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Faltaban dos días para volver a la escuela y por ello había una celebración, era el cumpleaños de Frisk justo el día de entrada. Las invitaciones ya estaban preparadas y la familia del chico arreglaba los detalles de la comida.

—Lamento que tuvieras que venir para nada—la melodiosa voz de la exreina le hizo negar. Venía para arreglar unos asuntos con su mejor amigo pero no estaba—. Olvidó avistarte que saldría, ¿gustas algo de tarta? Papyrus vendrá a ayudar en unos momentos.

—¡¿Papyrus vendrá?! ¡que coooool~!—esa reacción hizo a Toriel sonreír, ese chico siempre había sido muy animado.

—Me ayudará a preparar la pasta, ¿tú igual quieres ayudar?—asintió rápidamente aceptando cocinar junto a su ídolo—. ¿Mientras tanto puedes ir a repartir las invitaciones por favor?

—Oh... ¡está bien, haré mi mayor esfuerzo por Papyrus!—se acomodó la bufanda y dejó que ahí metieran las invitaciones—, ¡hasta luego señora Toriel!

La mujer cabra le despidió sonriente, Monster Kid se veía bastante animado.

Qué aburrido...

—¡Por supuesto que no, Chara! De paso compraremos unos Nice Cream, oh, compraré—no recibió respuesta alguna.

•••

Tras terminar la entrega de las invitaciones fue a tomar un helado, NiceGuy—así lo llamaba porque no tenía idea de su nombre—logró mantener un pequeño local que estaba abierto de lunes a viernes y los días restantes era un vendedor ambulante. Hoy estaba cerrado y él estaba cargando su pequeño camión.

—¡Yo!—saludó provocando que el contrario casi se cayera del susto.

—Hey MK, ¿cómo has estado? ¿Vienes por un heladito?—sonrió al calmarse. El menor pidió uno y le pagó—, oh no, no, ya no puedo aceptar oro. Los humanos se quejaron de que nuestros precios eran más de lo que podían pagar, jo, yo nunca vi a Frisk quejarse de eso.

Monster Kid sólo rió y le pidió que buscara la moneda humana en su bolso, el mayor sólo negó—. Nah, la casa invita, hoy los humanos se están quejando mucho del calor. ¡Vamos a ver cuánto vendo! Adiós, diviertánse—sonrió y se marchó tranquilamente al parque. No notó nada extraño en sus palabras.

—Oye, Chara—silencio—, um, no me ignores. ¿Tú puedes comer?

Más silencio, casi parecía que la chica no estaba ahí.

—¿Chara?

Inmediatamente una imagen llegó a su cabeza, Toriel había sido atacada. Salió corriendo aún si su helado caía al suelo, no estaba tan lejos de la casa de su exreina.

“¿Tanto me odias?”

Se apresuró a llegar, faltaban dos casas y llegaba. Otra imagen llegó, Papyrus no tenía cabeza y su cuerpo se volvía polvo.

“Aún así yo sé que puedes mejorar, yo… yo te lo prometo”

Casi se tropieza con una pequeña salida de la banqueta, ya había llegado. Entró de golpe a la casa ahí estaba Frisk, venía a compañado de Fuku; la hija de Grillby. Toriel les estaba entregando otras invitaciones.

—¿Monster Kid?—el único humano presente le miró mal. Fuku le sonrió—, ¿qué haces aquí?

—Yo… yo, eh…—negó rápidamente—, ¡señora Toriel ya terminé!

Imágenes siguieron llegando, hasta que su antigua ídolo murió por proteger a los demás. Su rostro se ensombreció por un momento al ver al humano.

—¿Qué?—murmuró, tenía las invitaciones en la mano.

—No es nada Frisk. ¿Iremos con la doctora Alphys?—sonrió. Fuku le interrumpió.

—No creo que sea buena idea, rompió con Undyne y está muy deprimida. Que mal, se veían muy felices juntas, Mettaton la está cuidando y por eso pausó su programa—el monstruo le miró preocupado—. O tal vez se alegre de verte. Digo, eres muy animado y tal vez le alegraría—sonrió.

—Hey, ¿debo tomarme eso como un insulto?—habló nuevamente el humano. Fuku no respondió.

Monster Kid aprovechó para irse de ahí, Toriel le había invitado a la fiesta del humano. Frisk cumpliría 13.

Llegando a casa sólo pudo pensar en aquel recuerdo. Undyne había muerto frente a sus ojos.

Sinner [Monster Kid fanfic] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora