Paredes blancas, poca luz, muebles antiguos y sogas inmovilizándola, logro sacar sus propias conclusiones a través de todo lo que divisaba a su alrededor, estaba sedienta y cansada, mientras sus muñecas y tobillos ardían por la presión que ejercía la cuerda, en cada intento fallido de zafarse.
-¿Dónde estoy?- se cuestiono a si misma.
-eso no debería importarte mucho- aquella voz, provoco que su corazón se paralizara de inmediato.
-¿Por qué estoy aquí?- sollozo esperando que el respondiera.
-no preguntes gatita, a mi solo me pagaron para mantenerte aquí- respondió el de mala gana
-¡¿Por qué putas no respondes el celular?!- grito Alfonso, Christopher se había sobresaltado en cuanto este azoto fuertemente la puerta de su habitación.
-no grites ¿quieres? No tengo ganas de discutir hoy- intento taparse nuevamente con las sabanas, pero el castaño se las arrebato justo en el momento en que lo hacia-¿Qué **** te pasa Poncho, no ves que no estoy de humor?- su voz sonaba agotada, de la misma manera en que sonaría una voz que ha pasado toda la tarde sollozando.
-Dulce- Poncho estaba agitado, apenas escuchaba lo que Christopher decía, y solo se movía de un lado a otro intentando encontrar una solución.
- se fue, Dulce se fue y no volverá- continuo Christopher con su monologo tranquilo a ese paso, creía que Alfonso no le prestaba atención.
-Perrie la tiene y le va a hacer daño si no mueves tu culo y hacemos algo- solo basto aquello para activar el racionamiento de Christopher, debía actuar rápido.
Se acercó a Dulce, bajo la atenta mirada de su "colega", ahora no se atrevía de llamarla de otra forma, luego de haberlo humillado, y abandonado, el sentimiento de amor en él se había evaporado abriendo paso a algo no tan fuerte, pero, si abastecedor, odio.
El mismo que sintió el en cuanto ella se fue y lo dejo solo en aquel lugar, ni el sucio sótano en el que se encontraban se acercaba al internado de long beach.
-esta dormida, la hice tomar somníferos- de inmediato se dio cuenta de su error
-¡eres idiota! No debías hacerla dormir- grito la rubia- ahora Perrie se enojara, dijo que quería verla y torturarla ella misma- Dustin de inmediato se sobresalto.
-nadie hablo de torturarla- su tono de voz cambio en cuestión de segundos- me dijiste que era una simple broma nada mas, Mierda Samantha ¿tienes idea de lo que ha sufrido?- jalo su cabello, frustrado y confundido abandono el lugar, o al menos hizo el intento.
-¿A dónde se supone que vas?- demando su jefa
-eso no te importa, me voy, no quiero ser parte de tus mierdas- la miro con asco en cuanto ella tomo su brazo fuertemente, intentaba intimidarlo
-no, tu te quedas- demando de la misma manera en que le hablaba a sus empleados
-¡¿Qué **** te pasa?! Querías que la trajera y la mantuviera hasta que tú llegaras, ya lo hice, no tengo más nada que hacer, así que con permiso- de nuevo intento zafarse
- escucha Perrie, él tiene razón, además no sabe nada, y es de confianza- el negó divertido, ahora sonaba tímida y asustada.
-¿Qué acaso te importo Samantha? No me hagas reír- salió de allí antes de que ellas fueran capaces de impedirlo, no sin antes escuchar como una de las víboras reía.
-¿Dónde puede estar?- cuestiono él, habían pasado mas de dos horas en el auto intentando localizarlas, tanto el celular de Perrie, como el de Dulce estaban desconectados, y aquello solo lograba desesperar a ambos.
-no lo se, ¿crees que si sabría estaría aun aquí?- Respondió el castaño al borde de la locura, estaba frustrado y al mismo tiempo asustado, removía su cabello una y otra vez y golpeaba el tablero del auto mientras maldecía en voz alta.
-¿te preocupa eh?- fue más bien una aclaración.
-no de ese modo, sé que la amas, se te nota- Alfonso sabia que debía ser delicado y las miradas de su amigo no lo calmaban de tal manera- es solo- suspiro- me importa porque sé que te importa, y eres mi hermano y joder esa chica ha sufrido demasiado- se sobresalto de nuevo.
-tu también lo notas- el asintió- y lo pero es que todo es mi culpa-
Despertó, aunque aun todo a su alrededor estaba nublado y oscuro, en cuanto volvió a la normalidad se había dado cuenta de que nada había sido un mal sueño, aun estaba atada, aunque ya sus muñecas no dolían, mas bien no las sentía.
-pero miren quien despertó- una voz desagradable y burlona llamo su atención, giro la cabeza para toparse con ambas rubias, gruño en cuanto la vio, Samanthan, ella seguía haciéndole la vida imposible.
-¿Por qué estoy aquí Samantha?- ignoro por completo a la desconocida que la había burlado.
-¿Por qué mejor no le dices tu Perrie?- su corazón dio un vuelco, la otra mujer, con la sonrisa maléfica y grandes ojos azules, era ella, ¿pero que quería?
-mejor te cuento toda la historia, de principio a fin-
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OMG, ¿Qué historia será esa? ._.
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Tutor Legal
RomanceDiferentes Ranking #3 Tutor (23/08/2018) #9 dyc (23/08/2018) #25 Vondy (25/08/2018) #200 Amor Verdadero (25/08/2018)
