Capítulo 3

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-Debes tener hambre, pararemos un rato, ahí un restaurante cerca de aquí- asentí.

Ladee la cabeza para verlo,estaba concentrado en el camino, sus facciones de perfil eran masculinas y su barba le daba un aspecto de chico malo, encontró mi mirada y me sonrió, su sonrisa era peligrosa, sentí de inmediato un enjambre de mariposas en mi estómago.

Detuvo el auto frente a un restaurant en la carretera, fuera de este había pocos vehículos estacionados, un par de camionetas y una fila de camiones acomodados, entramos, paso su brazo por mi hombro y lo seguí hasta adentro del lugar.

El olor a comida, hizo que mi estómago rugiera, eran las 12 en punto, y no había comido nada en toda la mañana, necesitaba alimentarme.

-Deberíamos ordenar antes de que tu estomago me ataque-

Había escuchado a mi estómago, su brazo aun rodeaba mis hombros y eso ultimo lo había dicho en un susurro, cerca de mi oreja, tal como un secreto, el contacto de su aliento en mi piel hizo que me estremeciera, acto seguido me soltó e hizo que lo siguiera hasta la mesa cerca de una ventana con vista a la carretera.

-Hablar es gratis- comento refiriéndose a mi silencio

-Lo siento- me disculpe

Aun estaba herida, aun estaba confundida, aun no entendía el porqué de la situación, tras ocho años en el "orfanato", a solo 6 meses de ser legal y poder Salir de allí, por todas las de la leí, Christopher Von Uckermann, un tipazo que no lleva ni 5 años me adopta, sin conocerme, sin saber nada de mí y sin motivos, bueno al menos creía yo que no tenía motivos.

-¿Por qué, me adoptaste? -pregunte sin más ni más

Sus músculos se tensaron, me miro directo a los ojos y sostuve la mirada, sus ojos son cafés, solo pensé, un café muy intenso, como el que hacia mi padre antes de ir al trabajo, te dejaba bien despierto, la ves que probé, pase todo el día saltando con un conejo de esquina a esquina mientras mi madre me veía y reía divertida. 

Sus ojos me recordaban a mi padre, me sentí vulnerable, inferior a él, a su mirada y a sabía que sin intentaba hablar de nuevo, las palabras no saldrían de mi boca. Nota mental: su mirada te deja sin aliento.

-Creo que no es el momento, ni el lugar- hablo en seco

-¿Por qué a mí? -mi voz se rompió -quiero decir- hice una pausa, mire hacia la carretera- hay cientos de chicos allí, miles en Long Beach, millones en USA y billones en el mundo, ¿Porque me adoptaste a mí?-

El busco mi mirada, deje que me llevara por el momento, necesitaba sentir esa intensidad que me recordaba mi infancia de algún modo, su rostro ya no era divertido, ni tampoco estaba enojado.

-Eres especial Dulce, toda tu, no eres igual a los demás, ¿vale?- seguía sin desviar su mirada.

-Vale, deberíamos ordenar o esta chica especial dejara de existir- desvié la conversación y se que en el fondo él lo agradecía.

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¿Qué les pareció? 

Vamos no sean malas, y díganme si esta buena o ya no la sigo...

25 VOTOS / 10 COMENTARIOS y sigo.

Gracias por leerme, love you.

XOXO

Tutor LegalHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora