Por fin... después de haber esperado lo que parecía ser una eternidad, Bangtan sonyeondan debutaría en el mundo del espectáculo sur coreano.
La banda había sufrido demasiados cambios y a causa de eso, corría el riesgo de no debutar. Sin embargo, el esfuerzo del líder designado había dado los frutos necesarios.
Se encargó de hablar con los seleccionados y dejarles claro el verdadero objetivo de BTS.
Kim NamJoon.
Kim SeokJin.
Min YoonGi.
Jung Hoseok.
Park Jimin.
Kim Taehyung.
Jeon JungKook.
El pequeño grupo de una pequeña empresa, tenían demasiado que demostrar, pues en cada uno de los miembros se encontraba una convicción digna de los Dioses.
Los primeros años habían sido demasiado difíciles, la empresa que habían elegido era demasiado pequeña y carecía de dinero. Pero los trataba como si fueran familia, poniéndolos como una prioridad.
Los chicos componían sus propias canciones y se ayudaban mutuamente, pronto, forjaron lazos más allá de la amistad. Eran hermanos.
Los mayores cuidaban de los más pequeños, compartían ropa e incluso habitación.
El tiempo los consagró con grandes éxitos.
Se volvieron el primer grupo coreano en ganar un Billboard y debutar en los AMAs. Calentaban el escenario y encendían al público.
La pequeña empresa creció y con ella, los seguidores de Bangtan.
Jóvenes de todo el mundo, hacían fila para asistir a sus conciertos, esperaban horas para conseguir boletos y peleaban por la mercancía que sacaban.
El sueño de los muchachos se hacía cada vez más palpable y era posible figurarse un lugar con la realeza musical en su país.
NamJoon y Taehyung compartían habitación y aunque ambos era demasiado diferentes, habían aprendido a llevarse bien con el paso de los años.
— ¿Crees que Yoongi hyung quiera ver una película conmigo? — Preguntó el menor, mientras jugaba con su nueva mascota.
NamJoon suspiró y continuó leyendo el libro que tenía en las manos.
Se quitó los auriculares y miró a su compañero.
— No lo sé Tae. Y tú tampoco lo sabrás si no le preguntas. — Sentenció.
Taehyun asintió y tomó a su cachorro entre los brazos para caminar hasta la habitación del muchacho.
Deseaba con todas sus fuerzas que continuara despierto.
Como idols tenían muchos secretos que ocultar, desafortunadamente y pese al firme paso del tiempo, la sociedad coreana no había aprendido a aceptar muchas cosas.
Taehyung estaba enamorado de Yoongi y sabía que Yoongi estaba enamorado de él. Por desgracia, ninguno de los dos podía ser libre de amar, en un mundo, en donde la fama se ganaba con trabajo duro y se perdía con facilidad.
Tocó la puerta de la habitación del mayor y suspiró, nervioso. Miró a su perrito, cuando escuchó pasos en el interior de la habitación.
SeokJin abrió la puerta y se hizo a un lado para dejar pasar al menor.
— Lo siento hyung. — Taehyung se disculpó y buscó con la mirada el lado de Yoongi. — ¿Yoongi hyung sigue despierto? — Preguntó.
Jin asintió y señaló el otro lado de su escritorio, volvió a su cama para recostarse.
Yoongi se encontraba trabajando en lo que el chico pensó, sería una nueva canción. Se colocó detrás suyo y miró la pantalla.
— Deberías descansar un poco. — Dijo, sin intención de molestar al mayor.
Yoongi suspiró sin dejar de mirar la pantalla.
— ¿Qué deseas? — Preguntó.
— ¿Quieres ver una película conmigo?
El mayor se giró para ver a Taehyung, sin expresión en el rostro.
Cerró su computadora y se puso de pie.
— ¿Qué película?
— La que tú quieras, solamente quiero estar contigo.
Yoongi esbozó el fantasma de una sonrisa y asintió.
— Hyung, iré con Taehyung a ver una película a la sala ¿No vienes? — Preguntó por cortesía.
SeokJin negó, sin quitar la vista de su móvil. Conocía los sentimientos de esos dos y no quería interrumpir el paso del amor.
Al llegar, encendieron el televisor y entraron a Netflix. Yoongi tomó el control remoto y comenzó a buscar en el catálogo.
— ¿Súper héroes? — Preguntó, sentándose al lado del menor.
Taehyung asintió y recargo la cabeza en el hombro del mayor.
Ambos se quedaron en silencio, después de un rato, Yoongi giró el rostro para poder ver al chico de reojo. Sonrió.
— Taehyung ¿Puedo besarte? — Preguntó.
Tae esbozó una pequeña sonrisa y levantó la vista para asentir.
Yoongi se relamió los labios y acercó su rostro al del muchacho para besarlo despacito en la boca.
Su corazón y toda su existencia pertenecía a ese chico y créanme, el joven jamás creyó entregarse de esa manera a alguien más.
(****)
El móvil de NamJoon sonó. Tocó la pantalla para responder a la llamada. Una sonrisa se había dibujado en sus labios, nervioso habló:
— ¿Qué sucede, cariño? — Preguntó, sintiendo a su corazón latir con velocidad.
— ¿Crees que podamos vernos mañana? Te extraño mucho.
NamJoon cerró los ojos, dejándose llevar por aquel amor secreto.
Había pasado mucho tiempo enamorado de aquella chica y aunque debía reconocer que jamás espero entregarle su corazón a una de sus fans, Sun Hee le había demostrado que todo era posible.
— ¿Puedes venir a mi estudio? — Preguntó.
— Claro que sí. — Respondió la chica. — ¿A qué hora?
— No lo sé mi amor, estaré ahí desde las 9. Después podemos venir a casa y jugar un rato. — Dijo arisco.
Al otro lado de la línea, Sun Hee comenzó a reír.
— Perfecto NamJoon, nos vemos mañana.
— Nos vemos mañana bebé.
— Y Nam...
— Dime.
— Te amo.
— Yo también te amo, cariño.
La chica colgó la llamada y NamJoon dejó caer el teléfono sobre la cama, sin poder borrar la sonrisa de su rostro.
(***)
Después de haber pasado, por tanto, la parca Kim Tae y la parca Kim Nam, habían obtenido la felicidad con la que soñaron alguna vez, reuniéndose y encontrando a cada una de las personas más importantes en su vida pasada.
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After death TaeGi BTS
Hayran Kurgu¿Es posible volver a encontrarse con el amor de tu vida aún después de la muerte? Todo ser humano que haya cometido un pecado horrible es sentenciado a ser un ángel de la muerte. Corre el año 2057 y la parca Kim ha estado cumpliendo con su senten...
