AUNQUE ME CUESTE LA VIDA

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Muchos pero muchos kilómetros al Norte, cerca del fin del mundo o si no desde ahí se podía ver, era un lugar, donde el aroma a pútrido dejaba sin aliento, las paredes de esa celda mohosa y obscura no dejaban que Mila pudiese enfocar bien cuando despertó.

 Las náuseas invadían sus sentidos, y cayó de esa cama sucia para vomitar en el piso, comenzaba a acostumbrarse al aroma de ese lugar, con su antebrazo logró tapar su nariz y aun así no soportaba ese hedor.

Se acercó a los barrotes de esa celda, y solo podía ver más de esas mismas algunas con cuerpos moribundos en ellas en plena descomposición, otros atados con grilletes a punto de morir de hambre o sed, no lo sabía. El miedo comenzó a nublarle el juicio y sus gritos no se dejaron esperar.

-¡AUXILIO! ¡ESTO ES UN ERROR SAQUENME DE AQUÍ!- dijo y empezó a llorar de miedo.

-¡Vaya! ¡Vaya! Pero miren quien despertó- dijo una tenebrosa voz que parecía venir del fondo de ese lugar aunque por más que quiso enfocar no podía ver más allá.

-¿Quién eres y qué hago aquí? -Con temor e escuchar la respuesta dijo sin más.

-Tú sabes quién soy Mila, y lo sabes porque YO (recalcando el YO) fui el que mandó a tus queridísimos papis al otro mundo, y más bien te hice un favor he, el rey era demasiado arrogante, presumiéndote todo el tiempo, que tu don esto, que tu don aquello, bla bla bla. Por eso fue que llegue a ti, su boca era más grande que su ego.

-¡MALDITO MONSTRUO TU MATASTE A MIS PADRES, TU DESTRUISTE MI REINO, MI VIDA, MI FAMILIA!

-¡NO!- gritó Abrahaxas, saliendo de las penumbras que lo acogían.- ¡TU MALDITA FAMILIA ACABÓ CON LO QUE POR DERECHO ES MIO! Me han tenido buscando este momento en que al fin el DON y yo seremos uno, siempre trayéndome como idiota buscando siempre quien sería el elegido, y adivina que Mila, ¿Acaso no se ha dado cuenta Ud. Mi Lady...¿Que estamos atados el uno al otro? Siempre estaremos unidos.

-Eres un monstruo, un maldito monstruo, ¿y qué esperas de mí?, que vas a hacer conmigo.

-Aun no es el momento, pronto la luna se llenará en su esplendor, ahí beberé cada gota de tu deliciosa sangre-dijo tocando con sus uñas largas sus labios partidos- Y tu DON será solo mío, tu serás mi servidora para toda tu vida, pero... si eres buena te hare mi reina y juntos reinaremos la tierra.

-Primero muerta, que reinar con un ser despreciable como tú.

-mmm no... esa no es una opción, aunque sería tentador debo aceptar eso de torturarte, hacerte sufrir, cortar tu cuerpo en pedacitos, jajaja- Rió más bien para sí, por sus ocurrencias. -Pero no me servirías de nada si mueres, tu sangre debo beberla de tu cuerpo en vida. Así que no... definitivamente no es una opción.- dijo y sin más con una sonrisa diabólica salió de ahí, caminando a paso rápido.

Donde estas Hans, ven por mí por favor te necesito. O más bien... te necesitamos.

...

Muchos kilómetros al sur.

-¡RAB!- grito el rey Hans desde la estancia del castillo.

-Dígame excelencia.-dijo algo agitado por venir corriendo

-¿ya tienes la ubicación de la reina?- dijo con los dedos en las sienes intentando calmar el dolor de cabeza.

-Ya su excelencia y debo admitir que lo que vi, lo pondrá peor de lo que está ahora.

Hans volteo con el ceño fruncido.

-Acaso crees que estoy para estos juegos. Dime donde está, como esta, que fue lo que viste- dijo mientras tomaba sus brazos y lo agito un par de veces en señal de desesperación.- discúlpame Rab, no soporto esto, dime de una vez.

-Su excelencia, al norte de esta ubicación, encontrara un lugar donde se unen las montañas, corra hacia el norte su majestad, y no tarde, la luna llena esta por ponerse en su esplendor y debe llegar antes que eso.

-¿Por qué dices eso?- dijo con temor a la respuesta.

-Abrahaxas la tiene su majestad, y en luna llena el deberá beber su sangre con ella en vida, beberá mas que su sangre, beberá su descendencia.

-No entiendo, de que hablas.

-La reina Mila está esperando su primogénito Mi Señor- Dijo con la mirada baja.

Hans solo llevo sus manos al rostro y lloró, lloró como un niño, no quería perderla, no quería perderlos, debía salir corriendo a salvarlos antes que fuese demasiado tarde para ella, o peor aún para la humanidad completa.

ATADA A TI ...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora