— Hija, es hora de levantarse mi amor— escucho la voz de mi papá del otro lado de la puerta de mi habitación.
— Cinco minutos más por favor— digo frotándome los ojos con los puños de mis manos.
— Toma el tiempo que quieras, solamente no quiero que andes apurada y estresada por llegar tarde a la escuela, recuerda que hoy tienes paseo— dicho eso, mi padre continuó caminando por el pasillo.
— ¡El paseo!— digo levantándome de una buena vez de mi cama— ¡Amber, Amber!, ¡despierta!, tenemos el paseo, ¡no me acordaba!— la muevo una y otra vez con mis manos.
— ¿¡Qué pasó?!— abre los ojos — ¿Ya se acabó la pizza?— salta de la cama.
— Ja ja ja— me empiezo a reír a carcajadas— ¡No!— digo alargando la letra "o".
— ¡Ay!, entonces no molestes— se vuelve a acostar en la cama.
— ¡Amber despierta!, ¡ya levántate!— la muevo otra vez con mis manos— ¡tenemos el paseo!— le digo por segunda ocasión.
— ¿Qué paseo?— se sienta al borde de la cama y se frota los ojos con sus manos.
— El paseo de la escuela, recuerda que iremos a un invernadero— tomo mis toalla para meterme a bañar— además va a ser una gran parte de nuestra calificación final en la materia de biología—
— ¡Oh sí!, ya lo recordé— escucho como prende su celular— ¿alguna canción en especial?—
— Everyday de Ariana Grande— abro la regadera para comenzar a bañarme.
—¡Me encanta esa canción!— escucho como empieza a sonar la canción— siempre la pongo cuando quiero animarme o cuando algo bueno pasa—
— ¡Igual yo!— comienzo a cantar—
Minutos después Amber y yo estábamos en la sala de mi casa, con nuestras cosas en mano.
— ¿Están listas?— nos pregunta Esteban tomando las llaves del auto—
— Claro que sí— decimos Amber y yo al mismo tiempo.
— ¿Acaso se pusieron de acuerdo para responderme?— voltea a vernos
Al instante los tres soltamos la carcajada.
Un lapso después habíamos llegado a la escuela, los autobuses del paseo invadían el estacionamiento, los alumnos estaban subiéndose a ellos de acuerdo a su grupo en la materia de biología.
— Hemos llegado— dice Esteban estacionando el automóvil.
Amber y yo tomamos nuestras cosas y nos bajamos de ahí, Esteban camina a donde nosotras y nos dice unas cuantas cosas antes de irse a su camión correspondiente.
— Amber puedes venir, por favor— le dice Esteban.
— Amm... sí, claro— ella fue a donde mi hermano a una distancia considerable de mi.
— Sé que es raro el hecho de que te haya hablado pero es por el bien de Madisson—
— Oh, está bien ¿qué pasa?— lo miro atentamente.
— Ella suele marearse mucho cuando cuando va a lugares que anteriormente no ha visitado— saca unos dulces de su bolsillo del pantalón— toma— me los entrega— si se llegara a sentir mal o mareada le das un dulce y ya con eso—
— Que feo que le pase eso, pero no te preocupes sabes que yo la cuidaré— guardo los dulces en mi bolso de mano— es lindo que cuides mucho a Madisson—
— Somos hermanos, además es mi hermana menor, ahora somos nosotros dos—
— ¿Cómo que ahora son ustedes dos?— lo miro levantando una ceja.
— Perderán el autobús y por ende el paseo— trata de sonreír un poco.
— Sí, ya me iba, cualquier cosa que haya pasado anteriormente puedes hablarlo, lo sabes—
— Gracias por eso, anda ve—
Caminé a donde Madisson y ella estaba contestando unos mensajes de parte de su papá.
— ¿Lista?— le digo dando unos pasos enfrente de ella.
— Sí, ¿de qué hablaron tú y mi hermano?— me pregunta guardando el celular en su bolso.
— Nada importante— hago una pausa— ¡vamos, se irán sin nosotras!
Una vez que las dos nos sentamos dentro del autobús comenzamos a escuchar música, el camino de la escuela al invernadero sería de una hora y quince minutos, suficientes para poder reproducir nuestra lista de reproducción favorita.
Debo admitir que Amber y yo nos quedamos dormidas, cuando desperté ella estaba recargada en mi hombro y yo recargada en el asiento, la batería del celular iba en un ochenta por ciento ya que dejamos reproduciendo la lista de música a pesar de que nosotras cayéramos totalmente dormidas.
— Muy bien alumnos y alumnas, en unos cinco minutos estaremos llegando al invernadero "the forest".— estaba comunicando la maestra al momento que pasaba por el pasillo y encargarse de despertar a lo que se podría llamar casi la mayoría.
Justamente a los cinco minutos llegamos al invernadero, la maestra nos llevó a la taquilla para que nos pudieran entregar los brazaletes y tener el acceso directo al recorrido. Una vez dentro del lugar había una chica más o menos de mi edad enfrente de nuestra fila grupal.
— Bienvenidos sean los alumnos del grupo "C", yo soy Ariette y voy a ser su guía a lo largo de todo este recorrido— se presenta frente a todos y nos empieza empieza a dar la ruta.
Amber y yo siempre permanecimos juntas, durante el trayecto pudimos observar una gran diversidad de plantas, pequeños animales que estaban ahí, e incluso pudimos hacer nuestra propia composta.
El paseo duró aproximadamente dos horas, después de eso la guía nos dio un pequeño refrigerio que estaba compuesto de un lonche con un agua de botella, realmente me agradó mucho ese lugar, era perfecto para pasar el tiempo y así aprender al respecto.
Para regresar, sucedió lo mismo, cada grupo en su autobús correspondiente con su maestra encargada, pero no fue tan sencillo regresar.
— Vamos Madisson, ya tenemos que irnos— me llamó Amber.
— Sí, ya vo...— me tropiezo con algo y caigo al suelo.
— ¿Tú de nuevo?— me mira ese rostro ya conocido.
— ¿Disculpa, te conozco?— lo miro medio confusa y levantándome, veo como Amber se acerca a nosotros.
— ¿Disculpa, te conozco? ja ja ja, la niña rica— hace una mueca de desagrado— eres la que me dañó mi motocicleta ¿no lo recuerdas?
Auch si claro, tenía que ser él, ¡de nuevo él!
— ¡Oh perdona!, no logré reconocerte— me pego un poco a Amber— es decir; si te me hiciste reconocido pero no lograba recordarte—
— Sí ajá— se sacude— finge todo lo que quieras—
— Disculpa, nosotras no queremos problemas— le dice Amber tomándome del brazo y moviéndonos de ahí dirigiéndonos al autobús.
Escucho como se acerca de nuevo a nosotras — Por cierto, mi nombre es James— me mira de arriba hacia abajo— tu eres Madisson, yo sí te recuerdo— terminó de decir eso y se fue a su autobús.
Podría jurar que cuando él dijo esa última frase me dio un escalofrío por todo mi cuerpo.
— No sé qué pasa con él, es sumamente extraño— dice Amber en manera de desagrado.
— Sí, es algo raro— digo acomodándome de nuevo en mi asiento y poniéndome mis audífonos.
James, ¿Por qué siempre tengo que toparme con él? y lo peor de todo es que siempre es por mi culpa. Hay algo en él que hace que sea sospechoso.
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El chico de los tatuajes
FanfictionÉl es James Macklov, tiene 19 años y va en segundo año de Universidad; chico guapo, frío, con todo lo que quiere y las chicas a sus pies. Ella es Madisson Makenzi, tiene 18 años y se acaba de mudar, entra en la misma Universidad que James. Chica que...