Capítulo 8.

16 2 1
                                    

LA MAÑANA SIGUIENTE (P.2)

Obscuridad y más obscuridad, no sé en donde estoy, no sé ni quién soy.

- ¡HOLA! ¿HAY ALGUIEN AQUÍ? – Grite, esperando que alguien respondiera a mi llamado.

De repente unas imágenes pasan como si fuera una película, en ella se observaba a una chica en el suelo con un teléfono en la mano. Comencé a recordar todo otra vez.

Era ella, era mi amada Alicia, y las imágenes son de aquel día donde la tragedia paso, ella en el suelo terminado la llamada que me hizo, el charco de sangre que permanecía bajo su cuerpo, mis lágrimas, los gritos, sus palabras

- ¡NO! ¡NO OTRA VEZ! ¡YA NO PUEDO MAS! – Grite con desesperación, a punto de llorar. – ¡Ya no puedo más! ¡Quiero seguir con mi vida! ¡Lo siento, pero no pude hacer nada! ¡Sé que fue mi culpa, pero no pude hacer nada! ¡Lo siento, lo siento, perdóname amor mío, perdóname! – Dije, mi voz con cada palabra que emitía se debilitaba más. Ya no podía con los recuerdos.

El suelo comenzó a moverse, las imágenes se detuvieron, no sé que paso a continuación, de lo que estoy consiente es de que vi a una hermosa mujer a mi lado, creo que su rostro me es familiar.

POV CAMILA.

Cuando me encontraba a unas cuantas cuadras de mi casa, recordé que mi teléfono lo había dejado en la recamara de aquella chica. Le pedí al taxista que diera la vuelta y se regresara a la casa de aquella dama.

Sali del auto, escuche algunos ruidos, eran gritos, toque la puerta, pero nadie respondió a mi llamado, con demasiada desesperación, comencé a buscar una entrada, encontré una ventana, la rompí con una piedra y entre.

- ¡SEÑORITA! ¿DÓNDE ESTA? – Grite desesperadamente. Subí las escaleras corriendo, abrí la puerta de su cuarto, ella estaba en un rincón, llorando y susurrando, se veía aterrada, su habitación era un desastre. Tomé a la hermosa dama de los hombros y comencé a sacudirla.

- ¡Señorita responda! ¿Esta usted bien? – Dije con desesperación y terror.

Después de sacudir el cuerpo de aquella dama unos minutos, ella reacciono, abrió sus hermosos ojos color esmeralda, no solo era el color lo que me llamaba la atención, sino también lo expresivos que son, me causaban una extraña sensación de paz, pero esta vez no estaba esa sensación, en vez de ella se encontraba una de terror, angustia y desesperación. Ver sus ojos me dio una sensación de tristeza.

- ¿Alicia eres tú? – Pregunto ella.

¿Alicia? ¿Quién es Alicia?

-Lamento informarle que no soy Alicia, me llamo Camila, no sé si me recuerde. – Dije.

Escuche que la puerta de abajo se abría, niños y muchos gritos, una mujer comenzó a hablar, la voz me es familiar.

- ¡LAUREN! ¡LLEGAMOS! – Dijo aquella voz.

No sabia que hacer ¿Qué tal si era casada? ¿Qué tal si era su mujer y sus hijos? En que maldito problema me vine a meter, que voy a hacer

Se escucharon pasos, alguien subía las escaleras, de repente la puerta se abrió, demonios ¿Qué voy a hacer?

Veo una silueta, pero no logro distinguir quién es, si es niño, si es niña, o la esposa de la dama que está en mis brazos.

NOTA:

hola, se que es muy poco, pero bueno, lamento la ausencia y espero traer otro capitulo pronto, sin mas me voy.

Nos leemos pronto.

sentimental confidenceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora