siete

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Pov jungkook

El fin de semana pasó lento.

Mi mente continuaba haciendo asociaciones y no obtener repuestas comenzaba a ponerme nervioso. Pero no se lo haría saber, no podía mostrarle que me ponía así.

Al llegar el lunes a clases todo se tornó extraño.

— ¿Por qué esa cara? —me dijo en la entrada del colegio.

Sonreía como normalmente hacía.

Todo parecía normal, como si nada hubiese cambiado.

— Llegaste... temprano... —susurre.

— O tu llegaste tarde —carcajeo.

Quizá sólo quizá me había despertado más tarde por no poder dormir bien la noche anterior, y eso sólo le atribuía la culpa al susodicho que caminaba pasillos adentro a mi lado.

— No he estado durmiendo bien —me excuse.

¿De qué me estaba excusando?

Estaba a la defensiva y se me notaba demasiado.

Evitaba su mirada a toda costa.

— Debes dejar de pensar tanto en mí —susurro en mi oído.

Pude sentir el calor de su aliento y su perfume cuando se acercó a mí. Sus labios casi tocando mi piel. Su risa burlona de desordenarme todas las ideas de un solo golpe y ni siquiera darse cuenta de eso.

Le quede helado y él simplemente sonreía coqueto.

Le vi sentarse tomando lugar.

— Yo-yo no...

— La clase va a empezar niñito genio — recargo su rostro en la palma de una de sus manos.

El resto del día me mantuve alejado de él y de su mirada. Me mantuve así por días, días dónde él aparecía por detrás cubriendo mis ojos y saltando encima de mí. Hablando en susurro a mis oídos o buscando contacto y yo evitándole y regalándole mis mejores caras de vergüenza.

Comencé a creer que todo era simple chiste, quizá todo había sido un sueño.

Aún no entendía por qué, pero sencillamente su presencia me generaba un calor interior y un nudo en el estómago que no podía controlar y quería evitar sentirme así, pero de todos modos estar en la misma escuela sólo hacía que siempre me sintiera tenso.

Decidí ignorar a Taehyung por mi bien mental. No hablar con él, no mirarle, no nada.

Pasaron semanas y día a día parecía que lo ocurrido semanas antes, el beso y demás, había sido sólo ilusión o simple juego.

Mi mente lo había descartado y me concentré en los estudios para no pensar. Pero aunque así lo quisiera no dormía bien por las noches, o cuando lo hacía soñaba con que él me besaba de nuevo repitiendo una y otra vez lo mismo en mi cabeza.

Mi orgullo era lo mejor y lo más fuerte que tenía, era mi defensa.

¿Dos semanas? Mi mente había dejado de contar, tenía que concentrarme en los cuadernos de historia que llevaba en la clase.

— Que el delegado traiga los materiales— pidió el profesor.

Y yo tenía que cargar con los 24 libros solo.

Obvio que podía.

Pero Taehyung creyó que no.

— Yo ayudaré a Jeon— se ofreció.

School Of Idiots In LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora