[Nagisa]
- ¿En-enfrentarme a ti?- pregunte extrañado, no entiendo nada, no sé siquiera donde estoy, o quien es ella, sin embargo siento en su hablar que tiene un rotundo odio hacía a mi.
-¡¿tan idiota eres?! claro que pelearas conmigo-. dijo con seguridad mientras quita los amarres en mis muñecas con un cuchillo que luego aventó al otro lado de la habitación, lado opuesto al que nos encontrábamos.
-¿Qué obtendre yo de esto?- mientras sobaba suavemente mis muñecas, veía como se acomodaba repetidas veces el cabello, esta nerviosa, o quizas... ¿esperaba este momento?
-Así que si tienes un lado codicioso, bueno sabras quien te tiene aquí-.dijo acercándose a mi rápidamente.
Mi plan es no golpearla así evitare hacerle daño y sabré donde estoy, sin previo aviso se fue contra mi, su fuerza era poca, y sus movimientos lentos, después de esquivar unos cuantos de sus golpes se dio cuenta que no tenia el más mínimo deseo de pelear, esto la enfado.
-¿Tan poca cosa me consideras, maldito?- No respondí, me proporcinó un golpe en la mejilla que no pude evitar, sin embargo no lo suficientemente fuerte como para poner en practica mi entrenamiento.
-No puedes pelear contra una chica, pero si vestirte con una, creo que sigues siendo la misma puta cobarde de la secundaria kunugigaoka-. aseguró mientras me veía, burlandose, en ese momento desee tanto poder tener la oportunidad de matarla. Y agradecí tenerla ahora.
Se acercó a mi, tomó mi rostro con una mano sitiendose victoriosa al no ver ningun tipo de emoción en mi rostro, cuando la tenía lo suficientemente cerca, tome su cuello a tal punto que la hice arrodillarse ante mí, para luego patearla en el abdomen. -¿por qué no dejas de hablar y te defiendes de una vez?- solte, para luego ir tras ella.
soltó un chiflido y 2 hombres entraron a la habitación y se pusieron frente a ella, eran los mismos que atacaron a mi padre y a mi, trone mi cuello y me dispuse a enfrentarlos, -De a aquí no salen vivos-. susurre entre dientes.
Puse en practica todo lo que karasuma me enseño, y sin escuchar razónes solo podía oír en mi mente "no tengas piedad" comencé a patear fuertemente sus rostros y soltarme de sus agarres tomando ventaja de ellos, viendo sus movimientos, detectando sus debilidades y sobre todo con un objetivo, matarlos a ambos.
Empezaba a cansarme, mi respiración se hacía agitada, mi herida se estaba forzando, gotas de sangre se alcanzan a apreciar que salen de mi ropa y apenas unos cuantos golpes míos habían recibido, mientras la chica detras de ellos solo daba ordenes provocándome unas ganas interminables de enterrarle un cuchillo en el vientre. "cuchillo" de pronto recorde el cuchillo de hace unos momentos, ella lo arrojo un tanto lejos de mí, pero se que si corro lo alcanzare, pero ¿comó lograre llegar a el?, tengo que actuar rápido.
-¿quieren tenerme? Vengan por mí. dije levantando mis manos y cerrando mis ojos, sentía las vibraciones de sus pasos corriendo hacía mí, uno se adelanto al otro, error. estampe mi puño contra su cara con toda mi fuerza provocándole un desequilibrio haciendolo caer encima del cuerpo de su compañero, corrí lo más rápido que podía, la herida comenzaba a ejercer un dolor punzante en mí, tome el cuchillo y se lo encaje en el cuello a uno, para después matar al otro sin siquiera esperar unos segundos, me sente en sus cuerpos mientras respiraba agitadamente, trataba de recuperar el aliento y sobretodo mis energías, esta vez el error fue mió, baje la guardía, esa chica pateó mi herida haciendome sangrar, grite de dolor, cuando de pronto entró un chico y me tomó del cabello tirando de el hacía atrás.
-Tranquilo, pronto trataremos tu herida. dijo la chica con desagrado, no podía ver el rostro de la persona detras de mí, seguía sin decir palabra alguna. -solo te dire que todo esto se lo puedes agradecer a tu noviecito-. agregó la chica sacando un especie de trapo de su bolsillo.
Sabía perfectamente lo que me harían, haran que me duerma nuevamente, antes de poder moverme el chico tomo mis manos y las amarro de nuevo esta vez más fuerte que la anterior, mis piernas no son capaces de moverse sin provocarme un fuerte dolor en mi costado considerando la posición en la que estoy.
-Todo listo, señor Akabane-. le aseguro al chico de detras mió, quien pusó el trozo de tela en mi naríz,haciendo caer mi cabeza al suelo haciendo otra vez que me sea imposible mirar su rostro. Mis manos temblaban, ¿karma es el que se encuentra atrás de mí?
-¿ka-karma?- fue lo ultimo que pude decir antes de quedarme dormido.
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caricias adictivas
FanfictionNagisa Shiota es un joven que a sido expulsado de su instituto, detrás de esa hermosa y tierna cara se encuentra un gran manipulador de mente fría, ¿será capas karma de poder abrir el corazón del joven Shiota?
