❝She changed everything❞
Katherine Blair es una doctora especialista en Oncología y enfermedades infecciosas que llega al hospital Princenton-Plainsboro para unirse al equipo de diagnóstico del famoso Dr. House.
Su trabajo es diagnosticar, aunque pu...
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—Bueno, ustedes vayan a hacer una radiografía de pulmones para comprobar que todo esta bien —House dijo, dirigiéndose a su equipo—. Yo me encargare de ella por ahora —agregó, mirando fijamente a Blair.
Su equipo partió un poco dudoso, dejándolos solos.
House la miro con interés, y se sentó. Ella se quedo ahí de pie, esperando a que le dijera algo.
—Y bien, hable —House le dijo sin dirigirle la mirada, la cual ahora tenía en los expedientes de su nuevo paciente.
—Bueno, me llamo Katherine Blair y necesito que sea más específico con lo que quiere saber —le respondió con una pizca de sarcasmo en sus palabras que era encantador apesar de su hostilidad. Calculado.
—Cuenteme su historia, Blair —aclaró House sonriendo de forma suspicaz.
—Bueno, entre a estudiar medicina a los ... —comenzó a contarle, aburrida, como si se tratara de un tedioso proceso de rutina, un discurso ensayado que había repetido mil veces ya, pero él la interrumpió.
—No, no —negó con la cabeza de forma exagerada—, no quiero escuchar historias aburridas de porqué se convirtió en doctora.
Ella sonrió, medio aliviada, casi interesada.
—¿Que quiere saber entonces? —preguntó.
—Tu pasado oscuro, tus secretos, tu historial criminal —dijo fingiendo una voz siniestra y le guiñó el ojo—. Tu me entiendes.
—Debería revisar mi historial en vez de preguntármelo —le dijo con el mismo tono de voz—. Para eso existen los archivos ¿no?
Él sonrió, negando con la cabeza como si le hablara a un niño pequeño (aunque él parecía uno), y comenzó a caminar hacia su escritorio.
—Tsk, así no es divertido —afirmó, observándola de pies a cabeza una vez que se volteó.
Ella se encogió de hombros con las manos en los bolsillos al tiempo que le seguía.
—Divertido pero poco efectivo. Mentiré.
Él se sentó y sonrió, esa especie de sonrisa que demostraba genuina astucia. Claramente no esperaba esa respuesta, pero le gustó.
—No sería humana si no lo hiciera, Blair.
La rubia se acomodó el cabello, analizando a House con detenimiento de la misma forma que él a ella.
—Ya veremos de lo que eres capaz— dijo House finalmente.
Ella asintió.
—Como usted diga, doctor House —sonrió
Nadie puede seguirle el paso al doctor House, pero esta mujer da buenos reveses y le respondió sin parpadear. Gracias, doctora Cuddy. Esto podría ser más divertido de lo que pensó. O al menos definitivamente más divertido que su caso actual.