Comenzaba a abrir los ojos, quité las mantas que estaban sobre mí y me estorbaban.
La noche anterior había tenido un sueño, fué demaciado bueno para ser verdad. Estaba sorprendida al abrir mis ojos y no ver mi habitación. Bajé mi mano tocando mi abdomen para saber si mi vendaje seguía ahí, y sí, aun estaba, bien puesto.
Miré hacia mi izquierda para ver si Erick seguía ahí desde que recuerdo haberle dicho que se quedara conmigo, pero el no estaba. Me levanté despacio y caminé hacia la sala. Ahí estaba el, limpiando el piso, por las palomitas que tiramos ayer.
Erick aún no tenía su camiseta puesta, podía ver la parte superior de su cuerpo, se veía fresco, se acababa de bañar.
Erick volteó a verme, mientras yo estaba parada, y caminó hacia mí, me abrazó.
-Buenos días mi bella durmiente.- me dijo dedicandome una linda sonrisa. Yo sonreí y me sonrojé.
Erick me besó y después me meti al baño. Me duche con agua fria, traté de no usar la caliente ya que me iba a arder. Fuí cuidadosa al tallar mi cuerpo para no lastimarme más.
Cuando salí de bañarme, me cambié y salí del baño.
El olor de los Hot Cakes me llamó desde lejos, mientras bajaba hacia la cocina, Erick estaba ahí volteando los Hot Cakes, tenía la mesa ya preparada, había tocino, pan tostado, jugo de naranja, y los Hot Cakes ya listos.
-Erick, todo esto se ve exquisito.- le dije con una gran sonrisa en mi rostro al ver lo que había preparado. Erick miró hacia mí y sonrió.
-Hmmm, mejor primero pruebalos, antes de hacer algun comentario.
Caminé hacia la mesa para ver mejor lo que había cocinado.
-¿Cómo te sientes?.- me preguntó algo preocupado.
- Me he sentido peor, ahora estoy muy bien.- le contesté.
-Está bien, como digas, ahora siéntate.
Me senté con él y comimos, el desayuno sabía mejor de lo que se veía. Después Erick comenzó la platica.
- Y bueno... ¿Qué se siente ser rica?.- me preguntó. Me reí, lo que preguntaba no tenía sentido.
- No soy rica Erick. Cuando tienes dinero, bueno, en mi opinión, te alejas de las cosas más importantes en la vida, así que no me importa siempre que tenga qué comer.
Erick me miró pensativo, yo continuaba comiendo cuando de repente, escuché sonar mi telefono. Me levanté y fui hacia donde estaba mi telefono, en la habitación de Erick.
Éra mi mamá.
-¿Hola?.- contesté.
- ¿Cómo estas __?.- me preguntó mi mama.
- Estoy bien mamá.
- ¿Has comido algo?
- Uhm.. si.- le respondí recordando el delicioso desayuno que Erick me había preparado.
- Esta bien cielo, solo quería asegurarme de que estabas bien, regresaremos a casa pronto, lo prometo.
- Ok mamá, los amo.
- Te amamos tambien hija.- después colgó.
Me quedé ahí parada, siempre me sentía sola cuando mis padres llamaban.
Sentí de repente los brazos de Erick, atrapandome por detrás alrededor de mí, y después me besó en la mejilla.
- No estás sola __- me dijo Erick entonces, fué como si adivinara lo que estaba pensando.
- Lo sé, no ahora..- le respondí.
- ¿Quieres ir a pasear?.- me propuso Erick.
- Claro.
- Bueno, antes debo limpiar tus heridas.
Erick me puso de nuevo las vendas alrededor de mi abdomen, al final, me hizo cosquillas, dolía reirme, pero lo disfrutaba mucho, y también disfrutaba verlo reir a él. Éra tan lindo verlo reir, en verdad lo necesitaba.
Salimos hacia el parque primero, ambos tomados de la mano, rápidamente reconocí ésa parte de la ciudad.
Fué un paseo breve pero encantador, me sentía tan protegida a su lado, cualquier momento que pasara con Erick colon éra mágico, en momentos reíamos, no tenía palabras para describir lo que siento al ver su sonrisa. Me estaba enamorado de Erick.
Regresamos a su casa, y nos sentamos en el sillon de la sala, ambos abrazados viendo una pelicula en la televisión. De nuevo volvimos a comer palomitas, esta vez fuimos más cuidadosos y no las tiramos. En los comerciales, tomabamos nuestras manos.
Entonces, sonó un telefono, no éra el mio, era de Erick y ...
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Enamorada de un Asesino. -Erick Brian Colon. TERMINADA
De TodoEsos ojos verde me flecharon, aunque yo sabia que no me llevaría a nada bueno. Lo intenté, pero no pude dejar de mirarlos.
