Dominnick
La veo lucir su hermosa melena dorada, es tan hermosa, sus bellos ojos que me hacen estremecer, sus hermosas piernas que lucen perfectas con ese vestido.
Estoy tras un arbusto mirándola, me siento tan decepcionado de que ella jamás se fijaría en mí, solo soy un chico de 19 años y ella una mujer de 24, soy un niño para ella.
Camino hacia el castillo, mama me espera con Remien, tal vez para una estúpida cena familiar o un discurso cursi de mama.
Acomodo mi chaqueta y voy viendo mis torpes pies. En eso escucho que me llaman de tras, me volteo e instantáneamente comienzo a sudar, era ella que corría hacia a mí.
-Hola chico, ¿para dónde vas? - me pregunta.
-Eh - no te través idiota - a mi casa - le contesto tímido.
-¿vives en el castillo de la familia Heinsbek? - me pregunta asombrada.
-Eh si - le respondo y froto mis manos a los costados de mi pantalón.
-Genial, mi prima Julieta se hospedaba ahí cuando era casa de hospedaje estudiantil - me dice y acomoda un mechón de cabello tras su oreja. ¿Por qué tiene que ser tan hermosa?
-Oh - vamos sácale platica - ¿tú que estudias? - le pregunto con voz entre cortada.
-Fotografía - me responde y sonríe.
La miro como un completo idiota, al sonreír se le hacen unos hermosos hoyuelos en sus mejillas.
-Oye, ¿quieres que te muestre mis fotografías? - me pregunta coqueta, ¿me está coqueteando? Dios estoy tan nervioso.
-Eh mi madre me espera en casa, pero - deja de ser un marica - está bien, vamos - concluyo en responder.
Siento que toma mi mano y la aprieta un poco.
-Y, ¿Cómo te llamas? - me pregunta curiosa.
-Mi nombre es Dominnick - le respondo aun sin entender que pasa.
-Yo soy Anabelle, un gusto conocerte Dominnick - me dice y me lleva a no sé dónde, solo sé que estoy con la chica que me gusta, agarrados de la mano y me enseñara sus fotografías, realmente estoy feliz.
Anabelle me lleva a una especie de cabaña.
-Bienvenido a mi escondite secreto - me dice al entrar. Era una linda cabaña, en ella había líneas de luces navideñas en el techo, cosas extrañas en los muebles y alfombras de felpa. Un lugar típico de una chica.
-¿quieres una cerveza? - me pregunta y me enseña un pequeño refrigerador.
-Eh - piensa Dominnick, tu primera cerveza con la chica que te gusta - eh claro, ¿Por qué no? -le contesto y me siento en el sofá.
-No eres de beber y esas cosas, ¿verdad? - me dice y hace un lindo gesto al preguntarme.
-Eh, digamos que no soy como los otros chicos de mi edad - le digo y suelto un suspiro un tanto avergonzado.
-Si - dice y se pone sobre mí. Dios hay una gran alteración en mis pantalones en este momento - me di cuenta - concluye y besa mi cuello.
Cierro los ojos al sentir sus labios, siento una descarga de adrenalina al sentirla sobre mí.
-¿quieres que te muestre mi juego favorito? - me pregunta al oído y lame mi oreja. Realmente en este momento, no se de mí.
-Si - le contesto e intento no verme con un niño precoz.
Me lleva a una habitación que era realmente obscura, al prender la luz, logro ver una cama bastante grande y con cuatro postes en sus esquinas.
-¿eres virgen? - me pregunta de la nada y se acerca a un mueble que apenas note que estaba.
Me pongo rojo como tomate y comienzo a sudar.
-No te preocupes - me dice y toma mis manos - no es la primera vez que le enseño esto a un virgen - concluye y coloca en mis manos una venda para dormir.
-¿Qué es esto? - le pregunto.
-Bienvenido a mi mundo Dominnick - me dice y coloca la venda en mis ojos.
Siento que busca cosas, mientas yo estoy sentado como idiota en la cama intentando adivinar su frase ¨bienvenido a mi mundo¨.
La siento acercarse y se para entre mis piernas.
-Por si quieres saber, sí, estoy desnuda en este momento, y si, te quitare la virginidad - me dice y escucho que golpea algo.
Me sorprendo al escucharla hablar así, pero a la vez me siento excitado.
-Recuéstate - me ordena y lo hago. Siento como toca mi entrepierna sobre el pantalón y al sobar mi pene, una corriente comienza a correr por mi cuerpo.
Poco a poco desabrocha mi cinturón y baja mi pantalón.
-Quítate la camisa - me ordena seria. Lo hago rápidamente y dejo que continúe su trabajo.
Me siento completamente expuesto ante ella, estoy casi desnudo y tapado de los ojos, ajeno a cualquier cosa.
-Si me tocas, te golpeare así - me dice y siento un ardor en el pecho provocado tal vez por una vara o que se yo.
-Si - le respondo y trago saliva.
-Buen chico - me dice y siento que se arrodilla ante mí.
La sensación que sentí después es indescriptible, sentía su boca, sentía sus manos en mis muslos, sentía el calor de su ser en mi entrepierna.
Escucho que comienza a gemir y eso provoco que me acelerara más.
-Es tan grande - me dice y siento que lo comienza a mover con sus manos.
-Dios, quiero tenerte dentro de mi ahora - me dice y deja de tocarme. Me deja así por varios minutos y luego que se monta sobre mí.
-Como es tu primera vez, dejare que me toques, solo esta vez - me dice y pone mis manos en sus senos.
Poco a poco siento mi miembro en su vagina, poco a poco siento todo más sensible, poco a poco comienzo a saborear las sensaciones que se me presentan.
Siento que comienza a subir y bajar, cada vez más rápido, la tomo de sus caderas y la hundo cada vez más.
-Tus manos son tan grandes - me dice gimiendo.
-¡dime que serás mío! - me grita y no deja de moverse sobre mí.
Suelta gemidos, suspiros y dioses cada segundo que entro y salgo de ella.
-¡dilo! - grita compartiendo un gemido.
-Seré tuyo - digo sin aliento.
-¡dilo! - vuelve a gritar.
-¡seré tuyo! - grito al llegar al clímax junto con ella.
Envueltos en sudor, envueltos en placer y sexo comprendí su frase, eso es lo que me mostró, me mostró su mundo, me hizo convertirme en otra persona, me hizo ofrecerme las tinieblas, me hizo convertirme en un demonio.
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Si amo
RomanceDolor, solo siento dolor, mas de lo que mi cuerpo puede resistir ... ¿resistir? Es la única palabra que ronda mi cabeza desde que llegue aquí... A veces me pregunto ¿Por qué no me voy, ¿Por qué sigo aguantando todo esto? Pero las preguntas se borran...
