No importa cuantas vidas arrebate, mientras pueda protegerlos, haré hasta lo imposible, incluso si eso me impide hacer mi deber -pensaba Ana desde lo más profundo de su mente.
(No hay un ship predominante) Una historia de Overwatch relatada desde lo...
El doctor aviso a Ana de lo ocurrido con Lucio y D.va, acto seguido, dejo salir a Reinhardt, considerando que este ya estaba en condiciones, ya habían pasado dos días, y tal parece que Mei estaba por llegar.
-Ellos son los nuevos reclutas, novatos el es el comandante Reinhardt.
-Un gusto, ¡Yo soy Junkrat y este panzón es Roadhog!
-Parece que tienen un gran entusiasmo.
Fueron interrumpidos por uno de los vigilantes de el hospital.
-Comandante Ana, Mei ah llegado.
-Dile que pase.
-¿Trajiste a Mei? ¿Porque no al capitán Opara?
-Siento que ella tiene mucho mas potencial, confía en mi.
-¡Ana! -dijo una chica de cabellos cafés amarrados y adornados con un Kuài Zi, y unos lentes que iban completamente a su estilo, mientras se acercaba a la anterior mencionada.
La comandante le recibió con un cálido abrazo de bienvenida a la joven recluta, quien parecía estar agotada por el largo viaje de la Antartida hasta aquel lugar.
-¿Ellos son los reclutas nuevos? -dijo acomodándose los lentes de manera tímida.
-Así es, Junkrat y Roadhog, les presento a Mei-Ling.
-Pero solo díganme Mei -río tímidamente, no era una chica muy abierta.
Junkrat no podía dejar de mirar a la chica que hace tan solos unos minutos acababa de llegar, nunca habían conocido a alguien que tuviera rasgos asiáticos, y por su nombre, sabían, o al menos eso pensaban, era de China.
-¿Ocurre algo..? -Mei se percato de que la mirada de Junkrat estaba completamente fijada en ella.
-Oh... Nada, nada.
Ana revisaba las instalaciones de el hospital, y en una de las revisiones que hacia por las habitaciones, vio a Mercy, una mujer rubia y de ojos azules, ella estaba observando un cuadro con una foto, en donde ella se encontraba al lado de un un hombre, el cual la mitad de su cuerpo era robótica, pero su mirada reflejaba confusión, Angela se preguntaba ¿Quien era ese hombre al lado suyo con el que parecía ser tan feliz?
Y entonces, a Ana se le ocurrió una gran idea, camino rápidamente hasta la habitación que estaba algo lejos de ahí, era la habitación de el hombre de la foto, también se encontraba despierto, así que fue mas fácil para la comandante.
-Buenos días... -dijo Ana mientras se acercaba al joven.
-¿Quien es usted?
-Soy una enfermera, el doctor me dijo que te llevara a otra habitación, ven por favor.
Ana le mintió para que cediera, y así fue, el le siguió hasta llegar a la habitación de Angela, donde al entrar, Ana le encerró, solo era cuestión de tiempo que ambos recuperaran lo que les fue arrebatado.
-Tu... -Mercy puso la foto que sostenía anteriormente al lado de ese hombre, eran los mismos- ¿Quien eres tu..?
-Genji... ¿Y tu..?
-Angela...
Ambos se miraban fijamente, Mercy veía que en la foto que ambos sonreían juntos, pero ¿Porque no lo recuerda?
-¿De donde te conozco..?
-Yo no te conozco a ti.
-¿Entonces porque estas junto a mi en esta foto? -Mercy le mostró la fotografía que tenia en sus manos.
Y entonces, al ver la foto, un recuerdo salio a la luz en la cabeza de Genji, era la vez en la que ambos fueron a un festival con temática de el famoso Pachimari, esa fue la primera vez que ambos salieron juntos, Genji ganaba casi todos los juegos que se topaba, y los premios claramente se los daba a Angela, en total, tenia como once Pachimaris que Genji había conseguido para ella, hasta que Mercy decidió jugar un juego y ver si podía ganar algo para su acompañante, y lo logro, era algo pequeño, pero fue algo que Genji siempre apreciara, en un collar, con un pequeño pachimari.
-Mercy... -miro hacia abajo, aun conservaba el collar que Angela le había regalado esa vez.
Ambos volvieron a mirarse, una luz amarillenta salia por detrás de Mercy, y empezaba a envolverlos a los dos, y por los hilos de la luz, pasaban memorias algo borrosas, cada recuerdo que pasaba por los hilos de aquella luz, se convertía en una flor de color blanco, cuyos pétalos se desprendían de la flor que los poseía, hasta que los pétalos cubrieron la habitación entera, y cuando esto sucedió, se deshicieron, dejando a su paso un bello resplandor que venia acompañado de una suave corriente de aire, haciendo que el cabello de Mercy se soltara. Pero aquel bello momento no fue para siempre, cuando el resplandor se esfumo, los recuerdos de ambos, volvieron a llenar el espacio vacío que habían dejado en su mente al irse hace tiempo.
-¡Genji!
El joven se acerco a Mercy para darle un abrazo, tanto tiempo perdido...
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Kuài Zi: Palillo que usa Mei en el pelo.
Lamento tardarme tanto en subir el fic, es que no me eh encontrado muy bien, este año se esta yendo un poco a la mierda, pero bueno ¡Gracias por leer!