Mía Karamakov jamas imagino que su regreso a Nueva York estuviera lleno de cosas que jamas imagino, la traición de su ex hizo que no creyera en el amor, ya no es la misma chica que se fue a Madrid, a su regreso Mía descubre que lo mejor...esta por s...
Estábamos en el aeropuerto JFK, no me sorprendió cuando Nico ingreso a unos de los hangares del aeropuerto, por supuesto, viajaríamos en el jet de su familia. Bajamos de la camioneta en la que habíamos llegado una Range Rover negra, el chofer de Nico se detuvo y bajamos. Hacia un poco de frio eran las nueve de la noche, tomaríamos un vuelo de noche para llegar por la mañana a Rio de Janeiro.
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Subimos por las escaleras y al entrar no me sorprendió que el jet fuera espectacular, me recordaba mucho al jet que usábamos mi familia y yo para viajar. Todo era en tonos blanco y negro, Nico me guio hacia los asientos que ocuparíamos, tome asiento y Nico fue a hablar un momento con el capitán.
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-Estamos listos para irnos- me dice- ¿estas nerviosa?
-Para serte sincera, un poco- lo miro
-¿no te gusta volar?- dice
-Me encanta volar en avión- digo- estoy nerviosa por conocer a tu familia
-Te van a encantar
En ese momento el capitán anuncio que abrocháramos nuestros cinturones. Minutos después una azafata llego con nosotros y traía consigo una botella de champagne y dos copas.
-Por nuestro primer viaje juntos- dice Nico entregándome una de las copas
-Y por muchos viajes más- digo
Nico me había dicho que el viaje duraría aproximadamente diez horas, así que viajar de noche era la mejor opción, durante las primeras horas de vuelo Nico y yo no paramos de conversar de todo y nada. Poco a poco me empezó a dar sueño.
-¿Quieres dormir un poco?- dice Nico
-Si- le digo bostezando
Nico me da su mano y la tomo, me levanto y Nico me lleva a lo que supongo es una pequeña habitación.
-Aquí podemos descansar, faltan algunas horas para llegar.
-¿Duermes conmigo?- le digo tendiéndole la mano- Me estoy acostumbrando a dormir contigo