Camellia, veinte años , tan hermosa y única como el capullo apenas vivo en primavera, pero oculta entre toda la variedad de tantos brotes exuberantes.
Entre toda esa multitud, hay un pequeño brote, en dónde Camellia se siente atraída de una manera...
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O C H O
[ T E N E M O S U N 3312]
#LunesdeCamellia
Salí de la estación y me dirigí al departamento de Alex, sentía una extraña sensación en mi estómago, no era bueno...No me gustaba tener que lidiar con esa sensación.
Llegue muriéndome del cansancio, el salió dando pasos cortos, no mostraba ninguna emoción alguna, era como si de la noche a la mañana el Alex que yo conocía, se había apagado.
—Alex...¿Qué pasa? —interrogué con voz temerosa, la mirada asesina de Alex me estaba matando por dentro.
—Me voy.
Parpadeé sorprendida, sus palabras fueron como miles de cuchillos clavandose en mi corazón, sabia a que se refiera con su "Me voy" solo que no estaba lista para que el me lo confirmara.
—¿Cuánto tiempo? —pregunté con voz queda.
—No lo se —respondió serio—Queria hablar acerca de nosotros, creo que lo mejor sera...
—Terminar — lo interumpi con un hilo de voz, no iba a llorar.
No llores Camellia, se fuerte.
—Creo que sera lo mejor para los dos —finalizó.
—¿A dónde te vas? —pregunté tratando de hacer contacto visual con el, al notarlo el dirigia la mirada hacia otro lado, eso me dolia y muchisimo.
— Los Ángeles — comentó—Después del partido me hablaron y no lo pude evitar Cam, me dieron una Beca y ahi podre realizar mi sueño de poder ser un jugador de americano como siempre lo he querido, mañana mismo sale mi vuelo —finalmente decidio acortar la distancia entre nosotros, dándome un fuerte abrazo.
—Te voy a extrañar mucho —y me rompi, sollozando desesperadamente, le queria...pero no podia exigirle que se quedara, el tenia que ser feliz.
—Y yo a ti —dijo serio pero dandome un beso húmedo en la frente—Te quiero Cam, recuerda eso siempre —me susurró en el oido, yo asentí aferrandome más a el.
Después de varios minutos asi, el se separo. Afortunadamente mi llanto habia cesado y ya estaba más calmada.
—Cuidate mucho —acaricie su mejilla, esta era la ultima imagen que tendria de Alex, lo acerque bruscamente hacia mi y comencé a besarlo apasionadamente—No me olvides, quiero que esto no se acabe aqui, al menos seamos amigos —susurré casi rogandole, no queria perderlo, no a el.
—Claro que si —dijo casi riendo.
—Pero...¿Por qué te veias enojado? —pregunté.
—Oh eso, era para ponerle sabor a la cosa —respondio carcajeandose, yo comence a reírme.