Capítulo 9: Reviviendo El Pasado

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-De todas maneras tenemos que ir a hablar con él, podría ser el hombre lobo, según nos han dicho tuvieron una pelea y eso le podría haber incitado a matarle.

-Lo sé, Dean…, que más da, vamos.

-¿Segura?

-Si, no creo que sepa quién soy así que no hay peligro.

Se miraron, Dean asintió de una manera un tanto graciosa y nos fuimos a hacerle una visita a Pete Buckster.

Vivía en una casa bastante bonita y en un barrio bueno, puede que él no fuera como su hermano. Llegamos, y como era invierno, ya casi había anochecido, cosa que no me hacía mucha gracia, pero no podía remediarlo de ninguna manera.

Tocamos a la puerta y un hombre gordo de mediana edad abrió la puerta:

-Buenas tardes, sentimos molestarle, somos los agentes Jones, Smith, y la agente Johnson.-Dijo Sam.

-¿Qué quieren?-Dijo un tanto borde, y sin dejar de mirarme.

Yo intentaba mantener la postura, aunque me escondía un poco detrás de Dean.

-Hemos oído que su hermano era el mejor amigo de la víctima, y que usted también lo conocía.

-Así es.

-¿Podemos pasar?-Preguntó Dean.

-Supongo.-Dijo apartándose un poco de la puerta para dejarnos pasar.

Nos sentamos en el sofá, yo entre los dos hermanos y él se sentó en el sillón de enfrente nuestra. La casa era mucho más bonita por fuera que por dentro. Dentro estaba muy desordenada, con ropa sucia por todas partes, y no olía demasiado bien. Es más, luego me fijé en que yo estaba sentada encima de unos calzoncillos enormes.

Los chicos disimularon un poco mejor que yo la cara de asco, aunque no demasiado y dijo Sam:

-¿Puedo utilizar el baño?

Yo ya sabía que lo que iba a hacer era inspeccionar la casa, pero no quería que se alejara ninguno de los dos por si acaso.

-Claro, subiendo las escaleras la puerta del fondo.

Sam le dio las gracias y se fue. Yo aproveché para moverme un poco y ver los calzoncillos en los que estaba sentada. Dean también los vio, y prácticamente puso la misma cara de asco que yo.

-Bien, ¿qué quieren?

-¿Qué relación tenía con la víctima?-Dijo Dean serio

-Éramos viejos conocidos, alguna vez nos veíamos por la calle o en el bar, pero nada más.

-Pensaba que eran amigos.

-No, él solo era amigo de mi hermano, a mi sinceramente me daba un poco de asco.

‘Irónico’ pensé.

-¿Cómo es que se llevaba también con su hermano estando en la cárcel?

-Bueno, siempre han sido muy cercanos, desde pequeños, y el hecho de que mi hermano esté en la cárcel no les detuvo. Se mandaban cartas a diario, y él iba a visitare siempre que podía.

-Lo siento, su hermano se ha debido de tomar muy mal la noticia.

-No lo sé, yo no he estado presente cuando se lo han dicho, y tampoco me importa.

Cada vez me caía peor, estaba en contra de todo el mundo, exactamente igual que su hermano.

-Vuestro compañero está tardando mucho.-Dijo cabreandose.

-Voy a ver si lo encuentro.-Dijo Dean levantándose del sofá.

Yo le eché una mirada de socorro y él solo me dijo que lo sentía con la boca.

Dean y tu (Una vida desconocida)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora