Ya había pasado un mes desde que Hidden me había dicho "te amo" y aún seguía sin creerlo. Había tenido novios antes, pero nunca me había enamorado.
Mis relaciones anteriores eran muy superficiales, a menudo impulsadas por el dinero o el estatus. Había compartido momentos agradables y de cariño, pero el verdadero amor siempre me había sido esquivo.
Con aquellos novios, todo era apariencia y conveniencia. Salíamos a restaurantes caros, asistíamos a eventos exclusivos, y aunque había afecto, no existía la profundidad que ahora sentía con Hidden. Nunca antes le había dicho un te amo a nadie, y tampoco lo había escuchado de labios de alguien que realmente lo sintiera. Había experimentado la calidez del cariño, pero nunca la pasión y la certeza del amor.
Desde que Hidden me confesó sus sentimientos, todo cambió. Me sentía plena, feliz, deseada y, sobre todo, amada. Era una sensación de totalidad que nunca había conocido. Hidden no solo me amaba; me hacía sentir valiosa y especial de una manera que jamás había experimentado. Su amor era auténtico, sin pretensiones ni superficialidades, y eso lo hacía aún más precioso.
Cada día desde esa confesión había sido una celebración de esta nueva vida que habíamos comenzado juntos. Sabía que este amor era diferente a todo lo que había conocido antes, y eso me llenaba de una felicidad indescriptible. Estaba agradecida por haber encontrado a alguien que no solo me amaba, sino que también me enseñaba lo que realmente significaba amar y ser amado.
Ya había pasado un tiempo desde que Eunnice volvió a hablarme. La intervención de Josh fue clave para recuperar un poco de su confianza. Aun así, el simple hecho de que me dirigiera la palabra representaba un avance significativo.
A pesar de todo, seguía intrigada por el comportamiento de Eunnice cuando vio a Hidden aquella vez en mi casa. ¿Qué había detrás de esa reacción tan inusual?
La incógnita persistía, pero decidí no presionar ni indagar demasiado para evitar complicar la situación. Prefería mantener la calma y dejar que las cosas siguieran su curso natural.
-Es estúpido que Chelsea haya dejado a Christopher por Charles -comentó Eunnice, dándonos su opinión acerca de los rumores sobre las "populares"-. Es decir, Christopher es mucho mejor que Charles en muchos aspectos.
Nos reímos y asentimos, reconociendo que Eunnice tenía razón. Estábamos en la cafetería de la universidad. Era un día soleado y relajado, y ya habíamos salido de clases a las 12:30. La ausencia de la maestra Johnson, nuestra profesora de historia del arte, debido a problemas de salud, nos había dado un inesperado tiempo libre. Mientras pasaban los minutos y se acercaba la 1:00, nos encontrábamos charlando animadamente entre tazas de café y sándwiches.
-Son cosas superficiales -agregó Josh-. Creo que solo lo hacen para llamar la atención, solo es una plástica más de la universidad.
Eunnice asintió y añadió, -Sí, parece que solo les importa lo que piensen los demás. A veces pienso que viven en una burbuja.
-Totalmente -respondí-. Es como si todo girara alrededor de quién es más popular o quién tiene más seguidores en las redes.
La conversación continuó con risas y comentarios sobre otros cotilleos del campus. Hablamos de las próximas vacaciones, de los planes para el fin de semana y de cómo cada uno estaba lidiando con las tareas y los proyectos de las diferentes clases. Era agradable tener ese tiempo libre para relajarnos y simplemente disfrutar de la compañía.
Finalmente, el reloj marcó la 1:00 y supimos que era hora de regresar a nuestras obligaciones.
-Bueno, chicos, es hora de irnos -dije, levantándome de la mesa.
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El Enigma De Hidden Bennett
RomanceEl enigma de Hidden Bennett "Me dejé llevar por todas sus virtudes, ignorando sus secretos más oscuros y profundos, de los cuales mi vida pendía. Lo amaba, de eso estaba segura. Pero la certeza de su amor ocultaba el temor de lo desconocido." Stran...
