Mía Karamakov jamas imagino que su regreso a Nueva York estuviera lleno de cosas que jamas imagino, la traición de su ex hizo que no creyera en el amor, ya no es la misma chica que se fue a Madrid, a su regreso Mía descubre que lo mejor...esta por s...
La cena había terminado como a las 10:30, Ivy y Alex se habían ido a su departamento, a pesar de que mi mamá les había dicho que se podían quedar a dormir en el departamento, ambos se negaron, se les notaba que querían pasar tiempo a solas.
A las once de la noche cuando nos fuimos a dormir, al subir hacia mi habitación me pareció algo nuevo, como si estuviera aquí por primera vez. En el segundo piso se encontraban los dormitorios. Mi habitación era la última del pasillo, al abrir la puerta recordé tantos momentos que pase aquí. Después de dos años las cosas estaban en el mismo lugar donde las había dejado antes de irme a Madrid.
Lo que más me encantaba era la hermosa vista que tenia de Manhattan, todos esos edificios tan altos, las luces, la gente que iba y venía, era maravilloso. Abrí la puerta que daba acceso a una de las terrazas, ahí tenía una pequeña mesita con sillas y al fondo junto al barandal había unos sofás, me encantaba sentarme ahí para leer y escuchar música.
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El frio de la noche se hizo presente y me dio un pequeño escalofrió. Era mediados de agosto y el frio ya empezaba a hacerse presente, así que regrese adentro y me sorprendió ver a mi mamá dentro.
-Pensé que ya estabas en la cama cielo- se acerca a mi- venía a darte el beso de las buenas noches.
-No aun no- digo sonriendo- salí a fuera un momento
-Te extrañe mucho Mía hablaba muy enserio en eso de irme contigo la próxima vez Mía
-Lo sé mamá- digo- estos dos años sin ti en Madrid fueron los más difíciles de mi vida- respondo mirándola- tenia tantas ganas de abrazarte y contarte tantas cosas.
-Pero tú no quisiste que te visitáramos Mía, me fue difícil no tomar un avión a Madrid para ir a verte, pero tenía que respetar tu decisión.
-Quería reencontrarme conmigo misma- digo- y créeme mamá estos años en Madrid me ayudaron como no tienes idea.
-Eso se nota Mía- contesta- en el momento en que te vi entrar, supe que mi pequeña Mia había regresado, ya no eras la Mía que se fue hace dos años.
-Ya soy otra Mía mamá, y me encanta- le digo sonriendo
-Bueno mi niña te dejo dormir- dice- el vuelo te ha de ver dejado agotada- dice dándome un pequeño beso en la cabeza- descansa mi cielo.
-Descansa tú también mami.
Entre a mi pequeño walk in closet- aunque de pequeño no tenía nada- me había olvidado lo enorme que era, tanta ropa que incluso algunas aún conservaban las etiquetas, pase mi mano por todos esos vestidos de noche que no había utilizado, creo que mi mamá los había colocado durante mi ausencia.
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