—Estefi se apartó y le pegó un tortazo.
—No me vuelvas a besar.
—Vaya, eres una salvajita. Cómo me pones... Pronto estarás en mi cama gritando de placer.
—Eso solo pasará en tus sueños, cerdo. Aléjate de mí.
—Nos volveremos a ver, Estefi. Adiós, guapísima.
—Y cambia esa cara, que todavía no te he hecho nada.
—Estefi, ¿qué pasa?
—¿Quién era ese? —preguntó Lucía.
—No lo sé. Me ha dicho que le encanté y me ha besado.
—¿Cómoooo? ¿Y tú qué has hecho?
—Le he pegado un tortazo y le he dicho que me deje en paz. Pero su mirada me ha dado escalofríos, Lucía.
—Ahora soy yo la que te dice que tengas cuidado.
—Lucía, ¿has visto la moto que tiene?
—A leguas se ve que ese no vive en nuestra urbanización de lujo. ¡Ja, ja, ja!
—Mira que estás tonta, Estefi.
—Sí, lo sé, pero me quieres.
—Y no sabes cuánto, amiga. ¡Ja, ja, ja!
Pasaban por el colegio de la barriada cuando escucharon:
—¡Chicaaaas, esperadme! Voy con vosotras. Mi mami no puede venir a por mí.
—Pues vamos, Afri. ¿Cómo que no viene tu madre?
—Está trabajando. ¿Puedo ir a tu casa y coser con tu madre, Luci?
—Claro, pequeñaja.
Lucía llegó a casa y gritó:
—¡Mamáaaa, ya estamos en casa!
—Hola, chicas.
—Mami, Afri quiere coser contigo.
—Claro, mi niña. Ven aquí.
—Estefi, cariño, ¿qué tal?
—Muy bien, Mari.
—Hola, Cristina —dijeron las dos.
—¿Y José, mamá?
—Trabajando, hija. Lucía, ven un momento.
Cristina y Estefi se quedaron solas.
—Oye, Estefi, ¿y tú no tienes casa?
—Sí, claro.
—Entonces, ¿qué haces todo el día aquí metida?
—Porque ellos son mi familia, junto a mi tío.
—Escúchame bien, mosquita muerta. A mí no me engañas con tu carita de niña buena. Te quiero lejos de mi chico.
—¿Tanto miedo me tienes, Cristinita?
—¿Miedo yo a una cría?
—Entonces, ¿por qué no puedo acercarme a José? No sé qué ha visto José en ti, la verdad.
—Lo que no ve en ti, niñata absurda.
—¡¡¡Auuu!!!
—Suéltame, me haces daño, idiota. Lárgate de aquí ahora mismo.
—Escúchame, Cristinita. Me voy porque me da la gana. No te metas conmigo o te machaco.
Y Estefi se fue.
Volvieron Mari y Lucía con Afri.
—Uy, ¿y Estefi?
—Ha dicho que se tenía que ir, que te lo dijese.
—Venga, Afri, vamos a coser. Luego te acerco a tu casa.
—¡Valeeeee, Mari!
—Qué raro, mami. Estefi jamás se va sin avisar. Ahora vengo.
—Vale, cariño.
—Lucía, ¿no quieres venir conmigo a buscar a tu hermano y nos vamos los tres a tomar algo?
—No. Prefiero ir a hablar con Estefi. Ella es más que mi amiga, ¿sabes? Es mi hermana. Y si alguna vez le hacen daño a ella, me lo hacen a mí.
—Mamá, me voy.
—Vale, cariño.
Lucía llamó a casa de Estefi.
—Hola, Miguel. ¿Está Estefi?
—Sí, Luci, estoy aquí. ¿Pasa algo?
—¿Cómo te has ido de casa sin decir adiós? ¿Te ha hecho algo Cris?
—No, tranquila. Y si me lo hace, ya sé lo que tengo que hacer.
—Esa es mi Estefi. ¡Ja, ja, ja!
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El Primer Amor
AçãoLucia es una niña de 14 años, que vive feliz junto a su hermano, y su Madre,en la barriada vieja a las afueras de Madrid,junto a ella esta siempre su fiel amiga Estefi, Lucia se presenta a un concurso musical en su instituto,junto a su eterna rival...
