Ochaco abría lentamente sus ojos. Su entorno era de lo más borroso puesto a que su visión lentamente se recuperaba. Miró a todas partes y se percató de que se encontraba en una habitación en su mayoría de color blanco.
Intentó levantarse de la cama en donde estaba acostada pero un fuerte dolor en su espalda y parte de las piernas se lo impidieron.
Además de que tenía una intravenosa clavada en su brazo por la cuál seguramente le suministraban sus medicamentos.
—"¿Qué pasó?" —Se preguntó a si misma. —"Lo último que recuerdo fue...".
Y cómo un destello de luz, recordó rápidamente su pelea con Toga. Se llevó la mano a la parte de su estómago en donde había recibido la mortal puñalada.
—Agh... —Se lamentó ella por el dolor.
Estaba vendada del estomago y combinado con los demás dolores, su estado era deprimente y sin mencionar que le dolía todo.
—Creo que la regue jeje... —Rio con melancolía.
Desvío la mirada a un lado y se sorprendió un montón. Al lado de la cama, sentado en una silla, dormido con los brazos cruzados y en una posición un tanto incómoda se encontraba...
—¿Deku-Kun? —Se preguntó.
Se talló los ojos para ver que no era una alucinación. En efecto, él estaba allí. Parecía que paso allí toda la noche, solo por ella.
—S-se preocupa por mi... —No sabia como por que estaba botando lágrimas de felicidad.
Pero ya no le importaba si falló en su intento de detener a esa chica, lo único que le importaba era qué su amigo estaba allí con ella.
Si, seguramente le dirá algo que la hara sentir mejor con ella misma y que le levantará los ánimos, cómo ningún otro podría hacerlo.
—Deku-Kun —lo llamó.
El peliverde se removió un poco. Ella sonrió por lo tierno que se miraba mientras dormía. Se estiró un poco, evitando que le dolieran las heridas y tocó la cara de Izuku con uno de sus dedos.
—¡Iiiiiiik! —Se sobresaltó de repente.
El chico cayó hacía adelante, quedando con su cabeza acostada sobre las piernas de la chica.
Uraraka volteó a ver a todas partes, estaba un tanto alarmada y nerviosa por la vergonzosa situación en la que se encontraba. Pero al ver al chico tan cómodo, no tuvo de otra que aguantarse un poco.
Lo observó dormir por unos minutos hasta que acercó su mano inconscientemente a la cabeza del bello durmiente y la empezó a acariciar cómo si fuera su mascota.
—Se que esto este mal... Pero es un tanto divertido —continuó acariciando la cabeza del chico por un rato más, hasta que sin darse cuenta aumentó la intensidad de las caricias y este abrió los ojos de golpe.
Los ojos verdes del chico voltearon hacia arriba encontrándose con unos ojos color café. Ambos se observaban fijamente por unos segundos hasta que poco a poco sus rostros se empezaron a poner rojos por la vergüenza.
—¡AAAAAAHHH! —Gritaron al unísono.
El chico se levantó de la cama y se cubrió el rostro con sus manos.
—¡Uraraka-San, yo... —Intentó disculparse.
—¡No, Deku-Kun déjame explicarte-¡Ay! —Al parecer se le había olvidado lo frágil que estaba. Ya que intentó levantarse de la cama para disculparse con Deku.
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Mi Chico Favorito.
FanficDeku se encuentra en un especie de dilema amoroso o algo así, en el cuál intentará decidir quien es el amor de su vida, aunque las contendientes no se la pondrán fácil por así decirlo. Mientras Jirou sabrá de antemano que la violencia y el abuso no...
