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—Lucía, cariño, venga arriba.
—¡Jo, mamá! Tengo sueño...
—Y yo, cariño, y todavía no me he dormido.
—¿Y eso, mamá?
—He estado trabajando toda la noche en esto. Mira.
—¡¡¡Mamá!!!
—Es una mochila preciosa. Te quiero, mami.
—Como se te rompió la tuya, y lo siento, pero no tengo dinero para comprarte otra este mes, decidí hacerte esta con el cuero que me sobró.
—Mamá, me encanta.
—¿De verdad, hija?
—Claro que sí. Te quiero mucho, mami.
—Y yo a ti, princesa. Venga arriba, que el terremoto de Estefi estará a punto de llegar. Jajaja.
Mari salió al salón y...
—Buenos días, mamá.
—Buenos días, hijo. ¿Has descansado?
—Sí, mamá, tranquila.
—Buenos días, hermanita.
—Hola, cabezón.
—Canija, desayuna, que nos vamos.
—Jo, no me llames así. Llámame Luci, por dioooos.
—Vale, vale. Qué carácter tiene la niña.
—Mamá, tienes mala cara. ¿Estás bien?
—Sí, hijo, tranquilo. Solo estoy cansada.
Sonó el timbre y Lucía abrió la puerta.
—¡Hola, buenos díaaaas! ¡Helloooo!
—¡Estefiiii! —dijo Lucía abrazándola.
—Hola a todos.
—Hola, loca.
—Buenas, mi niña.
—Chicas, nos vamos.
—Vale, hermano.
—¡Lucía!
—Ven, cariño. Cuídate, ¿vale?
—Sí, mamá.
—Toma tu comida, hija.
—José, mi beso, hijo. Te quiero.
—Y yo a ti, mamá.
—Estefi, ven aquí, señorita. Toma, anda. —Y le dio un bocadillo.
—Gracias, Mari. Te quiero.
—¿Pero más o menos que a mi hijo?
—De otra manera —dijo Estefi riendo.
—¡Oye! —gritó Mari, riéndose—. Esta mocosa... jajajaja.
Narración de Mari
Ahí está esta niña. Qué pena que sea una cría, porque mi José se merece una chica como ella. Pero es mucha la diferencia de edad.
José las dejó en el instituto.
—Bueno, chicas, luego vengo a por vosotras.
—Vale, hermano.
Y José se fue.
—¡Estefiiii! ¡Despierta! —jajajaja.
—Ay, qué guapo es tu hermano, Luci.
—¿Mi hermano? ¿Guapo? Jajajaja.
—Además, es cinco años mayor que tú. Deja de soñar.
—Para algo que es gratis, amiga. Ains, sabe tanto de la vida...
—Anda, vamos a clase, Estefi.

El Primer AmorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora