—Luci, espera. Hablemos.
—No, Estefi. Estoy harta de los Robles, de la Durán, de todo.
—Luci, mírame. ¿Por qué te has ido?
—No soporto a ese chico, Estefi. Mi hermano trabaja para su padre y no quiero líos ni con Ana ni con él. ¿Te imaginas que por mi culpa echan a mi hermano?
—Eso no va a pasar.
—Sí, Estefi, sí puede pasar. Si los Robles tienen algo contra mí, pueden utilizarlo contra mi hermano. Tengo miedo, Estefi, mucho miedo.
—Se me ocurre una idea, Lucía. ¿Vamos a la sección de música?
—Eso es lo único que me relaja.
—Vamos, anda, mi Luci —dijo entre risas.
Y las dos pasaron una gran tarde.
Llegó la noche y José llegó a casa muy feliz.
—¡Mamáaaaa! ¡Mamáaaaa!
José la abrazó y la levantó por los aires.
—¿Hijo? ¿Qué haces, loco? ¡Bájame! —dijo Mari entre carcajadas.
—¡Me han ascendido en el trabajo! Voy a cobrar más, mamá.
—José, cariño, ten cuidado, por favor. No firmes nunca nada sin leerlo.
—Mamá, no soy un niño.
—Hijos, os quiero tanto...
—Y nosotros a ti.
—Hijo, ¿y quién es esa amiga que todavía no nos has presentado?
—Se llama Cristina, mamá. Y es eso, una amiga. No os riáis, par de brujas —respondió riendo.
—Y tú, Lucía, ¿no tienes ningún amigo?
—No, José. Tengo quince años. Bueno, me voy a dormir, que mañana hay instituto.
—Vale, Canija. Descansa.
Lucía entró en su cuarto y se conectó a la red a la que entraba cada noche. Al poco rato, apareció un mensaje en la pantalla de su ordenador.
MENSAJE:
—Hola, guapa. Mi nombre es Alex. Te veo todos los días en el instituto, pero nunca me atrevo a acercarme a ti. Me da mucha vergüenza.
—Lo siento, pero no te conozco —escribió Lucía—. ¿Cómo sabes mi correo?
—No te asustes, Lucía. No quiero hacerte daño.
—Entonces, ¿por qué te escondes, Alex?
—Porque me da miedo y vergüenza que me rechaces. ¿Sigues ahí, Lucía?
—Sí, pero me voy a dormir. Adiós.
Y Lucía cerró el ordenador.
Mari entró entonces en la habitación.
—Luci, ¿qué te tengo dicho sobre Internet?
—Mamá, no se entera nadie, y yo necesito Internet.
—Ay, ladronzuela. Eres mi vida, mi niña. Mira.
—¡Mamáaaaa! Es precioso.
Era un vestido rojo, como el que siempre había querido.
—Gracias, mamá.
—No me las des a mí. Dáselas a Miguel. Él te lo ha regalado.
—Mañana le daré las gracias.
—Buenas noches.
—Igualmente. Descansa, cariño.
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El Primer Amor
ActionLucia es una niña de 14 años, que vive feliz junto a su hermano, y su Madre,en la barriada vieja a las afueras de Madrid,junto a ella esta siempre su fiel amiga Estefi, Lucia se presenta a un concurso musical en su instituto,junto a su eterna rival...
