Capítulo 22

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Llegamos a un hotel muy lujoso, estaba amaneciendo.

-¿Todo salio como estaba previsto? -un hombre muy elgante se acerco al auto.

-Si, señor Geoger.

-Has todo tal cual lo hemos previsto.

-Si señor -el se marchó.

Debe ser el jefe de los secuestradores. No podía seguir un minuto más ahí, tome a Clin y baje del auto. Corrí lo más que pude.

-¡Vuelve aquí! ¡Espera! -el hombre venía de tras mío. Logro alcanzarme, me echo en su hombro.

-¡Suelteme! ¡que me suelte le digo! -comencé a pegarle.

Entramos al hotel.

-Señoras y señores esta pequeña, es muy traviesa. -todos se rieron.

-No es chiste, me secuestraron en serio ¡bajeme!

Entramos a una habitación. Me bajo.

Habían dos señoras.

-Venga conmigo, por favor.

-¿A dónde me lleva?

Me llevaron a un baño enorme me trataban como una bebé, insistí en bañarme sola.

Nadie me creía que me habían secuestrado.

Me dieron un hermoso vestido, pero eso no me tranquilizaba.

-Hermosa, el señor Geoger estará satisfecho.

-¿Quien es George? Usted no lo conoce ¿verdad?

-No, es un señor de Londres.

-¡Londres! -no, tiene una apariencia  amable. Tengo que hacer algo.

Ya había anochecido, trate de bajar por la ventana usando las lianas que colgaban de ella, resvale y por poco caía, al llegar al suelo, el señor me atrapo y me encerró.

-Candy, me prometes que no te escaparás, no quiero encerrarte aquí.
No dije nada.

-Lo siento tendrás que quedarte aquí hasta mañana temprano.

-¿Porqué? ¿partiremos?

-Te diré a dónde si prometes no escaparte.

-jum, eso ya lo se.

-No me culpes a mi. El señor Geoger me encargo llevarte a toda costa.

Mañana me llevaran a Londres.

Alonso, debes creer que estoy rumbo a México, no quiero ir.

Alonso.
Eliza insistió en hacer una fiesta, no estaba de ánimos para ir y menos con ella. Pero la tía abuela me amenazó si no iba. Me toco ir y de paso bailar con Eliza.

-¿Alonso que te ocurre? ¿porque no bailas más alegremente?

-No quiero bailar.

-Debes hacerlo, la tía abuela dijo que fueras mi acompañante.

-No me siento bien.

-Debes bailar -me tomo a la fuerza.

-Eliza -comence a escuchar muchos murmullos y todos estaban amontonados en la puerta, así que me acerque.

-Señor Garcia -la señora Leagan se acerco a un hombre.

-No se como disculparme -el señor estaba tirado en el suelo.

-¿Qué paso? Hable señor Garcia.

-Candy, raptaron a Candy -el hombre lloraba -al escuchar eso sentí un gran bajón.

-¡Candy!

-Silencio, venga conmigo y cuenteme lo que paso, sigan bailando, por favor.

-la tía abuela se acercó...

-Quería venir a decírselo en seguida por eso viaje constantemente, día y noche -decía mientras tomaba su agua.

-¿Y usted no pudo hacer nada?

-No, lo siento, al llegar al cañon amarillo fue dónde aparecieron los secuestradores.

-Si la señorita Pony se entera sera un gran problema. Debemos rescatar a Candy de cualquier manera -por primera vez estaba de acuerdo con mi tía.

-Alan, Freddy debemos rescatarla nosotros.

-si

-No debemos perder tiempo.

Fuimos a la mansión a trer el auto de Alan y partimos al cañon amarillo

Vuelve a mi lado (CD9 y Candy) >Publicando<Donde viven las historias. Descúbrelo ahora