Mientras ambas parejas se las arreglaban para colocar una sábana blanca en el enorme agujero en la pared que unía ambas habitaciones, la cálida tarde desapareció abriendo paso a la oscuridad de la noche.
Agotados por el desastroso día, la joven pareja decidió pasar por alto la cena. Pronto, se encontraban ambos recostados en la incómoda cama. Charles, vestido con la primera camiseta que había tomado prestado del armario de Erik cuando se mudó a su departamento, se acurrucó en el pecho desnudo de su esposo. Este,satisfecho por la repentina paz en horas, paso su mano rodeando a Charles con su brazo. Cuando sus miradas se encontraron, un ambiente cálido se apoderó del momento. Los labios del menor se abrieron ligeramente pero las palabras murieron en su boca cuando unos fuertes golpes de dos objetos chocando invadieron la habitación acabando con el silencio. No tardaron en escuchar los fuerte gemidos de una mujer al ritmo del choque en la pared.
Charles cerró sus ojos, negando mientras reía. Erik, molesto por el ruido, rodó los ojos soltando un fuerte suspiro. -Maldición.-
El castaño lo miró divertido al tiempo que sus labios formaban una sonrisa coqueta.- ¿Les mostramos cómo se hace?-
Las sugerentes palabras de su esposo lo animan de inmediato haciendo que ponga toda su atención en él. Su mano viaja despacio hasta posarse en el trasero de Charles recibiendo un pequeño gemido en respuesta. El menor le muerde el labio con su mirada traviesa para acercar su mano a la mejilla de Erik mientras se incorporaba un poco para quedar sobre el pecho de su pareja. Lo que Charles no esperaba era la enorme cucaracha que camina alegremente por el cuello de Erik.
-¡Ah!¡Cucaracha! - grita Charles horrorizado apartándose del pecho de Erik haciendo que se quede paralizado ahora sintiendo las pequeñas patas del insecto caminar por su piel.
-¡Mátala!- responde el castaño odiándose por oírse tan asustado.- Charles, solo mátala.- Repite, pero su voz sigue dominada por el pánico.
Todo intento de ganar la competencia contra sus ruidosos vecinos muere con los gritos de Charles y Erik mientras la cucaracha hace de lo suyo, paseándose libremente por el cuello de Erik y burlándose de los vagos intentos de la pareja por decidir su destino.
-Gracias por la ayuda Logan.- responde Charles unas horas más tarde mientra camina con una sonrisa sobre la fina alfombra roja que decora la lujosa habitación. Cerca de la cama, Erik bufa quitándose los pantalones.
-Erik también te lo agradece.- Añade el castaño mirando a su esposo.- Oh si... Enseguida te lo paso. Gracias. Te quiero. Adiós.- Con una mirada dulce y una sonrisa brillante, Charles corre con el teléfono hasta Erik.- Logan quiere hablar contigo.- susurra el menor ocultando la bocina con la mano.
-¿No puedes simplemente agradecerle por todos aquí?- Gruñe negándose a tomar el teléfono.
-Ya lo hice.- responde Charles aún hablando bajito.- Solo quiere hablar contigo un momento.-
Erik suspira y toma el teléfono haciendo que Charles sonría de nuevo y bese se mejilla antes de perderse por la puerta del baño.
-Logan.- Saluda el cobrizo con el mejor ánimo que puede.
-Escúchame idiota. No espero que si quiera te acerques un poco a lo que espero y creo conveniente para Charles pero si espero que me pagues todo cuando tu tonto programa de radio te pague razonablemente. Adiós pobre.-
-Imbécil.- gruñó Erik escuchando el tono de llamada para estampar el teléfono en la mesa.- Me llamo pobre.- Dice molesto regresando a la cama en donde Charles ya estaba instalándose.
-No, no lo hizo.- Trata de calmarlo su esposo.
-Charles, tu hermano me odia... tus hermanos me odian. - Suspira molesto.- Quieren que el matrimonio fracase.-
-¿Tu padre nunca me ha juzgado?- rebate Charles metiéndose entre las finas cobijas.
-No, claro que no. Nunca podría hacerlo.-
El castaño solo suelta un gran suspiro abrazando sus piernas al tiempo que Erik se acomoda en su lado de la cama.
-Quizá... quizá debamos tener sexo.- Interviene Erik después de unos segundos. Su esposo ni siquiera lo regresa a ver cuando responde.
-No estoy de humor.-
-Maldita sea, yo tampoco pero... es extraño. Se supone que es nuestra luna de miel y no lo hemos hecho ni una sola vez.-
Charles no puede evitar reírse un poco.
-No es gracioso.-
Charles se acomoda entre la mullida y limpia almohada dejando a Erik con su característico ceño fruncido.
-Vamos a dormir. Descansaremos y mañana saldremos a caminar. Estaremos frescos para mañana.- sonríe de lado a su esposo.
En un último suspiro, Erik acepta y se acomoda en la cama apagando la lámpara a su lado.
-Y haremos el amor.- Aclara Erik haciendo reír a Charles en medio de la oscuridad.
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Just Married ||Cherik
Cerita PendekCharles Xavier es un escritor de elegantes modales, pertenece a una adinerada familia de Londres. Erik Lehnsherr es un locutor y amante de los deportes. Aunque pertenezcan a mundos diferentes Charles y Erik se aman. El destino los ha juntado, y ah...
