Estábamos tan entregados en nuestro beso tan lleno de pasión que Erick tuvo que alejarme un poco de el.
- Me esto muriendo, recuerdas?- me dijo Erick con una dolorosa sonrisa.
- Deja las bromas, necesito saber.
- Bueno esta bien, te diré, si no fuera por el hecho de que estas aqui, estuviera llorando como un bebe.
Me le quede viendo, lo decía enserio, lo noté porque su sonrisa se desvaneció. Mire su herida, no dejaba de sangrar.
- Erick, creo que necesitaras algunas puntadas.- le dije preocupada.
- Oh, y eso es malo? - me contesto con sarcasmo.
Yo no sonreí a su humor, subí las escaleras y fui por el equipo de mi papa, el era doctor, y lo había visto trabajar ya en algunas ocasiones, además, me había enseñado ya varias cosas el verano pasado. Baje de nuevo y me senté a un lado de Erick.
- Tu... eres mi doctora?. - me pregunto Erick sonriendo.
- Además de tu ángel, sí, lo soy.
Erick se acomodo y dejo que le curara la herida, a decir verdad se estaba poniendo peor. Lo veía mirar fijamente a la aguja, y después finalmente encontré su punto débil.
- Esto te dolerá un poco.- le advertí.
- Ya termina con esto.
Cuidadosamente comencé a apuntar la aguja donde tenia que hacerlo, y entonces vi. a Erick hacer una mueca de dolor al principio.
- No te muevas, "macho". - le dije y Erick sonrió a medias.
No podía dejar de ver la herida llena de sangre, y eso no me estaba ayudando. Sabia que podía ver todo su interior si apuntaba hacia en medio de la herida.... Ugh.
Después de 15 minutos termine de hacerlo. Estaba segura de que mis padres estarían orgullosos de lo que acababa de hacer. Pero claro, ellos no estarían aquí para verlo.
Cuidadosamente limpie la aguja y la envolví, la guarde de nuevo en el botiquin de papa. Vi a Erick mirando fijamente su herida ya cocida.
- Te dolió? - le pregunte.
- mhhhmmm, no mucho.
Quite las cosas y volví con un plato de botanas y me senté a un lado de Erick, recargue mi cabeza en su hombro mientas le cambiaba a los canales en la TV.
- Erick, aun no... Aun no te he dado las gracias por salvarme, no solo una vez, sino dos. - comencé a decirle. El bajo su mirada hacia mí.- Gracias, de verdad. - continué diciéndole.
El acaricio mi cabello y me sonrió, me dedico una de sus más raras sonrisas.
- Recuerdo lo desesperado que estaba cuando no te vi regresar a casa ... - continué mirándolo mientras el hablaba - ... vi a los hijos de pu... - respiro profundo- .. Perdón, a la 'pandilla' reunirse en un lugar, persiguiendo a alguien, rápidamente supe que eras tu ya que no te vi regresar a tu casa, y también porque los vi bloquear el camino hacia tu casa. Recuerdo también cuando espiaba por tu ventana en las noches tratando de adivinar ese sentimiento que me había preguntado por un rato .... te amaba. Nunca dejaría que algo malo te hubiera sucedido.
Comencé a respirar mas rápido de lo normal, sabia que iba a recordar esas palabras por el resto de mi vida.
- Supongo que por un momento... pensé que era perfecto para ti, nadie te hubiera salvado sin matar a alguien. - continuo diciendo.
El se detuvo y miro hacia mis manos, lo estaba sosteniendo fuertemente, después las lleve hacia su rostro, era perfecto.
- Eres perfecto Erick, perfecto para mi.
Erick me miro a los ojos, tratando de creer que fui yo quien dijo eso. Bese su mejilla y el acarició la mía. Estaba de nuevo a punto de besarme cuando de repente, se escucho un fuerte golpe en la puerta y.....
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Enamorada de un Asesino. -Erick Brian Colon. TERMINADA
DiversosEsos ojos verde me flecharon, aunque yo sabia que no me llevaría a nada bueno. Lo intenté, pero no pude dejar de mirarlos.
