Es la historia de ____ Almazán que está tratando de superar a toda costa, el gran amor que siente por Oscar su primo, en el camino tendrá que superar varios obstáculos pero no lo hará sola, tendrá la ayuda de su amigo Park JiMin, quien estará a su l...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-¡Hey Park! - Todos volteamos a verla - Si la lastimas, juro que te castro - Oscar y yo soltamos una carcajada y JiMin la miraba asombrado, Karen lo había dicho tan sincera y se lo agradecía.
-Tranquila amor, eso me toca decírselo, si no que le diré yo - Oscar fue a abrazarla por la espalda y JiMin y yo nos volteamos a ver, su mirada estaba llena de lujuria me veía de los pies a la cabeza, mientras mordía su labio inferior y eso me excitaba, quería correr a mis queridos primitos, pero no podía, estaba logrando hacer que se excitara.
Nos sentamos a la mesa, comenzamos a cenar y entre comida, plática, alcohol y algunas miradas provocativas con sus correspondientes parejas, paso la noche, eran las 11pm y Karen le dijo algo a Oscar en el oído, de inmediato cambio su mirada y decidido se levanto Karen sonrió satisfecha y fue así como se fueron, los acompañamos a la puerta, al cerrarla sin darme cuenta JiMin ya me tenia contra la pared, sus manos se encontraban en mis caderas, me sujetaba con fuerza y eso a mí me prendía mas, verlo en ese estado era un deleite, besaba mi cuello posesivamente su respiración era agitada, subió a mis labios y antes de besarme me miro a los ojos.
-____ te deseo, en toda la maldita cena he querido arrancarte este ajustado short - sus manos dejaron mis caderas y pasaron a mi trasero solo lo sujetaba, me dio un corto beso en las labios - Me ha costado trabajo controlar mis ganas de arrancarte esa blusa tan provocativa, y ayudarles a tus tetas a salir - Me apretó el trasero de una forma tan excitante que de mi salió un poco audible gemido, me apretó mas contra la pared y el, ataco nuevamente mi cuello, sentía su dureza, quería tocarlo, comenzó a hablar a mi oído - Me encanta oírte así, siente como estoy, como me pones, sacas el animal que traigo dentro, solo tú lo logras - Movía sus caderas refregando su duro miembro contra mi vulva.
-JiMin... me excita tanto.... que me... hables así - Jadeaba, mi excitación era muy alta, subí mis manos a su gran trasero, algo que siempre me ha gustado - mmmm - gemí al sentir lo duro que lo tenía.
-Mmmm - Gimió - Que traviesa es señorita - Me mira a los ojos - Sabe lo mucho que me ponía el que me viera mientras escribía en el pizarrón - mordió suavemente mi lóbulo izquierdo eso me derritió, pero me avergoncé.
-No por favor dime que no te dabas cuenta - Oculte mi rostro en su cuello, quería morir.
-Para mi eras tú, siempre tu, la que me devoraba con la mirada, la que me odiaba por exigirle, la que me provocaba, la causante de que me agachara más seguido, la que no daba una en mi clase - Soltó una risita burlona - La que me distraía de mis problemas, eres TÚ la loquita que alegro mi vida - Lo bese, no podía evitarlo, era increíble darse cuenta que desde antes de la boda, ya nos atraíamos y provocamos mutuamente.
-Tómame, hazlo como lo hacías, lléname por completo como solo tú lo haces, lléname de amor y déjame darte mi amor - flexione mi rodilla derecha para poder apretarlo hacia mí, mientras enredaba mis manos en su cuello - Te amo JiMin- Lo dije viéndolo a los ojos, era verdad es lo que siento y quiero darle mi amor y que él me dé su amor quiero estar con el por siempre.