—Pablo, tú eres el señor de la casa. Tú no tienes por qué abrir la puerta; para eso tenemos gente a la que pagamos.
—Alejandra, no digas tonterías, por Dios. No sé qué pude ver en ti.
—Pues el dinero de mis padres, porque tu familia estaba arruinada. Nunca me has querido. Fue un acuerdo entre tu familia y la mía.
—Eso no es verdad.
—Sí lo es. Yo vi a tu padre hablar con el mío. Las dos familias estaban pasando un bache y lo mejor era unirse, y nos casaron.
—Yo me casé enamorado, Alejandra, pero tú sola mataste ese amor.
—Yo, sin embargo, nunca te quise. Me repugna todo lo que viene de ti. Y Ana ha salido igual que tú. No os aguanto a ninguno de los dos.
—Por Dios, es tu hija.
—Y tuya. Me voy a tomar algo, que es lo único que me da vida.
—Hola, Estefi —dijo Lucía.
—Perdóname, Estefi.
—Chicas, me voy a casa. Me ducho y vuelvo —dijo Mari—. Vamos, José, hijo.
Estefi le contó todo a Lucía, lo que había hablado con José.
—Ay, es que es tan mono... ¿Cómo no quererlo?
—¡Estefiii, por Dios! Sácate de esa cabecita loca a mi hermano.
—No puedo, Lucía. Todos os creéis que es una niñería, un capricho de niña loca, pero no, Lucía. Estoy enamorada de tu hermano. Sé que no lo voy a tener nunca, pero no es un capricho de niña loca. Lo amo.
—No, Estefi. No quiero que sufras.
—Ven aquí, mi niña.
Y Estefi se derrumbó en brazos de Lucía.
—Le quiero mucho, Lucía, de verdad.
—Joder, Estefi...
—Luci, no quiero que esté con otra. Quiero que esté conmigo.
—Estefi, no puede ser, ¿vale? Mi hermano tiene 19 años y tú 15.
—Tienes razón. Algún día lo buscaré y conseguiré estar con él. Solo me hacen falta tres años. Por cierto, ¿qué hacía el idiota de Adrián aquí?
—Ha venido a disculparse de parte de Ana, pero lo he echado de aquí. No lo soporto.
—Yo tampoco, la verdad.
Al rato...
—Hola, ya estoy aquí.
—¿Y José, mamá?
—Se ha ido con Cristina a tomar algo.
—Ella sí te gusta, ¿verdad, Mari?
—Me voy a casa. Mañana es el aniversario de la muerte de mis padres y quiero estar con mi tío.
Y Estefi se fue.
—Joé, mamá, te podías haber ahorrado lo de Cristina.
—Lo siento, hija. No me he dado cuenta. Perdón.
—Mamá, entre lo de sus padres y lo de José, está muy baja de moral. Me da mucha pena. No se lo merece.
—Ay, mi Estefi, pobrecita mía. Pues sí, es normal. Tenemos que hacer algo para animarla.
Al día siguiente, Estefi fue al cementerio.
—Os echo de menos. Me hacéis tanta falta...
—Tío, les echo tanto de menos...
—Ya, mi vida. Llora, desahógate.
—¿Por qué se fueron tan pronto? ¿Por qué me dejaron sola?
—Tú nunca estarás sola. Me tienes a mí, y tienes a Lucía y a nuestra vecinita África. Esa niña te adora.
—Hola. No he podido evitar venir un año más. Hay algo que me arrastra hasta aquí.
—¡Joséeee!
Y Estefi lo abrazó.
—Ya, canija, no llores. Ellos no quieren verte así. Te quieren ver contenta, como siempre.
—Cuando te hacía rabiar, tu madre me reñía, y tu padre me llevaba al fútbol. Eran unas personas increíbles, a las que echo de menos cada día. Juré que te cuidaría como tu hermano mayor.
—Yo no te quiero como un hermano, ¡entiéndelo!
Y Estefi se fue corriendo.
—¡Estefiiii!
—Déjala, José. Necesita estar sola.
—Gracias por estar aquí. Mi hermana te quería mucho y mi cuñado más.
—Y yo a ellos.
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El Primer Amor
ActionLucia es una niña de 14 años, que vive feliz junto a su hermano, y su Madre,en la barriada vieja a las afueras de Madrid,junto a ella esta siempre su fiel amiga Estefi, Lucia se presenta a un concurso musical en su instituto,junto a su eterna rival...
