—Hijo, sé que tienes que estar pasándolo mal, pero no podemos pasar por alto que es una niña.
—Lo sé, mamá. No me tortures más. Sé que es una niña y que esto no puede ser, pero no puedo evitar sentir lo que siento. Me siento sucio, mamá. Intento evitarlo, pero no pude.
—Lo sé, hijo, lo sé. Soy tu madre y sé lo que sientes con solo mirarte.
—Te quiero, mamá.
—Y yo a ti, hijo.
—Voy a ir a ver a Lucía y luego me voy.
—Vale, hijo.
Mientras tanto, con Lucía:
—Estefi, ¿y tú qué tal con mi hermano?
José llegó a la puerta y escuchó:
—¿Tu hermano? —dijo ella—. Lo que siento por él no es un capricho de niña pequeña y lo sabes. Pero tenéis razón, es muy mayor para mí. Además, ahora me odia. Soy lo peor para él.
—Dudo que mi hermano te odie.
—¿Sabes, Lucía? He empezado algo con Alejandro y espero olvidar a tu hermano con él.
—Amiga, es un Robles. Sus padres jamás lo permitirán. Además, no me fío de él, Estefi. Me da mala espina; tengo miedo de que te haga algo.
—Amiga, él es bueno, tranquila.
—Vale, Estefi. Recuerda llamarme si me necesitas.
—Vale, mi Luci.
José tocó la puerta.
—Canija, me tengo que ir a casa a ducharme, cambiarme e ir a trabajar. Luego vuelvo.
—Vale, hermanito.
—Adiós, Estefi. Gracias por cuidarla siempre.
—Adiós, José. No las des.
Y José se fue.
—¡Hey, mi niña, no llores!
—Esta vida es una mierda, Lucía.
—Mi Estefi, quiero verte reír siempre.
—Yo también me voy, mi Luci. Espera, ahora vengo.
Ella fue corriendo.
—Espera, José. ¿Me podrías llevar a casa, por favor? Ahora vengo.
—Claro, aquí te espero.
—Adiós, Lu. Ya nos vemos.
—Estefi, júrame que no te vas a meter en líos por mí. Yo he tenido la culpa, fui una imbécil.
—Tranquila, amiga, no haré nada.
—¿Puedo pasar?
—Sí, mamá.
—Mi niña, qué mal lo he pasado. Venga, que nos vamos a casa, que dicen que no necesitas ingreso.
Miguel hablaba por teléfono con su hermana:
—Miguel, no voy a volver, lo siento. Sabes que me fui de España cuando mi niño murió.
—Lo sé, pero te echo de menos.
—Rodrigo Robles truncó mi vida, mis sueños, mi todo, aquel maldito día.
—Hermana, lo sé y lo siento.
—Bueno, Alba quiere hablar contigo.
—¡Tito Miguel!
—Hola, mi niña. ¿Qué haces?
—Cantando, porque de mayor voy a ser cantante.
—¿Ah, sí? Qué bien, cariño.
—Sí, y voy a ser la mejor. —jajajaja.
—Esa es mi chica. Te paso a mamá.
—Bueno, hermano, ya hablamos. Te quiero.
—Y yo a ti.
Miguel cogió una foto de los tres juntos.
—Hermano, cómo te echo de menos. Tu hija te necesita tanto... Bueno, os necesita a los dos. Estefi se ha hecho toda una mujer. ¿Sabéis? Se ha enamorado de José y no quiero que sufra.
Miró a Almudena.
—Mi niña, destrozaron tu vida y la mía, porque te apartaron de mí.
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El Primer Amor
AksiLucia es una niña de 14 años, que vive feliz junto a su hermano, y su Madre,en la barriada vieja a las afueras de Madrid,junto a ella esta siempre su fiel amiga Estefi, Lucia se presenta a un concurso musical en su instituto,junto a su eterna rival...
