T R E I N T A Y S E I S

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* Lucy Narra *

La sensación del aire en mi cara era genial, la motoneta era incríblemente fácil de manejar. Incluso me sentí superior al pasar junto a uno de los autobuses que solía tomar, esos mismos en los que sufría a diario.
Al parecer mi sufrimiento se había terminado...Bueno, al menos el sufrimiento relacionado con el horrible tráfico de Chicago.

Al llegar a mi edificio, no tenía idea dónde podía estacionar mi motocicleta, así que decidí dejarla estacionada frente al edificio mientras le preguntaba al chico de la recepción por un estacionamiento dentro del mismo edificio. En fin.

Subí a mi departamento, puse el casco de la motocicleta sobre el mesón de la cocina y fuí directo a mi habitación. Me tiré sobre la cama y me quedé dormida de una profunda y extraña manera.
Cuando desperté, ví el reloj de mi habitación. Eran las cuatro de la tarde. Había dormido por casi cinco horas.
No acostumbro dormir en el día. Mucho menos por tanto tiempo.

Me levanté confundida y a pesar de las cinco horas de sueño, tenía una extraña sensación de cansancio. Caminé hacia la sala y me senté en el sillón. Me era imposible no pensar en todo. No repetir todo como una película en mi cabeza. Una y otra vez.

Me había quedado dormida con la misma ropa del día, al tocar el bolsillo de mi chaqueta noté que nisiquiera había sacado las llaves de la motocicleta, al verlas, me quedé acariciando el llavero en forma de corazón que venía con ellas

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Me había quedado dormida con la misma ropa del día, al tocar el bolsillo de mi chaqueta noté que nisiquiera había sacado las llaves de la motocicleta, al verlas, me quedé acariciando el llavero en forma de corazón que venía con ellas. Perdí la noción del tiempo, sólo estaba ahí, sentada, pensando en todo y en nada al mismo tiempo.
Tenía tantas preguntas.

Pensaba en Sebastian, en lo increíble que era la idea de que Glenn estuviera muerto; pero sobre todo, las escenas de las muertes de Josh y de Sam estaban incrustadas en mi mente.

Recordaba todo, con tantos detalles que aún me generaban escalofríos. Recordaba el cuello de Josh, recuerdo cuando Gleen pateó su cuerpo hacia el lago. Sam. El peor de todos, recordaba con tanto detalle el momento exacto en el que la bala atravesó su cráneo y cayó muerto en el suelo. Justo frente a mi.

No tengo idea cuanto tiempo duré ahí sentada hasta que el sonido del timbre me rescató de mis macabros recuerdos.

Tuve miedo, mi corazón se aceleró. Me acerqué a la puerta con pánico, miré por el picaporte y recuperé el aliento al ver que era el chico de la recepción.

Estaba paranóica.

-"Que tal Lucy!" -Me saludó en cuanto abrí la puerta.

-"Heey.." -Lo saludé con una sonrisa falsa.

-"Estuve llamando desde la recepción" -Dijo señalando con su pulgar a quien sabe donde -"..Pero al parecer tu citófono no funciona " -Me miró confundido.

-"Ahh" -Mierda -"Si, si, es cierto.."- Piensa en una excusa rápida -" ..Hubo un corto circuito en mi departamento hace unos días..y algunas cosas se arruinaron "-Mentí.

THE PITCHER  #Wattys2019Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora