Capítulo 16. Extrañando a Mía

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3 semanas después

POV. Nico

El clima de Los Ángeles siempre me había gustado, siempre y cuando estuviera en la playa dentro del mar, el calor intenso supervisando una construcción no me agradaba mucho.

Hace dos semanas que mi padre me había mandado aquí para supervisar los avances del complejo turístico que estábamos realizando en Malibú, tanto la empresa Harrison como la empresa Karamakov estábamos invirtiendo muchísimo dinero, por lo que tendría que salir todo a la perfección.

El arquitecto que estaba al mando de la construcción era un completo imbécil había confundido los planos de una zona por otra, así que ahora teníamos que derribar esa parte, tuve que despedirlo, tenerlo en la obra no servía de nada.

Mi papá se puso furioso cuando le dije lo que había sucedido, gracias a la estupidez del arquitecto, tuve que quedarme dos semanas aquí en Los Ángeles. Una vez que tome las riendas del proyecto las cosas se empezaron a hacer como desde un principio tenían que ser. Al parecer la construcción del complejo turístico se iba a retrasar un poco, espero que todo ya salga bien.

En estas dos semanas había extrañado muchísimo a Mía, recordaba sus labios, la forma en que me besaba, extrañaba todo de ella.

Antes de venirme hable con Saskia, no podía seguir con ella, ya no me atraía como lo hacía antes de conocer a Mía. Le deje muy en claro que ya no la buscaría y lo que tuviéramos se había terminado, no lo tomo de buena manera, me grito, me insulto, incluso me dio tremenda cachetada que me dejo mi mejilla toda roja.

Desde ese día me sentía más tranquilo, me había quitado un peso de encima. Ahora que había dejado a Saskia nada me impedía conquistar a Mía. Ella era perfecta para mí, incluso mi mamá me dijo que sería la nuera perfecta, su comentario me hizo sonreír, para mi Mía era perfecta y más porque preparaba mi postre favorito, eso le dio muchísimos puntos a su favor.

Mañana regresaba a Nueva York, el nuevo arquitecto que mi papá había mandado había llegado hace dos días, a diferencia del antiguo arquitecto este trabaja muy bien. Nos habíamos acoplado muy bien trabajando y dejar en sus manos el proyecto era la mejor idea, sabía que  tendría que venir en unas semas para revisar cómo iba la construcción, pero mañana regresaba a casa.

Durante mi estancia en Los Ángeles me estuve quedando en las casa de mis padres que tenían aquí.

Hacía años que no venía a esta casa, venir de nuevo me trajo muchos recuerdos, venir con mis padres era lo mejor, pasábamos todas las mañanas en la piscina y por las tardes íbamos a la playa que estaba enfrente de la casa

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Hacía años que no venía a esta casa, venir de nuevo me trajo muchos recuerdos, venir con mis padres era lo mejor, pasábamos todas las mañanas en la piscina y por las tardes íbamos a la playa que estaba enfrente de la casa.

A mi mente vino Mía, estando aquí conmigo, caminando por la playa tomados de la mano, nadando o viendo la puesta de sol por los enormes ventanales que tenía la casa.

Jamás me había planteado traer a una chica a esta casa, solo venía la familia, pero tenía muchísimas ganas de traer a Mía, aunque primero tendría que ganarme su confianza nuevamente, verme con Saskia fue un duro golpe para ella, pude verlo en sus ojos la última vez que la vi.

Noche tras noche la soñaba, no había momento durante el día que su hermoso rostro no me viniera a la mente, como ahora viendo el espectacular atardecer que tenía frente de mí moría por tener a Mía entre mis brazos, nuestros dedos entrelazados, mirando juntos las maravillas de la madre naturaleza.

En ese momento una idea vino a mi mente, me levante y fui a buscar mi computadora. La había dejado en la encimera de la cocina, la prendí y busque en el navegador Tiffany & Co.

No quería regalarle algo cliché, quería regalarle algo que le durara si era posible toda la vida, algo que cuando lo mire recuerde que fui yo quien le dio ese obsequio, y que cada vez al mirarlo sepa cuanto la quiero.

Había elegido el regalo para Mía, gracias a dios lo tenían a la venta en Nueva York, hice mi pedido y me confirmaron que podría pasar por el en cualquier momento. Mañana llegando a Nueva York iría a recogerlo.

***
Hoy regresaría a Nueva York, mi vuelo salía a medio día. Estaba listo para irme al aeropuerto a las 9:30 ya que tenía que estar dos horas antes. Subí mis maletas al taxi que me llevaría y estaba listo para regresar.

Eran un poco más de las cuatro de la tarde cuando el avión aterrizó en el aeropuerto JFK de Nueva York, al bajar del avión y entrar a buscar mi maleta recordé que en este mismo aeropuerto había visto a Mía por primera vez, ese día venia distraído y cuando choque con ella estaba a punto de  insultar a la persona que se había atravesado en mi camino, pero en el momento en que vi sus hermosos ojos temí que esa mujer me iba a desarmar en cualquier momento, jamás hubiera imaginado que la volvería a ver y mucho menos que la iba a extrañar como lo estaba haciendo desde hace dos semanas.

Tenía que convencerla de salir conmigo si era posible hoy mismo, así que una vez que recogí mis maletas, le mande un mensaje.

Yo: 03/10/2017. 16:30 pm

Mía ¿Cómo estás? Sé que te eh tenido muy abandonada últimamente, pero mi trabajo me ha tenido ocupado, te eh extrañado mucho pequeña, acabo de regresar a Nueva York y quisiera verte esta noche, me harías el honor de cenar conmigo, di que sí Mía.

Esperaba con ansias su respuesta, mientras esperaba vi como gente iba y venía, algunas personas estaban llorando al despedirse de sus seres queridos, otras más estaban felices por recibir ya fuera a su pareja o a su familia. No puede evitar pensar en Mía nuevamente, seria genial que apareciera en este momento frente a mí y me dijera que me ha extrañado como lo estoy haciendo yo-¿y porque vendría por ti? ¿Acaso sabía que hoy llegabas de Los Ángeles?- mi subconsciente tiene razón Mía no tenía idea de que había viajado hasta hace cinco minutos que  se lo había dicho por mensaje. En ese momento me llego un mensaje suyo.

Mía: 03/10/2017. 16:40 pm

Hola Nico, estoy muy bien gracias, también te eh extrañado, y acepto tu invitación, nos vemos en mi casa a las 9:00pm. Besos, Mía.

Leo su respuesta y de inmediato sonrió, esta noche vería a Mía después de tres semanas volvería a estar con ella. Le conteste de inmediato.

Yo: 03/10/2017 16:42 pm

Gracias por aceptar mi invitación, me parece perfecto a esa hora, te veo más tarde guapa

Estaba muy nervioso por esta noche, salí del aeropuerto y tome un taxi, iría primero a mi departamento para ducharme y cambiarme y después iría por el regalo de Mía. Pero antes tenía que hacer la reservación para esta noche en unos de los mejores restaurantes de Nueva York, tome mi celular y marque, ser un Harrison tenía sus ventajas a la hora de reservar en un Restaurant.

***
Llegue a mi departamento, cerré la puerta y de inmediato arrastre mi maleta a mi dormitorio, mi departamento estaba bastante ordenado, bueno era gracias a Susana la señora que me ayudaba con la limpieza ella venia cada tercer día, porque si fuera por mi tendría todo patas para arriba.

Una vez que llegue a mi habitación coloque mi maleta aun lado de mi cama, la abrí y saque toda mi ropa, acomode algunas prendas y la demás la arroje al cesto para lavar. Entre a mi armario para buscar lo que me pondría para mi cena con Mia, me estaba debatiendo entre un traje negro y un azul marino, al final me decidí por el azul marino, elegí mi corbata a juego y me metí a la ducha.

A  las siete treinta estaba listo para la cena, tome mi celular, mi cartera y las llaves de mi auto, salí de mi departamento, subí y puse en marcha mi auto.

Eran las ocho quince cuando estaba saliendo de la tienda, me encanto lo que le había comprado a Mía, solo me faltaba comprar un hermoso arreglo de rosas y me iría a casa de Mía.

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