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Abrí los ojos para encontrarme con lo más bonitos de este mundo.

Los ojos de Frank sonreí y alargé mi mano para tocar el aire...Frank no estaba mi mente lo había creado todo. Estaba acariciando el aire y el recuerdo de Frank.

Me levanté con un dolor en el pecho por la incertidumbre que me consumía y ardía mis venas. Apoyé mi cabeza en el gran ventanal y vi las luces lejanas y la oscuridad que reinaba todo.

Divisé un rayo a lo lejos y unos truenos fuertes que hicieron sobresaltarme. Frank...

Caí al suelo y enterre mis manos en mi cabeza gritando, me iba a volver loca. Abracé mis rodillas y lloré no sabía hacer otra cosa.

Preferiría estar muerta a dejar que esta agonía me carcomiera e infectara todo mi ser sin poder escapar de ella ni de mi misma. Atrapada en la monótonía de los días, la piel de mi cuerpo, sin poder ser libre.

¿Cuando me dejaran respirar aire puro?...

Esas cuatro paredes, la indiferencia y estipidez de mi padre, mi cuerpo...me sentía atrapada sin salida.

Me tumbé y respire hondo sobre el frio suelo y otro rayo cayó. Cerré mis ojos poco a poco.

Mamá...ayúdame...

Me odiaba a mi misma por estar en esa habitación. Mejor que nunca hubiera despertado pues así no tendría que cargar con este dolor y agonía que sentía a cada segundo sin Frank.

Volví a gritar de rabia y ese enfermero vino pues escuchó mis gritos. Sentí como una aguja atravesaba mi piel y el líquido inundaba mis venas.

No vi nada mas pues el calmante hizo su efecto y lo agradecí. Abrí mis ojos y miré la hora aún era de madrugada el calmante solo me hizo dormir por tres horas. Eran las 3 am según ese reloj digital gris.

Froté mis ojos y fui a la ventana otra vez seguían cayendo rayos y truenos el clima estaba húmedo a pesar de todo. Cerré los ojos y cuando los abrí vi el reflejo de...

Frank en la puerta. Me giré rápidamente y este corrió hacia mi para abrazarme.- Dime...dime que esto es real...- Susurré en su cuello, podía olerlo perfectamente, sentir el calor de su cuerpo, su respiración. Frank tomó mis mejillas y juntó su frente.- Estoy aqui...mocosa.- Dijo precipitandose a mis labios.

Ay Dios los besos de Frank eran curativos. Era el, estaba aquí podía sentir sus labios y su lengua. Mordió mi labio suavemente y sonrió.- Ves que si estoy aqui...- Dijo, le abracé fuerte otra vez.- Me estaba muriendo sin ti.- Sollocé, Frank me alzó en sus brazos y me cargó.- Yo también estaba muriendo por estar contigo...estaba loco buscandote.- Susurró.

Me separé y Frank dió un beso en mi garganta.-¿Qué quieres decir?- Susurré.

Después de despertar en el hospital todos me ocultaron donde estabas...hasta que mi abuela me lo dijo.- Susurró lleno de odio.

Frank...- Este tomó mis manos y besó mis labios suavemente.- Pero les van a dar por culo...porque ya estoy contigo...y nos vamos a ir de este maldito sitio.- Me sonrió y besó mi frente.

No me había dado cuenta pero Frank venía vestido de enfermero y traia otra muda de ropa.- Ponte esto...así pasaremos un poco mas inadvertidos.- Dijo dándome la muda.

Lo miré sin creerlo.- ¿De donde lo habras sacado?- Reí.

Bueno.- Dijo mirando sus uñas.- Uno tiene sus métodos.- Sonrió.
Me quité la bata y me puse ese atuendo de enfermera y un cubrebocas como el.- Dios...te ves tan sexy.- Sonrió besando mi mano.

Eres un tonto salgamos de aquí.- Susurré besando fugazmente sus labios. Abrí la puerta y el pasillo estaba vacio. Salí primero y Frank detrás de mí.

Cross the line ( Frank Iero) Terminada Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora