El camino hasta la casa de su viejo amigo parecía ser más bien una travesía, NamJoon estaba tan cansado y molesto que las ganas de reencontrarse con su camarada parecían haberse esfumado.
Tenía una ligera idea del motivo de su enojo, pero era demasiado orgulloso como para admitirlo. NamJoon, aún amaba SunHee, pesé a haberlo olvidado, aquella mujer aún permanecía solmene en su corazón. El joven sabía que era imposible poder dejar de amarla, porqué aquella mujer había sido por tanto tiempo el amor de su vida.
Al levantar la vista para poder escapar de sus austeros pensamientos, el moreno miró a lo lejos a Taehyung y a Yoongi tomados de la mano sonriendo.
Por supuesto que su sorpresa fue inmediata. Alarmado, NamJoon se acercó al par de chicos. Taehyung al darse cuenta de la llegada de su compañero, soltó la mano de Yoongi en el acto, sabía que lo que estaba haciendo era una completa falta a todos los códigos existentes para una parca, pero recordar su pasado con Yoongi le había devuelto por completo las ganas de vivir.
Intentó disimular, pero sabía que NamJoon era demasiado perspicaz. Suspiró dándose por vencido.
— Tae... — Namjoon intentó articular palabra. Suspiró. — No, Taehyung.
Desconcertado, Yoongi frunció el ceño ¿Taehyung?
— Hyung... ¿Tú sabes quién soy? — Preguntó mirando a NamJoon anhelante.
NamJoon asintió.
— Claro que lo sé, lo he sabido desde hace un tiempo. Recuerdo perfectamente, Tae.
Tae esbozó una sonrisa esperanzada, la posibilidad de vivir de nuevo tocaba a su puerta con flores entre las manos.
NamJoon tragó saliva y se giró para mirar a Yoongi, quien estaba completamente desconcertado.
El pálido joven miró a Taehyung esperando una respuesta.
— ¿Taehyung?
Tae asintió avergonzado.
— Yoongi... verás.
Al darse cuenta de la precipitada declaración que estaba a punto de dar su amigo, NamJoon lo detuvo en el acto. Ya habían cometido demasiadas faltas.
— ¿Qué pasó con Hang Sung? — Insistió el muchacho.
Taehyung posó la vista en NamJoon, deseando que el mayor encontrará las palabras para poder salvarlo.
NamJoon suspiró y por fin, concluyó que lo mejor era decir la verdad.
— Primero, tenemos que regresar a casa. — Declaró.
Taehyung estiró su mano pidiendo la de Yoongi, el chico, tras pensarlo un par de segundos, acepto.
Al llegar a casa, el silencio reino en la habitación por un par de minutos. Yoongi soltó la mano de Taehyung y miró al par de chicos expectante.
Ambas parcas intercambiaron miradas, firmando sin palabras, un peligroso acuerdo ilícito que ponía su eternidad en peligro.
— Por favor siéntate. — NamJoon se sentó en el sofá individual y esperó a que Yoongi lo imitará.
Cuando el joven lo hizo, asintió y se giró para poder ver a Taehyung. Comprendiendo, Tae asintió y se dirigió a la cocina para preparar té.
— No comprendo que está sucediendo. — Habló Yoongi con un hilo de voz. Nervioso. — Estaba tan feliz porque por fin Sung me ha correspondido, pero tu haz dicho otro nombre y ahora, parece que es otro. Mi corazón siente miedo y ansiedad.
NamJoon escuchaba con atención cada una de las palabras de Yoongi. Ladeo el rostro y asintió.
— Te hablaré de algo que es posible que no comprendas. Pero es menester que sepas.
— Bien... — Yoongi se acomodó en su asiento.
En ese momento, Taehyung llegó con tres tazas de té servidas. Se sentó al lado de Yoongi y entrelazó sus manos con las del chico.
— Sea lo que sea, yo entenderé. — Declaró Yoongi y le sonrió al menor.
Taehyung posó la vista en su compañero, Nam comenzó a hablar:
— ¿Sabías que los seres humanos solamente viven tres veces? — Al escuchar aquella declaración tan inesperada, Yoongi frunció el ceño. NamJoon sonrió y continuó dispuesto a aclarar su punto. — Cuando un ser humano muere reencarna en otra persona a veces con otro nombre, en otra familia, en otro lugar. Pero hay ocasiones en que la misma persona es capaz de vivir de nuevo, para redimir sus errores. Min Yoongi, el chico que se suicidó hace 47 años, es el mismo joven que está enfrente mío. Se le ha otorgado otra oportunidad para cumplir los sueños que una vez quiso cumplir y enmendar sus errores.
— ¿Estás diciendo que el tío abuelo Yoongi y yo somos la misma persona?
NamJoon asintió.
— ¿Qué sentiste la primera vez que viste a Taehyung?
— Sentí que debía pertenecerme... — Declaró. Enseguida, levantó la vista para poder ver a NamJoon de nuevo. — ¿Pero, Taehyung?
— En tu primera vida, Taehyung y tú escribieron una efímera historia de amor. Ambos solían ser el uno para el otro. Sin embargo, los errores de Tae lo llevaron a la muerte y tú al reusarte a vivir sin él, te quitaste la vida sin siquiera intentar seguir adelante.
— Tal vez sea imposible para ti creer lo siguiente, Yoongi, pero yo soy al que se conoce como verdugo de las almas. — Taehyung estaba por completo inseguro, no obstante, sabía que revelarle a Yoongi su verdadero ser, daba paso a un nuevo progreso.
— No entiendo... — Para Yoongi, intentar comprender lo que le contaban, era un verdadero desafío.
— Al igual que Taehyung, yo también cometí un error en mi antigua vida. Como castigo, se nos ha impuesto ser el encargado de guiar a las almas a final de su vida. Somos lo que los humanos conocen como la parca.
Yoongi soltó la mano de Taehyung incrédulo y recargó la espalda en el sofá, cubriéndose el rostro, restregándolo con sus manos.
— Cuando una parca es asignada, sus recuerdos son borrados. Es por eso que no sabía mi nombre. Hang Sung fue inventó mío. — Dijo Taehyung, nervioso.
— ¿Y cómo es que ahora lo recuerdas? — Musitó Yoongi a modo de reproche.
— Una parca tiene prohibido tocar a un ser humano, por qué de ser así, los recuerdos de la persona, serán transmitidos hasta nosotros. Su vida pasada y la actual, sabremos absolutamente todo. — NamJoon tomó su té y bebió.
— ¿Estás diciendo que Taehyung recordó quien es, gracias a mí? — Yoongi miró al par de chicos sin saber si creer o no en sus palabras.
NamJoon cruzó la pierna y recargó su codo en el asiento.
— Sí. — Sentenció.
Yoongi posó la vista en Taehyung.
— Es imposible creer lo que dicen.
El menor suspiró y se puso de pie.
— Lo que estoy a punto de hacer, pone en riesgo mi vida. Aun así, espero que sea suficiente. — El chico se acercó al perchero y tomó su sombrero.
Yoongi lo miró con atención, abriendo la boca completamente sorprendido, cuando miró a Taehyung desaparecer frete a sus ojos.
Ahora, para el joven, sería completamente imposible no creer.
No sé que pedo con wattpad, pero no me dejaba subir el capítulo. Que loco...
Bueno, las extrañe a madres. Mucho, mucho. Ahora voy a estar actualizando seguido.
Gracias por leer y espero que les guste.
También, si les gusta mi trabaja como escritora jajaja,plox siganme, les va a gustar lo que encontraran en este perfil.
Nos leemos en Cutos al rato. <3
ESTÁS LEYENDO
After death TaeGi BTS
Fanfiction¿Es posible volver a encontrarse con el amor de tu vida aún después de la muerte? Todo ser humano que haya cometido un pecado horrible es sentenciado a ser un ángel de la muerte. Corre el año 2057 y la parca Kim ha estado cumpliendo con su senten...
