Capítulo 10.

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Aún seguía abrazado a mí. Al principio me quedé paralizada, no sabía que hacer ni como reaccionar pero cuando me presionó contra su pecho es como si mi mente volviese al pasado recorriendo cada uno de los momentos que habíamos vivido juntos. Eso de conocerlo desde que tengo uso de razón es como si ves un árbol creer, durante diez años vez como se va formando, van creciendo sus ramas y él mismo, pero de repente te vas y cuando vuelves ese árbol no es el mismo. Eso me pasaba con Óscar, en estos siete años hemos cambiado mucho, el es un chico popular que tiene cierta rivalidad con mis amigos pero a la vez a nosotros nos une algo.. algo difícil de explicar.

Levantó su rostro, yo miraba hacia la ventana, no sabía que decir ni que hacer la reacción que me esperaba de su parte era una gran discusión no que me abrazacese como el niño de once años que yo conocía.

Óscar: Sara, no sé por dónde empezar.. -se rascó la nuca y miró a la ventana como si buscase algo que le diese apoyo y fuerza para continuar- Mira -se volvió hacia mí de nuevo- Sé que he cambiado, que no soy el mismo, que tus amigos no son ni serán los míos nunca, que tú has cambiado.. - y se quedó mirando fijamente mis ojos- para mejor -susurró- una vez me fui con mis padres a New York allí todo era diferente, la gente, la cultura, las costumbres.. yo aún no estaba totalmente formado aún era un niño. Cuando llegué allí comencé a ir con chicos como lo que yo soy ahora, alguien frío con los demás y que utiliza a las chicas a su antojo, al principio me parecía mal no entendía esa actitud pero poco a poco al empezar a ser como ellos, ver que la gente me tenía respeto e incluso admiración era algo que me daba fuerzas y me gustaba..

Yo: Óscar -le interrumpi- no tienes nada que explicarme, cada uno a tomado el camino más idóneo para él, tenemos vidas diferentes tanto sociales como familiares. Se me hizo muy difícil irme de aquí, tenía mis amigos, mi familia yo aquí lo tenía todo y ahora regreso sin nada, la vida me ha hecho mucho daño y yo no quiero que tú me lo hagas. Nosotros hemos sido siempre amigos, más que eso hermanos, no me gustaría que esos recuerdos se pierdan pero son solo eso, recuerdos y ahora.. -me levanté de la cama con un gran nudo en la garganta, no sé como pero él me hacia sentir un huracán de sentimientos los cuales no sé expresar con claridad. Abrí la ventana por la que había entrado y note como mis ojos comenzaban a humedecerse; sé que todo lo que le he dicho es duro, que seguro le haya dolido pero a mí también me duele por eso no quiero sufrir más, creo que la vida me ha hecho madurar antes de lo necesario y no de la forma que hubiera deseo, por eso no puedo permitirme a mí misma volver a ser su amiga, no puedo.

Él entendió lo que quería decirle y se levantó, justo cuando iba a saltar por la ventana cogió una de mis manos.

Óscar: Solo dejame que el Viernes pueda llevarte a un sitio, prometo que después de eso no volveré a molestarte.. -me miró haciendo caricias en mi mano.

Yo: De acuerdo, el Viernes. Ahora, buenas noches Óscar.

Óscar: Buenas noches Sara.. -y se marchó, vi comi entraba a su casa y me senté en el alféizar de la ventana reposando la cabeza en la pared. "¿Por qué tienen que ser así de difíciles las cosas?" pensé.

Entonces decidí irme a dormir, mañana era el primer día de clase formal, así que preparé el uniforme, la mochila y me tumbé en la cama sin dejar de pensar en todo lo sucedido esta noche, a ver que tal se presenta el día mañana.

Narra Noe

Noté un leve cosquilleo sobre mi espalda, sonreí instantáneamente al notar que era el dedo de Àlex que hacía dibujos sobre mi espalda desnuda. Primero un corazón, después una rosa, mi nombre, el suyo.. noté su respiración pausada sobre mi cuello donde empezaba a dejar besos descenciendo hasta mi hombro.

¿Casualidad o destino?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora