¿Hasta donde estarías dispuesto a mentir por amor?
Luhan un chico normal se ve obligado a llevar una doble vida para proteger a Sehun su expareja pero en el camino encuentra el amor en Jongin a quien tiene que mentirle para que no salga lastimad...
Por alguna extraña razón Jongin sentía una confianza infinita con Luhan, sabía que era un buen chico y que se la llevarían bien trabajando así que decidió abrirle su corazón a pesar de que lo acababa de conocer
-¿te gustaría ir a tomar un café? –lo miró de repente
-¿hum? –el chino lo miró extrañado, Jongin no dijo nada y desvió su carro hasta una cafetería que conocía, era demasiado elegante, se bajaron del carro y los recibieron muy amablemente pues todos ahí conocían a Jongin y lo respetaban mucho así que le dieron la mejor mesa
-parece que todos saben quién es –Luhan miraba impresionado
-es normal, casi a todos lados a los que voy me tratan así –decía sonriente. Luhan lo miraba y se le hacía completamente imposible que ese chico tan de buenos sentimientos sea hijo del presidente Kim, simplemente no lo podía concebir. Pidieron su cafés y una vez que llegaron comenzó la charla -sabes yo nunca he tenido un amigo en quien confiar, bueno hace 2 años lo tuve pero... -su rostro se tornó triste
-¿Qué paso? –se interesó Luhan
-perdón si de pronto comienzo a hablarte de mi vida así pero me inspiraste mucha confianza, además vamos a trabajar juntos ¿Verdad? –miró a Luhan sonriente y este le correspondió
-claro que sí, cuenta con eso, mañana mismo hablo con el presidente para decirle que acepto trabajar con usted
-oh no me hables de usted por favor, eso nunca me ha gustado –sonreía Jongin
-perdón es que me inspiras respeto –decía gracioso
-¿Qué edad tienes? –le preguntó Jongin
-27 –Jongin casi sufre un colapso
-¿me estas mintiendo? Te vez mucho más chico, ¿lo ves? Creo que yo debería de hablarte con respeto, yo soy tu menor –Luhan pensaba que le estaba mintiendo
-eso no es verdad –entonces Jongin sacaría su identificación donde Luhan leería que en efecto había nacido en 1994, -igual que él- de pronto le entró un escalofrío y su semblante cambió
-¿pasa algo? ¿Te sorprendiste verdad? –comenzó a reír Jongin ante su expresión
-emm, si, si la verdad me sorprendió muchísimo –trató de aparentar tranquilidad –entonces cuéntame ¿Qué me ibas a decir? –Luhan quiso cambiar de tema
-oh si, bueno en realidad no sé cómo lo vayas a tomar, esto solo lo sabe mi madre –su mirada se tornó seria –hace 5 años conocí a alguien, pensé que iba a estar toda mi vida con esa persona pero sufrí un gran engaño pues nunca me quiso como yo lo quise –Luhan lo comprendía tanto pues su historia era prácticamente igual
-te entiendo, yo también pasé por eso mismo –suspiró el chino -¿pero porque te avergüenza decirlo? Creo que todos hemos pasado por algo así –Jongin tragó en seco, tenía que decírselo
-es que no era una chica, era un chico... su nombre era Do Kyungsoo –Luhan se quedó en completo mutismo y Jongin lo malinterpretó –entiendo que después de esto no quieras trabajar conmigo, por eso no quería decírselo a nadie por miedo al rechazo
-no, no es eso, es solo que... no nada olvídalo –Luhan le sonrió tratando de disimular su aun impresión
-¿seguro que no te importa? –Jongin seguía preocupado de perder a Luhan pues comenzaba a tomarle cariño al chico
-claro que no me importa, eres una gran persona y eso es lo que importa, pero... ¿puedo preguntar qué pasó con él? –Luhan se interesó
-es muy doloroso, solo fingió que me quería porque yo era rico y le daba estatus –sus ojos se llenaron de lagrimas
-¿Cómo lo supiste? ¿Te lo dijo?
-lo supe un día antes de su boda –Luhan no podía creer esa historia, decidió no preguntar más porque vio a Jongin muy afectado aunque sabía perfecto que él lo que quería era desahogarse por eso le contó todo. Luhan trató de cambiar el tema y Jongin lo notó así que trató de guardarse su dolor para después, siguieron hablando de lo que iba a hacer con él en la empresa, le explicó la situación y las cosas que se necesitaban hacer con urgencia, Luhan se entusiasmó mucho por la idea de trabajar por fin en su ramo.
Jongin llevó al chico al edificio en el que vivía, se despidieron y el chico entró, sintió una especie de hormigueo en su pecho pues esto solo lo había sentido con una sola persona. Subió a su departamento y se metió a la cama pensando en la sonrisa de Jongin, esa sonrisa que durante varias horas le había robado el sueño.
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