Cap - 9 ¿A dónde vamos?

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-Vino anoche. Estuvimos hablando.

- ¿De qué?

-Estaba borracho, no recuerdo.

-Trata de pensar, David. Es importante.

-Creo haberle contado sobre nuesta pelea.

Maldije en voz baja.

- ¿Qué sucede, Luis?

-Collins me amenazó. - ¿ Cómo que te amenazó?

Le conté sobre mi encuentro con Collins. David maldijo dos veces seguida.

-Esto es mi puta culpa. Nunca debí acceder a esto.

-No es tu culpa. Todos tuvimos un poco. Me alejé de ti para estar con _________ -algunas lágrimas salieron de mis ojos-. Ahora ni siquiera voy a poder conocer a mi hijo.

Pateé el sofá y me lancé sobre mi hermano.

-No puedo perderte, David. Eres mi gemelo. Te quiero.

David me devolvió el abrazo -Perdóname por ser tan hijo de puta contigo y con ________ -suspiró-. Esto se resolverá.

Nos separamos. Asentí.

-Tenemos que irnos -le dije-. Quedé de verme con Collins en un restaurante que está a diez minutos de aquí. Él nos dará unos boletos de avión. Así no te hará daño y no tocará a ___________.

David sonrió y dijo que no con la cabeza.

-Ninguno va a marcharse. Tú conocerás a tu hijo. Ustedes tres serán muy felices.

Se alejó unos pasos, abrió uno de los compartimientos de la mesita y sacó un arma. Vino hasta mí y me dio un fuerte abrazo. Algo no andaba bien.

-Sé feliz, hermano -se separó-. Perdóname por todo.

David me golpeó con el arma en la cabeza y caí al suelo. -Iré en tu lugar. Si va a matar a alguien, será a mí -entre las sombras de mi inconciencia, noté que lloraba-. Pero yo me encargaré de matarlo también.

Pero yo me encargaré de matarlo también.

Luego no recuerdo más. Creo haber quedado inconsciente

Cuando abrí los ojos, un dolor agudo y apenas soportable me latió en la cabeza. Presioné mi mano contra ella y un líquido caliente y viscoso se metió entre mis dedos. No tenía que verla para saber que era mi sangre. Observé el departamento vacío de David. Estaba oscureciendo. Noté que no estaba llevando mi ropa. Estaban sólo en bóxer. David debió haberse puesto mi ropa para hacerse pasar por mí.

-Mierda- murmuré.

Me puse de pie, un poco mareado, y rebusqué en cuanto pude por los cajones del departamento. David le gustaba coleccionar armas. Hace mucho tiempo le dije que era peligroso. Ahora, dadas las circunstancias, le daba las gracias. En el cajón de su ropa interior había un arma negra. Estaba cargada, por suerte. Sin embargo, ¿por qué David coleccionaría armas cargadas? Debajo del arma había una carta.

"Querido Luis:

Perdóname por todas las cosas que he hecho. Todo lo que está sucediendo es por mi culpa, por no saber separar el amor de la familia. Ahora soy consciente de lo jodido que es todo esto ¿Recuerdas aquella vez cuando conociste a ________? Recién acabábamos de cumplir los dieciocho. Voy a admitirte una cosa: tu novia me había gustado mucho. Claro, ella parecía mil veces más interesado en ti. Por eso fue que nunca quise que estuviesen juntos. Luego, poco a poco, nos fuimos distanciando. Sentí celos. Hubiese podido superar que ella se sintiera atraída por ti, pero no que de la noche a la mañana tú y yo nos distanciáramos tanto. No te reproches, hermano. Yo no les hice las cosas fáciles. Cuando te vi entrar hoy a mi departamento, llorando, se me partió el corazón. Y me dije Hey, tu hermano está sufriendo. Yo ni siquiera te había visto llorar cuando nuestros padres se separaron, ni cuando te caías de la bicicleta, o cuando mamá perdió el empleo y tuvimos que dejar Canadá. Dejar a tu novia, a tu hijo, para salvarle el culo al hijo de puta de tu hermano. Me hace sentir muy mal. En caso de que no lo recuerdes: fui a verme con Collins. No trates de hacerte el héroe y venir por mí.

Si David no estaba vivo y el imbécil de Collins sí, no le iba a durar mucho el gustito.

Bajé del auto inmediatamente, vestido con la primera ropa de David que encontré en el armario de su departamento. Corrí como un maniaco hasta el departamento, esperando que _________ siga ahí. En la puerta había un papel que decía Cuidado, contaminado por un hijo de puta. La letra de _________ era tan preciosa. Abrí la puerta de una patada. _________ soltó un grito, dejando caer un bulto rosado pequeño. Todos sus maquillajes se hicieron añicos en el suelo.

- ¿Qué carajos haces aquí? gritó. ¡Vete, imbécil!

Le sonreí.

-Me alegra que estés aquí.

Soltó un bufido y se agachó para recoger sus maquillajes.

-No por mucho, Coronel. Me largo de aquí.

- ¿Qué coño haces en el suelo? la levanté, halándola del brazo. Le puede hacer daño al bebé.

-Ajá, ¿ahora te importa? No me jodas, Coronel ¡Suéltame! -Nena, tenemos que irnos.

-Yo no voy contigo a ninguna parte abrió los ojos de golpe. No, no ¿Qué harás?

-Mira, no estoy para

-No me llevarás a abortar, ¿o sí? trató de soltarse. No te voy a permitir que

- ¡Con un carajo, _________! grité. Deja de decir tonterías, ¿quieres? Me calienta cuando te enojas, pero ahora mismo sólo dices estupideces. Deja tus jodidas cosas donde están y camina.

- ¡No iré contigo!

Suspiré y la tomé en brazos. Pataleó, pero supuse que debió recordar al bebé porque se detuvo. Me apresuré a llegar hasta el auto, la dejé sobre el asiento del pasajero y coloqué el seguro para niños. Ella me puso mala cara.

-Madura.

-Cállate.

-Estúpido.

-Loca.

- ¡Te odio!

-Uh, yo te amo. Eso es un golpe bajo.

Golpeó el cristal con su pequeña mano. Hizo un gesto de dolor. Puse los hombros, rodeé el auto y me introduje por el asiento del conductor.

- ¿A dónde vamos?

-A salvarle el culo a mi hermano, si es que aun puedo. Sino, mataré a Collins.

_________ palideció. Encendí el auto y aceleré. - ¿De qué estás hablando, Luis?

-Collins me amenazó, _________. Me dejó sin opciones. Amenazó a tres personas importantes en mi vida: tú, el bebé y David. Si me quedaba contigo, mataría a David y se aseguraría de que perdieras el bebé. Si me iba del país junto a David, permitiría que tuvieras a mi hijo y mi hermano podría permanecer con vida.

________ jadeó.

-Entonces, ¿todo lo que me dijiste -chilló- con fuerza era mentira?

Sonreí triste.

-Tú y el bebé no me arruinaron la vida, nena. Tú y el bebé me dieron una vida nueva.

-Entonces, ¿y David?

Solté una maldición.

-Mi estúpido hermano me golpe con un arma en la cabeza, me dejó inconsciente, tomó mi ropa y fue a encontrarse con Collins, fingiendo ser yo.

_________ se tapó la boca con ambas manos. Le pasé la carta que David había escrito. La escuché sollozar.

-David es un imbécil ¿Por qué todos los Coronel hacen tonterías?

-No es momento para que me...

- ¡Cuidado!

Frené de golpe. Nuestros cuerpos se impulsaron hacia adelante. Mierda, el bebé.

- ¿Qué pasa?

Pero la respuesta se presentó frente a mí. Una camioneta negra bloqueó el camino. Collins bajó del auto. Un chorrito de sangre le salía de la boca. Extendió el brazo hacia el auto y disparó. La bala pasó entre nosotros, rompiendo el cristal de la parte de atrás.

-Bajen del auto. Ahora!

Mi Gemelo [ Luis Coronel ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora