Inicia nuestro viaje

1.7K 191 8
                                        

Erik despierta y mira que su brazo aún envuelve a su esposo. Sonríe y besa su cabeza. Lo único que quiere es quedarse así todo el día, cerca de su esposo, abrazándolo sin compartirlo con nadie.
Cuando empieza a cerrar sus ojos nuevamente, un pequeño sentido de alarma hace que dirija su cansada mirada al despertador del lado de Charles.
El pequeño aparato negro tiene escrito 10:30. Erik abre los ojos en pánico.
-¡Charles!- Lo empieza a mover para que despierte.
El castaño se remueve en la cama.- Erik... Hoy no tengo que trabajar. Es nuestra luna de miel...- Su voz es somnolienta, ni siquiera abrió los ojos.
Erik sigue alarmado y se acerca para sentándose un poco para ver a Charles desde arriba.- Charles, es 10:30. Perderemos nuestro avión.-
El castaño abre repentinamente sus ojos y levantándose de golpe, lo que ocasiona un fuerte choque entre sus cabezas y Erik llevándose la peor parte. La frente de Charles ha acertado en su ojo.
- Oh, Erik cariño, perdóname.- Charles de inmediato se pone a revisarlo en total arrepentimiento.
Erik niega.- No importa.- Se levanta de la cama.- Tenemos que salir ya Charles, perderemos el avión.- Dijo el cobrizo sin dejar de tapar su ojo con su mano mientras caminaba al baño.
Charles asintió aturdido y lo siguió. Seguía puesto su traje blanco y debían cambiarse.

Erik miraba con una gran sonrisa su reloj.
-11:10- Dijo y soltó aire mirando a su esposo, quien tenía una revista en sus manos.
- Lo logramos.- El castaño suelta una pequeña risita dejando la revista en el compartimento del asiento.
El camino al aeropuerto había sido tranquilo, y sobre todo con suerte al no haberse atascado en el tráfico. Habían llegado a una buena hora a su vuelo.
- Pero aún no lo entiendo... Dejé puesto la alarma.- Dijo con el ceño fruncido un disgustado Erik.
- Estamos aquí mi amor.- Charles tomo la mano de su esposo, la cual reposaba en su rodilla. Mira el ojo de Erik y se siente aliviado al ver que el color morado de la mañana desaparecía lentamente. Paso su pulgar por su mano en una ligera caricia. Erik solo sonrío. Había dicho que estaba bien y que no había nada de que preocuparse. Charles asiente y dice de repente .- ¡Vamos a Venecia!- Exclama Charles con una sonrisa lo que hace que su esposo no pueda resistirse a darle un pequeño beso en sus labios.
Ante la pequeña demostración de afecto Charles muerde su labio mientras mira al cobrizo alzando una ceja de forma pícara.- Quizá... Podamos aprovechar el tiempo en el avión.-
Charles se levantó de su asiento y le dedicó una mirada pícara a su esposo antes de caminar por el pasillo directo al baño.
Erik se quedó con la boca ligeramente abierta ante la insinuación de Charles. No perdió más tiempo y se desabrochó su cinturón para alcanzar a su esposo.
Charles río y tomó su mano.
Erik estaba a punto de besarlo cuando una azafata paso por el lugar.
-¿Puedo ayudarlos?- Preguntó con amabilidad.
- No, sólo esperamos.- Dice Charles apuntando el baño.
- Adelante, está vacío.- Sonríe indicando el seguro de la puerta en blanco.
El más pequeño sonrío sin ganas y asintió en agradecimiento soltando la mano de Erik para entrar solo.
Erik se cruzó de brazos suspirando por el fallido plan.
La azafata se retiró al ser llamada a la cabina.
Erik estaba a punto de irse cuando una mano tomó su muñeca y lo tironeo con fuerza. En pocos segundos estaba en el pequeño baño del avión muy cerca de Charles.
El castaño río y cerró la puerta con seguro.
- ¿No creíste que me daría por vencido cierto?- Charles sonrío divertido envolviendo el cuello de Erik con sus brazos.
- Charles Xavier... Rompiendo las reglas.- Erik dejó escapar una pequeña risa mientras tomaba a Charles de la cintura.
El ojiazul río y lo besó. El mayor correspondió levantando un poco su camisa haciendo que Charles se moviera un poco contra el lavabo de metal.
- Auch.- La cadera de Charles había dado en el lavabo golpeándose un poco.
- Espera, mejor te sentaré en el lavabo.- Erik intentó tomar a Charles y acomodarlo. El pequeño baño apenas dejaba el espacio para estirar sus brazos por lo que terminó golpeándose la cabeza mientras que Charles golpeó a la jabonera haciéndola caer. Ambos empiezan a reír. El castaño vuelve a acercarse en un beso tironeando un poco el suéter de su esposo.
Erik sonríe en satisfacción y comienza a acariciar las caderas de Charles.
Entonces un golpe se escucha.
- Niños vuelvan a sus asientos.- Dice una voz irritada al otro lado de la puerta.
La pareja solo empieza a reír.
-Ahora salimos.- Dice Charles aún riendo mientras Erik lo sigue besando.
La azafata gruñe al escucharlos reír y golpea de nuevo.- Vuelvan a sus asientos porfavor.-
Charles suspira.- Vamos.-
Erik asiente y lo levanta para bajarlo pero algo lo detiene. El cinturón de Charles ha quedado atascado en el lavabo por detrás. El castaño empieza a reír intentando zafarse pero el reducido tamaño del baño impide que pueda moverse con facilidad. Erik lo empieza a jalar con fuerza para liberarlo.
Ambos no pueden evitar reír ante la pequeña tragedia lo que hace que la mujer frunza más su ceño y golpea más fuerte la puerta.- Salgan ahora mismo.-
- Ahora vamos.- Responde Charles divertido.
Erik tira con fuerza haciendo que el cinturón de Charles se libere, y ambos golpeen la puerta del baño abriéndola de golpe. La azafata recibe un portazo en la nariz.
Charles cae encima de Erik en el suelo. Se miran un momento y empiezan a reír.

Just Married  ||CherikHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora