Miré a Diablo y le sonreí, luego me acerqué y me senté encima de su mesa, acaricié su cuello y vi como tragaba saliva.
Pasé mis manos por su pelo negro, dios cuanto le había extrañado. Gemi sin darme cuenta.
Con indiferencia le propuse mi trato, aunque necesitaba que aceptara. Quería que él fuera mi primer hombre, despertaba en mi algo primitivo y que jamás había sentido.
Y tenía que ser esa noche.
DIABLO:
Desde que la vi entrar sentí que mi corazón se quería salir de mi pecho, jamás había sentido nada igual.
Y cuando escuché esas palabras me quedé en blanco.
Todo lo que deseaba estaba allí al alcance de las llemas de mis dedos.
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APARENTEMENTE DULCE
De TodoAquí tenemos la segunda parte de Locura Desenfrenada. Pero esta vez será Sara la protagonista, con su increíble historia. Atreveros a leer. Os sorprenderá
