Capitulo 24. [Jake]

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Need You Now, Lady Antebellum

Guess I'd rather hurt than feel nothing at all

It's a quarter after one

I'm all alone and I need you now,

And I said I wouldn't call

But I'm a little drunk and I need you now

And I don't know how I can do without

I just need you now

Estaba perdiendo el control y la cordura. Ya no podía seguir con esto.

Estaba en mi oficina, era de noche y tenia un vaso de whisky en la mano. Había estado a punto de llamarla. Miraba el teléfono, pero nunca lo cogia. Desde que había despertado solo en esa habitación lo único que hacia era beber como un adolescente.

Al día siguiente, estando en mi oficina, el teléfono sonó.

-Señor Young -era la voz mi secretaria, Rose.

Ella no era una mujer joven, pero tampoco muy anciana. Si hubiera sido una chica de veinti-tantos años, ella hubiera acabado mi cama y yo sin secretaria.

-Ha llegado su correspondencia -concluyó ella.

-Puedes traermela, Rose -dije.

La puerta se abrió y ella se acercó a mi escritorio. Rose era una mujer de estatura baja, y traía el cabello blanco en un moño. Dejo la correspondencia en el escritorio y me sonrió.

-Gracias Rose -dije sonriendo de manera amable.

Ella había sido como una madre para mi en estos últimos ocho años. Se dio la vuelta y se retiró.

Tomé la correspondencia entre mis manos y empecé a revisarla. Cuentas. Cuentas. Trabajo. Cuentas. Un sobre blanco. ¿Un sobre blanco? Deje las demás cartas a un lado y tome el sobre blanco. Lo abrí y saqué el contenido. Era una invitacion. Tenia los bordes dorados y el fondo era color beige. Decía:

Julie Johnson

Y Julian Wells

Tienen el placer de invitarte a la ceremonia de su boda el sábado 27 de Abril.

La ceremonia será en la iglesia de San Marcos a las 17:00 de la tarde

Calle E. 10th St. con 2nd Ave.

El banquete será en The Lighthouse, en Chelsea Piers a las 19:00 de la tarde

Se ruega confirmación.

Lo único que se me vino a la mente fue: ¿por que? Crei que la haría cambiar de opinión, pero me equivoqué. Aplaste la invitación en mi mano, haciendo una bola de papel con ella. Luego, boté todas las cosas que estaban sobre el escritorio. Los papeles volaron y algunas cosas se rompieron. Su boda seria en un mes. Ya no podía hacer nada.

Aunque...

Hice unas llamadas. Tomé mis cosas y en unas pocas horas estuve en el aeropuerto de San Francisco.

Luego de siete horas, estuve en Nueva York, la ciudad que nunca duerme. Era mediodía, así que cuando el sol ya se estaba poniendo, yo ya estaba en mi nueva oficina. Era mucho más grande de la que tenia en San Francisco y había una habitación en ella. Además, tenia un enorme ventanal. Podía ver casi toda la ciudad desde allí. El ventanal estaba detrás de mi escritorio. De entrada, había una enorme puerta de madera. ¿Por que había venido a Nueva York? Haría mi ultima jugada para convencer a Julie de que no se casara con ese imbécil.

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