Salimos de ese horrible lugar y nos sentamos en una pequeña banca, me había quedado completamente callada hasta que el hablo.-No seas tonta, crees en esas cosas ¿no es cierto?
-No, pero.
-Ya no soy un niño, no voy asustarme por lo que pueda pasarme.
-Es verdad.
-¿Y ahora a dónde vamos?
-¡A un lugar muy alto!
-¿Muy alto?
-Cuando era pequeña y estaba triste solía treparme a un gran árbol, eso me quitaba toda la tristeza.
-Vamos Candy, me tomo de la mano y me llevo hasta lo más alto de una iglesia, me subí a la ventada.
-El viento despeja mis pensamientos.
-Candy -Alonso se puso a la par mía, y me mostró lo que nos quedaba de dinero.
-Nos queda poco dinero.
-Solo dos monedas, cada uno guardara una como recuerdo de este día. Elige Candy.
-Si -tome una. Como recuerdo de este día. Las campanas comenzaron a sonar haciéndome dar un brinco y abrazar a Alonso.
Era hermoso estar así con él, mientras contemplábamos el hermosos atardecer.
Al final nos encontraron y nos llevavan a la mansión.
-Hemos pasado un día hermoso, Candy.
-Tan hermoso que ha sido el día más feliz de mi vida -juntamos nuestras monedas. De algo estaba segura jamás iba a desprenderme de esa moneda, tampoco podía olvidar las cartas.
Al llegar nos llevaron directamente con la tía abuela, nos dijo todo lo que habíamos echo, al parecer le informaron todo, Alonso comenzó a sentirse mal, Dorothy lo ayudó a llevarlo a su cuarto.
-Soy culpable de esto, le duele la cabeza por mi culpa.
-No te aflijas Candy, el no esta tan mal -entre al cuarto, el estaba acostado, pero al verme comenzó a levantarse -no, quedate en cama.
-Estaba fingiendo.
-¿Fingiendo? Era una mentira.
-Si no hacía así, su sermón no terminaba nunca.
-Oh, Alonso.-Lo que pasa es que no me gusta que siempre estén retandote.
-Me acostumbrare.
-La tía abuela no te conoce muy bien, por eso te mira con desconfianza.
-Yo me porte mal con ella.
-No solo es ella, también Eliza y Neal te conocen poco.
-Pero tu me conoces muy bien y eso es suficiente para mi -el se volteó a ver las rosas.
-Si todavia viviera mi madre.
-¿Tu madre, Alonso?
-Estoy seguro, que ella te hubiera querido mucho.
-Debe a ver sido muy buena.
-Amaba las rosas. Si no la miraba iba al jardín, siempre estaba allí. Ese día las rosas habían caído antes y presenti que ella se iba a ir muy lejos. Ese día ella me abrazo porque yo estaba muy asustado, tendría como tres años. Le pregunte si las rosas iban a morir y ella me dijo: Las rosas son bellas porque se desojan crecen y caen, crecen y caen y viven para siempre.
Le pregunte si ella viviria para siempre y me contestó: Si yo muero vivire para siempre en tu memoria.
-Poco tiempo después de eso, mamá murió. Ahora me doy cuenta de lo que me dijo ella antes de morir.-Ella siempre va a vivir en tu memoria. Alonso.
-Si, esta más linda que nunca y vive para siempre.
-Por eso te gustan las rosas.
-Cultivo las que mamá cultivaba con todo su amor, Candy.-¿Qué?
-Si muriera.
-No, no digas eso -lo abracé.
-Dije si muriera.
Al dormir se me repetía una y otra vez la misma pesadilla, una rosa cayendo al suelo. Alonso alejándose.
Al despertarme note como soplaba el viento, vi al jardín y toda las rosas se estaban cayendo, y el viendo se las llevaba.
Cada vez temía más por Alonso, si le llegara a pasar algo no lo soportaría.
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Vuelve a mi lado (CD9 y Candy) >Publicando<
FanfictionEs la adaptación de Candy Candy, con cambios en algunos capítulos. Y un mejor final... Candy Candy es un manga japonés escrito e ilustrado por Kyōko Mizuki y Yumiko Igarashi. Saliendo en 1975 Fue adaptada en una serié de anime por Toei Animation e...