Capítulo VII.

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Lo primero en lo que el joven se fijó al despertar en la cama del hospital, era el encerado bigote del señor que estaba frente a el, mismo que le dijo:

- Descansa muchacho, no te preocupes, fue un duro golpe, pero tienes una cabeza aún más dura...

Ya verás, cuando estés mejor tendré una propuesta para ti.

Palabras que Nicolás, con un ligero parpadeo opto por aceptar...

Teodorick Wrifelt benefactor del orfanato de la ciudad, era un hombre acaudalado quien había cimentado su fortuna a base de trabajo duro, para él -"te esfuerzas o pereces"- era su incuestionable lema.

Así, cuando Nicolás se recuperó y vio por primera vez la enorme mansión de los Wrifelt, pensó:

-Si debo limpiar este castillo, necesitaré esta y la otra vida-, más aun así pregunto: -¿Por dónde quiere que empiece? –

A lo que Wrifelt respondió –Tranquilo, primero lo primero, vamos a establecer las reglas del juego:

Muchacho, te he investigado y tienes potencial, lo veo en tu mirada, por ello, si me lo permites,  pienso convertirte en mi ayudante, pagando tus estudios de colegio y universidad a distancia, de ese modo no serás otro don nadie y quizá cuando crezcas, me podrás ayudar en alguna de mis empresas, después de todo es el compromiso de quien está arriba ayudar a los que nos miran desde abajo [Noblesse oblige].

-¿Entonces estás de acuerdo?

Propuesta a la Nicolás sonrió y respondió: -¡Si señor!

Mientras Wrifelt replico: -Bien, desde ahora estarás a mi cargo, así que llámame "Don Teodorick."

Uno tras otro los días pasaron y el protagonista de esta historia fue conociendo que al viejo Wrifelt, lo había abandonado hace mucho tiempo su esposa, dejándolo con sus dos hijas, Isabel y María. Esto lo supo un día de Octubre, cuando don Teodorick, se había encerrado en su estudio acompañado de una botella de ron, sólo para celebrar la fecha...

El hombre mayor, después de escuchar una y otra vez la insistente llamada de Nicolás en la puerta, le permitió entrar, diciéndole que se sentara. Así, entre copas (aunque en realidad el joven no bebió ni una gota, solo sostuvo un vaso vacío, ya que a Wrifelt le molestaba sobremanera ver a los jóvenes beber), le revelo como su esposa le había dicho: -"Te abandono a ti y a tu miseria"- pues en aquel entonces, Wrifelt solo era otro empleado del puerto y su salario era muy bajo.

-Desde entonces trabajé muy, muy duro, para pagar una niñera para mis hijas y al ser consciente de mi falta de conocimiento, me instruí por mi cuenta en la biblioteca del pueblo, de modo que a base de esfuerzo y aprender de mis errores, fui ascendiendo hasta convertirme como bien sabes, en dueño mayoritario del puerto de mercancías contiguo a esta ciudad. -dijo el anciano, mientras levantaba la botella, para beberse el amargo veneno y proseguir.

Tú no debes beber- decía-

-Pero tienes que volverte fuerte Nicolás, debes aprender la diferencia entre ser bueno y ser un pendejo, de lo contrario la marea te tragará. Si muchacho, aun me veo allí frente al muelle, junto a mis hijas, armado sólo de mi voluntad:


Escribo una señal en esas estrellas.
Oh nena, añoro el día en que al fin te vea.
Pero mientras tanto rodaré por las veredas,
dando pelea para no a ser otra alma en pena.

El mundo no es del más fuerte sino del capaz
de adaptarse a las circunstancias que vengan.
No es ser más rápido sino hacer bien las cosas,
madurar es poder interpretar cada día más...


Tan sólo un poco más....
Despertar es otra oportunidad
para tomar las riendas y volver a empezar...

Unos pocos nacieron con "gracia" y habilidad,
yo soy de los muchos que nos ha tocado luchar,
pues sólo la fe y la constancia te llevan a la cima...

Avanzaré un paso más...


Un mensaje encapsulado lanzo al mar.
Oh, es verdad, ansío algo de aquella eternidad.
Pero hasta ese deja vú, moveré mis piezas
navegando siempre por más de una estrategia.

Si te quejas de que es una mierda esta realidad,
deja de echarle basura y empieza a cambiar.
Por actos y consecuencias al hombre se juzga,
no seas simple apariencia y vive ahora...


El tiempo ha llegado ya...
Fabricaré mi oportunidad,
para las heridas relegar e ir por todas...

Cree en ti si quieres que alguien te siga,
porque la fe te levantará cada día,
sin importar el fango o la cornisa...

Y avanzaré un paso más...
Tan sólo un poco más....


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Nombre del Poema Lírico: Solo Un Paso Más....

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IKRÄTHA:  Cuentos de Soledad -Trygdall-Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora