~ Narrador ~
Habian pasado ya dos semanas.
Pareciera que hubiera pasado una eternidad, pero solo habian pasado 14 días desde que __ desapareció.
Sus padres aún estaban fuera buscándola y haciendo todo lo que
pudieran, ellos dejaron de trabajar un par de días para buscarla, sus amigos no eran los mismos sin ella.
Especialmente Brandon, era como si un fantasma estuviera ahora en su lugar, apenas y podía hablar y ya no pasaba el rato con sus amigos.
Pero nadie sabía que el se culpaba a sí mismo por no salvarla, la gente pensaba que ellos habían sido novios, pero no era verdad.
~ Narra Brandon ~
Desperté con el sonido del despertador que estaba cerca de mi cama, golpeé la alarma y la apagué, me levanté lentamente, y me dirigí al baño. Otro día... sin ella.
Salí del baño y me senté en mi cama, mi corazón estaba dañado ahora desde que __ se fué. Bueno, el dolor aún seguía, de aquél accidente. Puse mi rostro en mis manos y traté de pensar claro, mi mente había estado cerrada, cansada, y como zombie últimamente.
Me miré en el espejo del pasillo cuando pasé por ahí, mi piel estaba pálida, mi cabello despeinado, como
siempre. Recuerdo cuando __ solía
jugar con él, y me decía que tenía cabello de rockero.
Había estado practicando basket ball a más no poder, practicaba mucho en la escuela y después en el parque a meter algunas canastas yo solo.
Necesitaba distraerme.
No consideraba en salir con mis amigos como una opción, ya que
siempre salíamos con __ y eso solo me hacía recordarla.
Aquél día que la llamé temprano, después desapareció. Entré a la
habitación de mi hermanito y lo encontré dormido, supongo que su alarma no sonó. Me acerqué a él y le dí un codazo en el hombro.
- ¿Ahhh?.- bostezó.
- Levantante Marlon, escuela... -Le
ordené. Se levantó y me abrazó por la cintura.
- Gracias Brandon. -Agité su cabello y me soltó, le sonreí antes de salir de su cuarto despues bajé las escaleras y tomé una malteada que mi mama nos deja todas las mañanas antes de irse a trabajar.
Escuché un ladrido y sonreí, Leo, el perro de __, se había quedado en mi casa desde que lo ayudé a recuperarse, Leo y mi perro se
llevaban muy bien juntos.
Salí de mi casa hacia mi Dodge y me dirigí a la escuela, me estacioné y ví varios chicos en la banqueta, hablando con... aquél cretino.
Los ignorné y me estacioné cerca del mustang negro de Charlie. Salí y me colgué mi mochila a mi hombro, y cerré mi auto. Caminé hacia la muchedumbre hasta que el bastardo me vió, lo miré tambien, seguimos mirandonos hasta que se dió la vuelta a una de las chicas a su lado, le susurró algo al oído y ella rió. Sentía lástima por aquellas chicas. Me alejé y continue caminando.
- ¡Hey tú!.- me gritó el estúpido. Lo ignoré y continué caminando, estaba de mal humor.- Gallina, ¿Quien es la
gallinita? Gallina ¡Gallina! -Seguía diciendo.
Después varios de sus amigos le hicieron como gallinas, no había
palabra para describir lo ridículos que se veían. Continué caminando y pronto los perdí de vista. Aquél estúpido me va a escuchar un día.
Recuerdo el sentimiento de placer aquélla vez que lo golpeé. Sonreí para mí mismo y vi una chica mirándome y después sonrojarse. Continué caminando, sentía como si __ llegaría por detrás y golpearía mi brazo y caminaría junto a mi, como solía hacerlo. Pero no había nada, solo su recuerdo. Bajé la mirada
y caminé hacia el gimnasio. Tenía tiempo para más canastas.
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Enamorada de un Asesino. -Erick Brian Colon. TERMINADA
AcakEsos ojos verde me flecharon, aunque yo sabia que no me llevaría a nada bueno. Lo intenté, pero no pude dejar de mirarlos.
