Chapter 46

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Luego de que mila hablara por casi una hora con sus amigas, volvimos a casa, eran pasada las doce de la mañana, tenía que cocinar algo, pero no sabía que quería comer mila. abrí la puerta del departamento y las deje pasar, deje el bolso sobre el sillón y me quede parada viendo como mila le daba leche a Emilia, me puse de puntillas frente ella y bese la cien de mi hija

-deseas comer algo en especial amor- esta alzo la cabeza y sonrio

-lo que tú quieras está bien lolo- asentí poniéndome de pie

-hare lasaña, hace mucho que no comemos eso- asintió dándome una sonrisa, tomo una de las manitos de lía y la beso

-yo necesito ir a buscar unos exámenes que me practique donde Arturo ayer, no tardare demasiado- dijo alzando nuevamente la mirada, fruncí el ceño y me senté a su lado

-¿estas enferma?, ¿qué te ocurre?- dije tomando su mano, está la apretó y se acomodó bien en el sofá

-no se aun, esta última semana he estado con sangrados, y dolores abdominales, realmente me asuste, porque yo soy muy sana, nunca he tenido problemas de salud, asique hoy me entregan los resultados que me dirán que es lo que tengo

-entonces ve a buscarlos, nosotras te esperaremos aquí con la comida lista- dije mirando a lía, esta suspiro y alejo su seno de Emilia, limpio su boquita

-hey- susurre tomando su mano- todo estará bien, no tengas miedo

-no puedo, tengo muchísimo miedo, nunca me había ocurrido nada y que me venga a pasar algo ahora, no lo encuentras raro- tome su rostro para unir nuestras miradas

-amor, todo estará bien sí. Aparte, siempre hay una primera vez para todo- suspiro con una sonrisa y apretó mi mano, bese la suya y tome a mi pequeña de sus brazos- ahora ve tranquila si

-no tardare- le sonreí, tomo mi rostro y me dio un pequeño beso, cerró los ojos respirando hondo y salió del departamento casi corriendo, suspire, baje la mirada y le sonreí a mi pequeño angelito que me miraba de lado

-te parece si preparamos la comida mientras mama esta fuera- dije levantando con el brazo libre la mecedora, para dejarla a mi vista, la recosté con cuidado, uní los cinturones y la encendí para que se moviera de un lado a otro- te portaras bien mientras mami prepara la comida- dije y ella respondió con un gran grito y risitas- por supuesto que sí, mi princesa siempre se porta bien- le di un sonoro beso y me metí a la cocina- no te diviertas tanto sin mi he- le grite de la cocina, causando más risas. Definitivamente ella y Camila son las dueñas de mi vida, sonreí y comencé a sacar las cosas que necesitaría del mueble y del refrigerador, abroche el delantal y me puse a armar la lasaña.

Habían pasado ya un par de horas y yo me encontraba en el sofá con lía, quien tenía todo mi pecho con baba. Cuando sentí el horno, recosté a lía en el sofá y puse cojines a su alrededor para que no se fuera a caer. Tome el guante y saque la fuente para ponerla sobre la tabla de madera, me voltee cuando escuche la puerta y sonreí al ver entrar a mila, pero deje de hacerlo al ver sus ojos rojos y su rostro triste, me quite el guante y corrí a ella para saber qué es lo que había pasado, pero ella se me adelanto aferrándose a mi torso

-que ocurre mi amor, porque vienes con esa carita- sentí como su pequeño cuerpo comenzó a temblar, estaba llorando- camz, por favor mi amor dime que pasa, me estas asustando- murmure acariciando su cabello, se alejó de mí y quito sus lágrimas sonriendo luego

-nada, nada, ha sido solo un susto y cuando vi a Emi solo me emocione, no me hagas caso- fruncí el ceño y entrecerré los ojos, está mintiendo

-estas segura camz, no parece que fuera solo eso. sabes que puedes hablar lo que sea conmigo y más si es sobre tu salud amor- dije tomando su rostro, esta puso sus manos sobre las mías y sonrio

Dama de Compañia; Carmen (en Edición) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora