10:50 am

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Al salir al receso empecé a hablar con una niña de mi salón de nombre Marisa, me empezó a contar su vida en segundos hasta que una niña de nuestro mismo salón de nombre Vania se nos acercó preguntándonos: ¿que si se podía juntar con nosotros? Yo de manera amable accedí a que se juntara con nosotras y ahora eramos tres, me había sentido mas tranquila al saber que ya no iba a estar sola, que ya tenía amigas con quien compartir mis problemas hasta que empecé a darme cuenta que Vania se empezaba a jalar mas a Marisa y a mi me empezaba a excluir.
Termino el receso, pasamos a nuestros salones, necesitaba esperar hasta el segundo receso para poder volver a hablar con mis nuevas amigas y averiguar la razón de porque me excluían.

Al otro lado del arcoiris Donde viven las historias. Descúbrelo ahora