Capitulo IX

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P.O.V Bella

-¿Dónde nació, Señora Chang?- pregunté enfrentándome a la clase.

Tomé un segundo trabajo enseñando sobre la ciudadanía a los extranjeros residentes en el país, solo para mantenerme más ocupada. Habían pasado dos semanas desde que vi a Edward en televisión y había pasado ya un mes desde que hablé con Mike. Las cosas parecían que no se estaban arreglando como pensé. Me gustaba a pesar de todo estar aquí y darle clases a los extranjeros, hacia todo mas llevadero, no me quedaba mucho tiempo para pensar.

-Nací en Seoul, Korea- respondió con un inglés bastante forzado. Se notaba bastante su acento koreano, Giré mí vista hacia otro de mis alumnos que estaba desconcentrado, al final de la sala.

-¿Dónde naciste tú, Miguel?- pregunté llamando su atención de mirar por la ventana. Me miró despistado.

-Disculpe, señorita- dijo nervioso en español.

-Bienvenido de vuelta.- comenté divertida.- ¿Dónde naciste, Miguel?-

-Cuba- respondió mirando a toda la clase.

-Entonces, ¿cómo decimos "Cuba" en América?- pregunté enfatizando mi pronunciación.

-Cuba- dijo de repente alguien a mí lado. Sorpresivamente, Edward Masen estaba en el marco de la puerta de mi clase. ¿Me estaba siguiendo nuevamente? Lo miré confundida.

-¿Qué estás haciendo aquí?- pregunté inquieta acercándome a él.

-¿Está es la clase sobre la ciudadanía?- preguntó mirando a mis alumnos divertido.

-Sí- respondí. ¿Qué pensaba que hacia?

-¿Puedo sentarme?- pregunto señalando el pequeño salon

-Está lleno-

-Ok- respondió saliendo por la puerta. Extrañada por su actuar, miré desconcentrada y confundida a la clase.

-¿Cuba?- dijo Miguel repitiéndome.

-Sí, Cuba, gracias- dije retomando de dónde había dejado todo. Luego divisé al final del aula a Edward entrar y sentarse en un puesto al final que estaba desocupado. Entró luciendo todo cómodo y sonriente. Comenzó a hablarles a los presentes sentados al final.

-Es maravillosa-

-Disculpa- llamé la atención de la clase completa.- ¿Hay algo que quiera compartir con la clase, señor?- pregunté molesta.

-Solo estaba diciendo que usted es una mujer maravillosa- respondió comentando con los presentes, todos aplaudían divertidos- Hermosa y talentosa..., por eso estoy loco por ella- dijo levantando la mirada hacia mí.

Todos los presentes estallaron en sonidos románticos y burlones. Causando que me sintiera un poquito incómoda y ruborizada.

-¿Estas lleno de sorpresas, me equivoco?- me acerqué a él, susurrando.

-Estoy tratando como el infierno- respondió sincero.

-Quizás deberías irte- dije decidida.

-¿Quieren que me vaya?- preguntó en voz alta a todos los presentes.

-¡No!- dijeron divertidos.

Luego de unos minutos la clase terminó y todos mis alumnos se despidieron de Edward. Él por su parte se quedó esperando a que yo arreglara mis cosas y me fuera.

-Son buena gente- comentó mientras bajábamos las escaleras hacia la salida.- Quieren alcanzar el sueño americano- dijo ayudándome con mi bolso.

Propuesta Indecorosa -EDITANDO-Donde viven las historias. Descúbrelo ahora