. Cada vez que me regalaban un libro, tenía que hacer mi mayor actuación y aparentar que lo amaba. Era mi única falla de hija perfecta, e igual mis padres no estaban enterados de esto.
A parte de eso, solo se encontraba la cama King Size, con un piso más alto y con el espaldar a una de las ventanas de vidrio. Sabanas y almohadas en negro. Con respectivas mesas de noche y lámparas a cada lado. No era un hombre de colores, al parecer. Todo se encontraba en su lugar, no es que me sorprendiera.
Subiendo los dos escalones, me acerque a la cama. Pase los dedos por la seda, se sentía tan bien. Vino a mi mente que aquí era donde Luka dormía todas las noches. A pesar de no haber dado un beso, ni mucho menos haber sido tocada por alguien, mi mente se llenó con diversas imágenes de las cosas que Luka me podría hacer justo en esta cama. Un escalofrió me recorrió. Estar en esta cama con él, en sus brazos, mirando sus ojos azules, escuchándolo decir mi nombre con su acento con deseo, no aburrimiento como hacia normalmente; o con disgusto cuando me atrapada mirándolo. Sería más que perfecto.
– ¿Quésería más que perfecto, Phoebe?
***
Feliz año nuevo a todos, besitos.
YOU ARE READING
Yes, you. (Phoebe Grey)
Fanfiction"¿Y qué pasa si quiero más que tu cuerpo? Y si... ¿Si quiero poseer y tener derecho a todo sobre ti?" ¿Cómo se supone que me iba a resistir a algo como eso? Fanfic de Phoebe Grey. Espero que les guste :)
