Capítulo 10

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Milk miraba desde su cama como el sol se ocultaba y se preguntó ¿Que estarán haciendo ahora mis niños? ¿Goku quemará la casa intentando hacer la cena?
Se rio al pensarlo, su esposo no era un experto en cuando a las artes culinarias.

Su risa paró y se convirtió en un quejido. Deseaba salir de ese sitio, le aburría y se sentía inútil.

Sus oscuros ojos se posaron sobre la camisa que estaba ligeramente desplegada sobre la silla. Desde ahí se podían contemplar las maravillosas letras hechas a mano.
Realmente se sorprendió al recibir el regalo, no se lo imaginaba y aún no lo asimilaba del todo, pero su corazón se llenaba de ternura cada vez que lo miraba.

Al verlo tampoco podía evitar tener un poco de miedo; desde que perdió a su marido por tantos años siempre pesaba sobre ella el presentimiento de que algo malo les iba a suceder, de que volverían a llevarse a sus hombrecitos otra vez y eso... Eso hacía que entrara en pánico.

Viendo la luna y recordando lo del el día anterior,  se quedó dormida.
Debía descubrir quienes eran los que la habían atracado y porqué se había vuelto tan débil.

                         [......]

—¿Qué es esto?— miraba confuso el plato de carne ubicado delante de él.

—Una especie de estofado—el pequeño asintió y, ansioso, empezó a comer como si nunca lo hubiera hecho. 

Goku no se quedó atrás, tiró el delantal rosa pastel con estampado floral en un rincón y sumergió su cara en el plato. No era la maravillosa comida de su esposa, pero era comida.

—¡Papá! ¡Que desastre has hecho!—los dos rieron.

—Si, si tú madre estuviera aquí yo ahora mismo estaría muerto—volvieron a reír, pero esta vez cuándo se detuvieron Goku fijó su vista en la cocina y se perdió en ella. La imaginó enojada , revoloteando por todas partes mientras hablaba y... Sintió un pinchazo en el pecho.

—¿Papá estás bien?—su hijo tiró de la tela de su pantalón preocupado por su extraña actitud, no era normal que se callara así de golpe.

—Si, vamos a limpiar—dijo moviendo su cabeza de lado a lado intentado volver a centrarse.

Cuando terminaron se sentaron fuera, cerca de un pequeño árbol ubicado al lado de la casa. Goku desvió su vista al cielo estrellado y Goten a él.

—Papá—lo nombró posando sus manitas en la enorme pierna de su padre. Este lo miró.

—Quería saber......—apretó con sus deditos la tela— mamá es la humana más fuerte del mundo, ¿Verdad?—Goku se sorprendió por la pregunta, u hijo lo había pillado de imprevisto.

—¿A qué viene eso?

—Solo quería saber...... Y.... Si lo es....¡¿Por qué no ha podido con los que la golpearon?!—esta vez se levantó quedando más cerca del rostro de su padre. Este lo miró completamente sorprendido. En realidad él también se lo preguntaba.

—Goten— puso una sonrisa en su rostro y le revolvió el pelo—no siempre se pueden ganar las peleas.

—¡Pero mamá puede! ¿Y quienes eran? ¡Me vengaré!

—¡Goten!—dijo esta vez enderezando su espalda y cambiando su semblante a uno serio. El pequeño al verlo así se encogió, Goku suspiró— no le des más vueltas y vamos a dormir— su pequeña copia lo miró y después de hacer un puchero asintió.

                          [......]

No prestaba atención a lo que le decían, solo oía que volvía a casa.

Simples palabras «Gochi» [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora