Lunes, 4 de junio del 2018.
- Gian... No sé qué decirte, perdona.
- Vamos, dilo de una puta vez. Lo necesito. Sabes que me lo merezco. -Un bufido salió de sus labios sin previo aviso. Su cabello estaba despeinado ante la frustración y sus uñas exageradamente mordidas.
- No. No te lo mereces, maldito cabeza hueca. Ya suficiente es el dolor que tienes de por vida con tu cargo de consciencia y estúpida y extraña razón para actuar como un hijo de puta sin corazón. -Los insultos salían sin cesar desde el parlante de su celular. Su corazón se iba ahuecando y sus sentimientos intentaban contenerse a no reaccionar mal.
- No lo merezco. No merezco a alguien así.
- Gian... Soy tu mejor amiga, y mi deber es hacerte entender por las malas el por qué de las cosas que te suceden y ser realista. -Silencio- Y mi verdad es, que siempre mereciste a alguien que te haga bien.
Los ojos color miel del joven que estaba siendo aconsejado, comenzaron a aguarse y a picar como si tuviese cuchillos en filo dentro de él.
- ... Pero si no es mutuo el trato, entonces, no mereces nada de esto.
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Tu poesía
KurzgeschichtenAdriel es un escritor frustrado que cree inalcanzable que algún día pueda llegar a dirigirle la palabra al chico tímido del salón. Su única salida en ese lío de sentimientos dispersos en su cabeza, es recurrir a los mensajes vía teléfono celular. O...
