-Por ahora. Vas a complacerme. -Dijo Black. -Irás de regreso a casa y te probarás el vestido que te regalé. Entonces volverás al anochecer y modelarás para mi. ¿Entendiste?
Asentí.
-Puedes irte.
Caminé hacia mi casa, pero mis movimientos eran mecánicos.
Cuando llegué a casa mis piernas temblaban. Tenía que disimular. Por Erin. Dentro de mi casa estaba Kerem sentada en el sofá viendo televisión.
-Hey, llegaste. ¿Puedes decirme donde estabas?
Dudé unos instantes, pero al final de cuentas terminaría por enterarse.
-Fui a hablar con black. -Dije para luego tumbarme en el sofá.
-¿Para que? ¿Estás loca?
-Trabajaré para él. -Cerré los ojos en esperanza en que esto fuera un sueño
-¿TIENES IDEA DE LO QUE ACABAS DE HACER?
-Solo será por un tiempo, en lo que salgo de todo esto. Hasta que pueda darle a Erin una vida mejor.
Kerem estaba por decirme algo pero llegó Erim.
-Ali, ¿donde estabas? -Preguntó aún con sus ojos hinchados
-Después lo sabrás - dije sonriendole, aunque la mirada acusadora de Kerem no dejaba de verme.
....
El reloj marcaba las 10:30.
Erin estaba dormido y yo no podía dejar de mirar ese maldito vestido rojo.
Terminé por ponermelo y mirarme al espejo.
El vestido en sí. Era hermoso. Lástima que sabía para que estaba destinado.
Salí de nuestra casa, no sin antes cerrar la puerta por fuera y decirle a nuestro portero que prohibiera que alguien subiera a nuestra habitación, no quería que tocaran a Erin.
Para mi sorpresa una camioneta negra estaba esperandome.
Uno de "los hombres de negro" abrió la puerta y entré. Estaba muy nerviosa. El vestido que llevaba era corto, así que pude ver más de una vez como el conductor veía mis piernas. Cuando por fin llegamos, no permití que el chofer abriera la puerta. Salí de el auto en cuanto llegamos. El bar estaba en su máxima capacidad.
Chicas bailando al compás de música provocadora. Además de que podían escucharse los gemidos de aquellos cuartos en las que las mujeres vendían su cuerpo por un par de centavos.
Recargué la cabeza en la puerta de la oficina antes de tocarla.
Llamé a la puerta y ahí estaba Black.
Sentado y mirandome fijamente.
-Estoy aquí
-Lo sé. Pasa y sientate.
Había una silla, muy parecida a las de oficina. No tenían ruedas pero tenían metales que eran pesados y se hacía dificil moverla. Tampoco tenía esos barandales que sirven de apoyo a los brazos.
Pronto supe por que esa silla tenía un aspecto extraño.
Me senté y tan rápido como lo hize Black ató mis manos detrás de la silla. Después se puso frente a mi y anudó tambien mis pies. El esfuerzo era inutil, no podía mover la silla.
-Veras, querida -Dijo mientras se quitaba el cinturón.- Siempre hay que probar la mercancía.
Acto seguido dejó en descubierto sus intenciones.
Bruscamente rompió el vestido, mi ropa interior.
Y me penetró. Comenzó a embestirme con rudeza, esto ne provocaba dolor. Lágrimas escurrieron de mis ojos.
Me tomó fuertemente y comenzó a morder mis pechos con demasiada brusquedad. Dolían.
Finalmente terminó.
Se apartó de mi dejando mi cuerpo adolorido. Colocó de nuevo su pantalón.
Se acercó a mi y me besó, apreté los labios.
Esto no le pareció y me dió una bofetada.
-Tienes que aprender a obedecer. -Dijo y se marchó.
Lloré, como nunca. Estaba ahí sola, y con la ropa desgarrada .
Estaba maldiciendo esa hora en la que las circunstancias me habían orillado a esto. Pero esto no se quedaría así, de esto me encargaba yo ...

YOU ARE READING
En busca de venganza
ActionAlisson Brooks es un chica que se ha quedado huérfana después de que su madre hubiera desaparecido sin dejar rastro y fuera encontrada con huellas de tortura en un bosque cercano. Alisson y su hermano Erin de 4 años se quedan a cargo de la gran...