Capítulo VI

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Río Nilo...

Mi padre nos llevó a mí y a mis hermanos al Nilo, para despejarnos un poco. Falta poco para que concluyan las cosechas y tendríamos una gran fiesta.
Mi madre y padre estaban sentados debajo de una gran carpa, hablando y besándose, que tiernos...
Yo estaba sentada a orillas del Nilo, dejando que las heladas aguas del río tocarán mis piernas... Sentir al Nilo me hacia sentir feliz y relajada.
Mis demás hermanos estaban, hablando, entrenando, jugando, otros estaban observando el paisaje, etc.
Note que Dakarai estaba alejado de los demás, recostado en una palmera en la sombra.

Me aserque hasta él...

-Hola Dakarai... -lo saludé, él no dijo nada, solo abrió sus ojos y los volvió a cerrar- ¿¿Quieres venir...?? Vamos a entrar al Nilo, jugaremos un rato ¿¿Vienes...??

-Dejame solo... -me dijo como siempre, serio y frío, yo no le di importancia y fui con mis demás hermanos-

Dakarai...

Pensaran que soy un chico serio y frío con mis hermanos, pero los quiero a todos, aunque mi madre siempre me diga que no son nada más que unos bastardos. En realidad, yo soy el bastardo de todos...

Conjuego con algunos de mis hermanos, solo con algunos, no me llevo nada bien con Mensah, ya que se nota que él siente algo por Titi...
Eso me deja celos ¿¿Por qué...?? No lo sé, pero no es nada bueno sentir esto por ella.

Vi como Bek tomaba a Nefertiti en sus brazos y la metía al Nilo, ella grito al sentir las heladas agua en su cuerpo, eso causó risa en mí.
Pero esa sonrisa se borró cuando vi como Mensah la tomaba en sus brazos y la alzaba para dar un giro con ella y caer ambos.

Mensah... Ese maldito, se cree mucha cosa, lo odio tanto pero... Debo pensar en otra cosa.
Vi a mí padre y a su espasa, note que él era mucho más feliz con la reina Meritamón que con mí madre ¿¿Yo también podría ser feliz como él... Con una joven... Casarme y tener hijos?? Tal vez no, porque yo no creo en el amor... Y si algún día me caso, me casare pero a la fuerza.

Me saco de mis pensamientos cuando sentí como un baldazo de agua fría me caía encima mío.
Note que él que me había tirado un balde de agua era mi hermano Bek...

-¡¡BEK... JURÓ QUE TE DESTRUIRÉ!! -le grite a mi hermano sacándolo a correr, logré atraparlo y ambos caímos al Nilo-

-¡¡Ya Necesitabas Un Baño Dakarai!! -dijo él tratando de salir de las manos de su hermano- ¡¡Olías Peor Que Un Coyote!!

Vi como Nefertiti se reía con mis demás hermanos. No pude aguantar y largué solo una risa... Me reí con mis demás hermanos, pero más me reía con Titi, es tan hermosa...

Nefertiti...

Después de unos minutos, volvimos al palacio, estaba en mis aposentos, observándome en gran espejo de mi pared, note como mi dama llegaba...

-Señora... Su hermano llegó -dijo Nubia haciendo una reverencia-

-¿¿Hermano... Cual de todos?? -le pregunté terminando de hacerme una coleta-

-Su hermano, el príncipe Dakarai... -dijo, yo asentí dándole la orden de que lo dejara entrar-

Era raro de que Dakarai llegará a mis aposentos. De seguro a de necesitar que le haga un favor como siempre, como ‘Nefertiti, ayúdame a que a la noche valla a la casa de Senet’ o ‘Nefertiti, dame un poco de tú dinero’... Es más probable...

Dakarai entro por las puertas, cambiado por su traje azul... Camino hasta quedar frente mío, me llevaba como dos cabezas más, era alto como mis demás hermanos, yo ágatas le llegó a los hombros...

-¿¿Qué necesitas Dakarai...?? ¿¿Otro favor...?? -le pregunto sería, este solo sonrió-

-De echo, solo quería venir hablar con tigo... -quede boquiabierta al escuchar lo que escuche del- Estoy cansado de hablar con mis hermanos...

-Bien ¿¿De que quieres hablar...?? -le pregunté-

-No lo sé, de... ¿¿Cómo es que tienes damas tan lindas?? -observó a Nubia la cual se sonrojo, eso me dejó un tanto celosa-

-Si has venido aquí solo a ser preguntas estúpidas, te pediré que te vallas... -le dije sería-

-Bien, bien, vallamos encerio... -se aserco más a mí hasta quedar muy frente mío, tuvo que agacharse hasta poder ver mis ojos- Quiero que vengas con migo a la fiesta de la cosecha

-Yo, pensaba ir sola...-

-O vamos, serías el hazme reír de la fiesta... -dijo burlándose- Vamos, ven conmigo a la fiesta ¿¿Si??

-De acuerdo, iré con tigo... -él sonrió, tomo mi mano y dejo un beso en ella, al sentir los suaves y lisos labios de Dakarai en mi piel, hizo que un escalofrío corriera por mi cuerpo-

Él se fue, cuando las puertas se cerraron, suspiré... Mire a Nubia...

-Vete... -le dije, ella se fue-

Dioses de EgiptoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora